Carmen Borrego lleva toda la vida en televisión, ya que durante décadas dirigió el magazine matinal de su madre, María Teresa Campos, y tras el abrupto final en Antena 3 se recicló dirigiendo espacios para algunos canales autonómicos como Canal Sur. Pero delante de las cámaras apenas se había dejado ver. Su primera oportunidad fue, en segundo plano, en el reality-show ‘Las Campos’. En este reality-show pronto se convirtió en imprescindible y en titular gracias a una ironía y sentido común que contrastaba con el divismo de su madre y hermana. Pronto la comenzaron a reclamar: en primer lugar en algunas revistas del corazón, cuya portada abrió hablando más de Teresa y Terelu que de ella misma.

También en ‘Las Campos’ tomó un gran protagonismo, llegando a entrevistar en los debates a los miembros de su clan. Y en ‘Sálvame’ también la invitaron a participar, tanto en su versión diaria como para ejercer de entrevistadora en el nuevo ‘Sábado Deluxe’. Pero poco duró la alegría en casa de Carmen, poli bueno de la familia para algunos, ya que Mila Ximénez se cansó de su supuesta hipocresía respecto a Bigote Arrocet, novio de su madre, y la convirtió en el centro de sus odios. Ella entonces se puso de perfil, no quiso entrar en disputas, se refugió en un segundo plano y tan solo ha vuelto a los platós en un escaparate menos expuesto que el agotador ‘Sálvame diario’.

Carmen pronto se convirtió en el centro de todas las miradas por su espontaneidad

En ‘Supervivientes: Conexión Honduras’ habla del reality-show sin exponerse de forma personal, pero en ‘Sálvame’ querían su carnaza y ella, tildada de “pesetera” por Mila, ha rechazado la oferta tal y como señalan fuentes cercanas a Telecinco a Merca2. Y no por dinero, ya que los 1.200 euros que se embolsa por cada participación en el debate isleño podrían ser fácilmente superados en la corrala de Jorge Javier Vázquez. Pero Carmen es consciente de lo que quema el magazine vespertino. Y lo sabe porque ve el sufrimiento de su madre, haciendo malabares con su sección sobre actualidad mientras sortea preguntas personales y comentarios ajenos mientras calla sobre lo que ha oído de los tertulianos durante la semana. ¿Y Terelu? Tres cuartas partes de lo mismo, pero el alto nivel de vida que lleva le obliga a sufrir algunas carnicerías familiares en ‘Sálvame’.

Carmen conoce el mundillo televisivo por dentro y sabe que si pasa ciertas fronteras, como convertirse en una especie de Belén Esteban, su vida ya no tendrá remedio. Y ella quiere mantener su reputación como directora de programas, eso sí, aprovechando el momento y rentabilizándolo en revistas, menos punzantes que los shows en directo, y en algunos otros trabajos. La que no ha llamado a su puerta es Ana Rosa Quintana, que en los últimos años se ha abstenido de contratar a tertulianos famosos para fichar solo a periodistas. Y si no que se lo digan a Toño Sanchís, cuyas entrevistas que le sirven de promoción a su libro y de mercancía a ‘Sálvame’ ya solo se emiten en Be Mad TV, canal menor de Mediaset. Tampoco se le escapa a nadie que la sintonía entre AR y las Campos nunca ha sido la propicia tras años de enfrentamientos profesionales y silencios personales que acabaron con una entrevista cargada de nitroglicerina.