Bankia
El presidente de Bankia, José Ignacio Goirigolzarri. Foto: Apie.

El presidente de Bankia, José Ignacio Goirigolzarri, no está dispuesto a seguir al frente de la entidad financiera si se consuma el pacto del abrazo y Pablo Iglesias participa en la toma de decisiones en política económica. La entrada de Podemos en el Gobiernoque defiende un modelo de banca pública– dificultaría cualquier tipo de operación corporativa, retrasaría la venta de la participación que todavía está en manos del Estado y provocaría una injerencia en la gestión que no está dispuesto a tolerar el directivo vasco. Sólo seguirá al frente de la entidad si Nadia Calviño logra frenar las aspiraciones del líder de la formación morada.

Aunque este mensaje no ha sido trasladado oficialmente al palacio de La Moncloa ni al Banco de España (BdE), fuentes cercanas al consejo de administración de Bankia aseguran a MERCA2 que si se produce cualquier tipo de injerencia política el presidente de la entidad buscará una salida. Seguro que novias no le faltan, a tenor del trabajo que ha hecho para sanear un banco que tuvo que ser rescatado y que ahora es un referente en eficiencia, rentabilidad y solvencia en el mercado español. “Si no se mueve nada y el acuerdo político entre PSOE y Podemos se consuma en los términos actuales la intención de Goirigolzarri es marcharse”, indican las fuentes consultadas.

El hartazgo del directivo se produce justo en un momento en el que el futuro de Bankia parecía despejarse, una vez eliminadas las restricciones impuestas por el Banco Central Europeo (BCE) como consecuencia de la inyección de fondos públicos para salvarlo de la quiebra. El anterior Gobierno del PP inició tímidamente el proceso de desinversión para que el Fondo de Reestructuración Ordenada Bancaria (FROB) saliera del capital de la entidad, pero tras la llegada de Sánchez las tornas cambiaron y, ahora que Iglesias puede tener mando en plaza, los obstáculos se multiplican para mantener la independencia de la que ha hecho gala Goirigolzarri desde que tomó las riendas del banco en mayo de 2012.

A todo esto se suma que Podemos ha llegado a incluir en su programa electoral la sustitución de Goirigolzarri “con efecto inmediato” para poner a otro presidente “que sí sea capaz de entender el rol que debe desempeñar la banca pública en la mejora del país”. El propio directivo vasco, en una comparecencia del Congreso celebrada el pasado mes de junio aludió a esta cuestión considerando que “sería un disparate” que el Estado utilizara Bankia como una herramienta financiera y manifestó la necesidad de privatizarla completamente.

En los últimos días, las negociaciones entre Podemos y PSOE parecen eludir el papel protagonista de Bankia, centrando la actividad de banca pública del futuro Ejecutivo en torno al Instituto de Crédito Oficial (ICO). Según ha avanzado lainformación.com se baraja incluso un nombre para esta nueva institución estatal: BITTE (Banco de Inversión para la Transición Tecnológica y Económica). Esta iniciativa podría salvar a Bankia de caer en manos de la formación morada, pero no obstante estaría todavía sobre la mesa dirimir cómo se dará marcha atrás a la nacionalización, que supone una rara avis en el sector financiero europeo.

Fuentes del entorno del directivo aseguran que está tranquilo una vez superado el susto inicial del resultado electoral y recuerdan que no ha variado ni un ápice su postura sobre las condiciones que son necesarias para seguir al frente de Bankia. “Desde el día que llegó a la entidad dejó claro que aceptó el reto para realizar su función sin ninguna injerencia política. Fue la exigencia que planteó desde el primer momento aunque no lo haya verbalizado públicamente”, indican. La clave está en permitir al FROB hacer su trabajo y que los técnicos de este organismo que depende del Ministerio de Economía sirvan de muro de contención a las pretensiones de Iglesias.

EL SALVAVIDAS: LA FUSIÓN CON BANCO SABADELL

Goirigolzarri lleva meses esperando que la incertidumbre política se despeje para acelerar el proceso de fusión con el Banco Sabadell, una operación sobre la cual han corrido ríos de tinta y que se habría producido ya en condiciones de estabilidad institucional. La ministra de Economía en funciones –y posible futura vicepresidenta del Gobierno– sabe que la venta del 61,8% de Bankia que está en manos del Estado supondría una ayuda para reducir el déficit público, que corre desbocado batiendo todas las previsiones del Ejecutivo. En concreto, unos 3.300 millones de euros irían a parar a las arcas públicas a no ser que la integración se realice mediante un canje de acciones (que sería la opción más probable) y el FROB se mantuviera como accionista minoritario de la nueva entidad fusionada. 

Calviño es partidaria de esperar a que suba el valor en Bolsa de Bankia y mientras tanto seguir ingresando los dividendos que le corresponden al Estado como mayor accionista del banco. En el rescate de Bankia se inyectaron 22.400 millones de euros, de los que se han devuelto 3.083 millones: 2.122 millones se han obtenido vendiendo paquetes de acciones y el resto mediante los citados dividendos anuales.

Si la llegada de Podemos desactiva estas dos vías para Bankia –la de la integración con otra entidad o la privatización– Goirigolzarri comenzará a deshojar la margarita y en la mente de todos está que es el deseado por el clan de Neguri para recuperar el trono de BBVA, entidad cuya imputación por las escuchas ilegales del ex comisario José Manuel Villarejo ha provocado una crisis reputacional que podría llevarse por delante a su presidente, Carlos Torres

¿VOLVER A BBVA? ES LO QUE LE GUSTARÍA A GUINDOS

Aunque varios analistas consultados por este diario ven difícil que el viejo sueño del PNV se cumpla por la falta de apoyos en el actual consejo de administración de BBVA, una fusión con otra entidad –aunque no fuera Bankia– podría modificar los contrapesos de poder y hacer factible la llegada de Goirigolzarri a la sede madrileña de La Vela. El vicepresidente del BCE, Luis de Guindos, “estaría encantado con esta posibilidad,” según confirman fuentes de su entorno, a pesar de los intentos de Torres por desmarcarse de la gestión de su padrino Francisco González, imputado por cohecho y revelación de secretos en la causa que investiga los pagos de la entidad financiera a sociedades gestionadas por Villarejo.

Presidir el Sabadell no es la única propuesta que ha tenido el banquero vasco sobre la mesa. Cuando Banco Popular inició su vía crucis, con Ángel Ron cuestionado y acosado por miembros de su consejo de administración, la responsable de la Comisión de Nombramientos del banco, Reyes Calderón, se reunió con Goirigolzarri para ofrecerle presidir la entidad, aunque desde el banco del Opus Dei siempre se defendió que la propuesta se realizó a través de la firma de cazatalentos Spencer Stuart. Sea como fuere, el economista vasco se negó e informó inmediatamente a Guindos, que entonces era ministro de Economía. 

En el sector financiero se valora muy positivamente la labor del presidente de Bankia, aunque no faltan voces que consideran que el respaldo público ha sido esencial para realizar determinadas acciones para mejorar su reputación. Como por ejemplo la decisión de devolver todo lo cobrado por las cláusulas suelo de las hipotecas de sus clientes en 2017, tras las sentencias judiciales y el proceso que lanzó el Gobierno para acelerar los pagos en los casos en los que hubiera condiciones abusivas o poco transparentes en la inclusión de este tipo de cláusulas.

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