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El sector bancario español ha sufrido una profunda reordenación desde el estallido de la crisis en 2008. De 122 entidades registradas han pasado a 61 en una década, según los últimos datos del Banco de España. Los reguladores piden más, pero algunos bancos levantan la voz sobre los riesgos que conllevan las fusiones.

El último ha sido Bankinter. Con motivo de la presentación del Informe de Estrategia de Inversión 3T del Departamento de Análisis, los expertos del banco han realizado un repaso a la actualidad del sector. Las preguntas sobre la concentración del sector en España y Europa no han tardado en llegar.

El director del Departamento de Análisis de Bankinter, Ramón Forcada, ha reconocido que “habrá un momento en el que los reguladores se den cuenta de que la concentración genera riesgo”. Para el responsable del departamento, el mundo globalizado implica competidores globales y nadie limita las ofertas de operadores en otros sectores. “Cuando hay más concentración… es delicado”, ha suscrito.

De hecho, Ramón Forcada ha señalado que “los bancos centrales se han convertido en entidades que intentar promover la inflación en vez de detraerla”. “Se preocupan más por el empleo y el crecimiento económico que por cuestiones inflacionistas”, ha añadido. Es más, ha indicado que “ojalá” Mario Draghi hubiera dicho dos años antes su famosa declaración “el regulador hará lo necesario para preservar el euro; y será suficiente” el 26 de julio de 2012. 

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Guerra abierta entre bancos y reguladores por los bajos tipos de interés

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En esta misma línea, la analista Marisa Mazo, ha afirmado que estos procesos permiten ahorrar costes, pero también generan una “pérdida de negocio”. “Todas las fusiones hay que implantarlas y llegar a la rentabilidad que te permita cubrir el coste de capital, lo cual cada vez se hace más complicado”, ha declarado. Además, ha insistido en la capacidad cada vez menor de reducir costes a través de recortar plantillas y redes.

En cuanto a las fusiones paneuropeas, Ramón Forcada ha explicado que “todo el mundo está esperando la fusión de Commerzbank con algún banco italiano, pero no es fácil”. El mayor inconveniente es la regulación y que las sinergias son más complicadas de generar cuando hay varias legislaciones nacionales que combinar (otra cosa son las absorciones), según el equipo de análisis de Bankinter. Desde Bankinter han dejado entrever un horizonte con entidades de tamaño medio solventes que sean compatibles con otras muy grandes.

“Hay un (motivo) racional estratégico y puede haberlo financiero, pero no lo hay”, ha señalado el analista Rafael Alonso. “La clave es regulación y supervisión homogénea; se están dando pasos, pero hay que andar un camino amplio todavía”, ha ahondado el analista del banco. “La regulación genera muchos costes y eso es muy difícil de recortar”, ha apuntillado Marisa Mazo.

El presidente de Bankia, José Ignacio Goirigolzarri, ya expresó sus dudas en cuanto a las fusiones paneuropeas de bancos la semana pasada. El máximo dirigente del banco explicó en Santander que “hay escasos incentivos regulatorios”. Recordó que el 83% bancos europeos tiene carácter doméstico. Además, incidió en los “grandes capítulos pendientes” antes de lograr la unión bancaria real en la UE.

EL PROBLEMA DE LA RENTABILIDAD

El gran problema de fondo para los bancos europeos, españoles incluidos, es su baja rentabilidad. Ramón Forcada ha indicado que debería tender a batir el coste de capital, lo que llevaría a unos niveles en torno al 8-10%. “Otra cosa es cómo se llegará y cuándo”, ha reconocido en director del Departamento de Análisis de Bankinter.

La rentabilidad de los bancos españoles ronda el 5% en la actualidad. “En el PowerPoint, con las fusiones subiría hasta estos niveles hasta el 7%”, han ilustrado los analistas de Bankinter. No obstante, de acuerdo a la valoración de los expertos del banco resultará “complicado a corto plazo con la actual política de tipos”.

A la hora de aumentar la rentabilidad de la banca, Ramón Forcada ha declarado que “si tu materia prima vale cero, es complicado”. “No parece que la recuperación de ingresos la veamos cercana”, ha incidido Marisa Mazo. Algo que está haciendo “mucho daño” a los bancos es el tipo de depósito negativo en el 0,4%. Bankinter calcula que les está costando entre 7.500-8.000 millones de euros ese exceso de liquidez con el que se quedan tras cumplir con los requisitos de capital y atender a las necesidades de inversión.

De ahí que algunos bancos europeos estén empezando a cobrar a los clientes (mayoritariamente a corporativos) por sus depósitos. “No tiene sentido penalizar al sector financiero de esta forma y que el sector no transmita este coste; acabará pasando”, han subrayado los analistas del banco presidido por Pedro Guerrero. Han insistido que “la banca española es la más barata de Europa”, aunque Ramón Forcada ha dejado claro que “el problema es que cuando a un particular le dices que le quieres cobrar por un depósito te llaman bucanero”. “En España aún es pronto, pero la lógica de los acontecimientos llevará a ello“, ha avisado.

¿MÁS FUSIONES ENTRE BANCOS ESPAÑOLES?

Ante esta panorámica, ¿hay sitio para más fusiones entre bancos españoles? Bankinter hoy ha pasado palabra, pero ya compró EVO Banco. La que suena con más fuerza es la que une los caminos de Bankia y Sabadell, pese a que sus presidentes nieguen la mayor constantemente. Son los más castigados por la política de tipos del BCE, según Bloomberg. Además, sus negocios y distribución geográfica son muy compatibles. Su unión crearía la segunda mayor entidad de España.

Hay otros bancos que no se libran tampoco de estar en el disparadero de posibles operaciones corporativas. El fallido intento entre Unicaja y Liberbank abre dos nuevas vías. Desde el banco andaluz apuntan que se tomarán un tiempo y que son viables en solitario. Liberbank mantiene el silencio, aunque Abanca podría lanzar una nueva ofensiva por la entidad de origen asturiano.

Por otro lado, está Ibercaja. El presidente del banco aragonés, José Luis Aguirre, confirmó la semana pasada su confianza en salir a bolsa antes de que termine el plazo legal previsto a finales de 2020. Pese a retrasar el plazo, el máximo dirigente expresó que “no nos hemos hecho otro planteamiento”. Apareció en algunas quinielas como posible nueva novia para Unicaja. Aguirre sostiene que es “perfectamente posible” ser una entidad independiente y aguantar en el mercado sin fusionarse con otra entidad mediana o grande.

Fusiones bancos españoles