3Quién tiene derecho al descuento: requisitos, acreditación y si se puede acumular con otras tarifas
La rebaja no es automática ni se aplica a cualquiera que la solicite: en estos cuatro espacios se mantiene la estructura de tarifas que ya funcionaba antes del descuento, con un precio general y una horquilla de reducciones reservada a colectivos concretos. Entran en ella los menores de edad y los jóvenes con carné —estudiantes hasta los 25 años, titulares del Carné Joven o de tarjetas equivalentes—, los mayores de 65, las familias numerosas, las personas con un grado de discapacidad reconocido y quienes están en situación legal de desempleo. En algunos de los recintos la reducción se extiende a docentes en activo, guías oficiales de turismo, miembros del ICOM y acompañantes imprescindibles de visitantes con discapacidad, mientras que los menores de cinco años suelen quedar directamente fuera del pago. El descuento se calcula sobre la entrada individual: no se reparte entre el grupo ni se aplica a quien llega integrado en una visita organizada por agencia.
La acreditación es la parte que más rechazos provoca en taquilla. Hay que presentar el documento oficial correspondiente, en vigor y visiblemente actualizado, junto con el DNI o pasaporte que acredite la identidad: carné de estudiante, tarjeta de familia numerosa, certificado de discapacidad con la mención expresa de necesidad de acompañante, tarjeta de demanda de empleo o carné profesional, según el caso. No basta con una fotografía en el móvil ni con el carné caducado, y conviene llevar el original el día de la visita aunque la compra se haya hecho online, porque la validación se hace en el acceso. En cuanto a la acumulación, la regla general es restrictiva: estas reducciones no se suman a entradas combinadas, visitas guiadas ni a otros descuentos o promociones vigentes, y en los packs conjuntos se abona la tarifa completa.


