5Lo que queda fuera: visitas guiadas, exposiciones temporales y otros extras sin rebaja
La rebaja se aplica a la entrada general y se agota ahí. Las visitas guiadas funcionan como un servicio aparte, con tarifa propia por persona o por grupo, y la promoción no las alcanza: quien quiera recorrer el recinto con guía pagará el precio íntegro del servicio, con los descuentos habituales —estudiantes, mayores de 65 años, desempleados—, pero sin el recorte de diciembre. Tampoco entran las exposiciones temporales que se venden con entrada independiente, ni las entradas combinadas que suman varios espacios y que, en la letra pequeña, suelen excluir reducciones. La cláusula se repite en los calendarios de tarifas de este tipo de espacios: el descuento no es acumulable con otras rebajas y no cubre actividades guiadas, didácticas ni muestras con precio propio.
El resto de extras mantiene su precio: audioguías, visitas teatralizadas o nocturnas, talleres familiares, experiencias inmersivas o de realidad virtual, catálogos y el acceso a cubiertas, torres y triforios, que se gestionan con reserva previa, horarios fijos y aforo limitado. En la práctica, el ahorro se queda en la puerta: quien quiera el paquete completo pagará la entrada rebajada más los suplementos íntegros, y durante el puente de la Constitución, del 6 al 8 de diciembre, la disponibilidad de plazas pesa más que el precio. Conviene revisar las condiciones en la web y en taquilla antes de reservar, porque la promoción se limita a las fechas señaladas y al tipo de entrada especificado; fuera de ese supuesto, el presupuesto de la visita apenas cambia.


