La NASA ha acelerado Artemis 2028. El programa que debe devolver astronautas a la superficie lunar fija ahora un vuelo de prueba tripulado para 2027 y el alunizaje definitivo un año después, según la hoja de ruta que la agencia presentó el 23 de octubre. No es un retoque menor de calendario: es un cambio de secuencia que apuesta por ensayar primero en órbita terrestre y apuntar al polo sur solo cuando el sistema esté probado.
Artemis III: cuatro astronautas y dos módulos en órbita terrestre
La misión Artemis III es el ensayo general. Cuatro astronautas despegarán a bordo de la cápsula Orion, impulsada por el cohete SLS, para un vuelo de 14 días alrededor de la Tierra. No habrá alunizaje. La meta es comprobar que dos naves distintas pueden encontrarse, acoplarse y operar juntas en el espacio, el paso más delicado de cualquier viaje lunar.
Catorce días, para hacerse una idea, es casi el tiempo que la Estación Espacial Internacional tarda en completar más de 200 vueltas al planeta. Todo ocurre cerca de casa, donde un fallo se puede corregir; no a 384.400 kilómetros, la distancia media a la Luna, adonde una sonda actual tarda unos tres días en llegar.
El encadenado involucra a dos empresas privadas. Primero, Blue Origin lanzará a la órbita terrestre un ejemplar de prueba de su módulo Blue Moon. Después, el SLS pondrá en órbita a Orion con la tripulación, que se acoplará a ese módulo. En paralelo, SpaceX lanzará una versión de prueba de su Starship, y Orion se desacoplará del Blue Moon para acoplarse a la nave de SpaceX. Todo, sin salir de la vecindad terrestre.
Artemis IV y la doble apuesta de SpaceX y Blue Origin para 2028
El salto real llega con Artemis IV, prevista para 2028. La tripulación despegará desde el Centro Espacial Kennedy, en Florida, y la agencia trabaja con SpaceX y Blue Origin para tener listo un módulo de aterrizaje. Las dos compañías han rediseñado sus planes para simplificar las operaciones y hacerlas más flexibles.
SpaceX propone repostar su Starship en órbita terrestre, acoplarla a Orion y empujar la nave hacia la Luna. Blue Origin apuesta por etapas de transferencia en órbita que impulsen su Blue Moon Mark 2 hasta una órbita lunar más cercana, donde se encontrará con Orion antes de descender a la superficie. Ambas aspiran a sostener un alunizaje tripulado en 2028.
Dos empresas, dos arquitecturas distintas y un mismo objetivo: posar a cuatro astronautas en el polo sur lunar en 2028.
El contexto técnico ayuda a entender por qué la NASA habla de aceleración. Los plazos de procesamiento del hardware de Artemis III se han recortado aproximadamente a la mitad. La agencia, además, rediseñó, construyó y probó en casa un componente crítico de la línea de combustible en cinco meses, por alrededor de un décimo de lo que había estimado un proveedor externo. ‘La NASA debería poder hacer este tipo de trabajo’, resume Jeremy Parsons, director del programa Artemis, en la nota oficial.
Para las primeras caminatas lunares, la agencia anunció junto a Axiom Space un segundo traje más ligero, el Sortie suit, de aproximadamente la mitad de peso que el modelo principal. No lo sustituye: lo complementa para las salidas más tempranas, cuando cada minuto en la superficie cuenta y moverse rápido importa más que la resistencia a largo plazo.

Lo que aún falta: plazos, presupuesto y la incógnita del polo sur
Convertir Artemis III en un ensayo orbital tiene lógica de ingeniería. Antes de mandar a cuatro personas hasta la Luna, conviene resolver los acoplamientos en el entorno controlado de la órbita baja. Es la misma filosofía que la industria aeroespacial aplica desde los años sesenta: probar por partes, aunque el calendario apriete. La propia NASA lo resume en su nota sobre los planes acelerados.
Hay, eso sí, una letra pequeña. La agencia mantiene dos opciones de etapa superior para el SLS —la actual etapa criogénica provisional y una versión estirada del Centaur V de ULA— para no depender de un único proveedor. Es prudencia, pero también síntoma de un programa Artemis que aún no ha cerrado todas sus piezas. Los retrasos acumulados del SLS y del Starship son historia conocida: cada fecha ha convivido con la duda de si el hardware llegará a tiempo.
Mi lectura es que la aceleración es real en lo organizativo y en lo técnico, pero frágil en el calendario. Isaacman habla de un programa ‘con energía’ y de no esperar a que otros traigan sus planes, una frase que deja traslucir la presión de los competidores estratégicos. Sin embargo, factores que no dependen de la NASA —la madurez del repostaje orbital, la producción de trajes, la cadencia de lanzamientos— pueden mover las fechas. Cualquier ‘2028’ escrito con tinta merece un escepticismo saludable.
Lo que sí parece consolidado es el destino: el polo sur lunar, una región con hielo en cráteres en sombra permanente y un interés científico y estratégico mayúsculo. Cada misión, de Artemis III a Artemis IV, se plantea como escalón hacia una presencia sostenida y, más adelante, como trampolín hacia la primera misión tripulada a Marte. El horizonte es largo; el primer hito verificable, el vuelo de prueba de 2027.
🔬 Ficha del Descubrimiento
- Qué se ha descubierto: La NASA acelera el calendario de Artemis con un vuelo de prueba orbital en 2027 y un alunizaje tripulado en 2028.
- Dónde: Órbita terrestre baja para el ensayo de Artemis III y polo sur lunar para el alunizaje de Artemis IV.
- Institución responsable: NASA, con SpaceX, Blue Origin, Axiom Space y ULA como socios industriales.
- Cuándo: Actualización oficial presentada el 23 de octubre de 2026; Artemis III en 2027 y Artemis IV en 2028.
- Impacto a futuro: Sentará las bases de una presencia humana sostenida en la Luna y del primer viaje tripulado a Marte.




