AMD supera a Intel por primera vez en facturación: el sorpasso que reordena el negocio de los semiconductores

AMD prevé 17.000 millones de dólares en el cuarto trimestre frente a los 15.000-16.000 de Intel. El crecimiento llega de aceleradores de IA y procesadores EPYC para centros de datos.

AMD supera a Intel en facturación por primera vez en su historia, y lo hace con una previsión: 17.000 millones de dólares en el cuarto trimestre de 2026 frente a los 15.000-16.000 que espera su rival. La distancia entre ambas compañías se ha invertido en cinco años y el detonante tiene nombre: los chips para centros de datos.

Conviene fijar el punto de partida. En 2021 Intel facturaba casi cinco veces más que AMD: 79.000 millones de dólares frente a 16.400. En 2022 la brecha se estrechó a 63.100 contra 23.600. Y en 2025 los ingresos de la compañía de Lisa Su alcanzaron los 34.600 millones mientras los de Intel caían a 52.900. La diferencia absoluta se ha recortado más de dos tercios en cuatro ejercicios sin que Intel haya encontrado un motor nuevo.

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El sorpasso, tal y como está planteado, es trimestral. El cuarto trimestre de 2026 sería el primero en el que AMD ingresa más que Intel, no el primero en el que factura más en el conjunto del año. El liderazgo anual seguirá en manos de Intel al menos un ejercicio más, pero la inercia ha cambiado de signo y eso es lo que mira el inversor institucional.

Claves de la operación

  • El cruce es trimestral, no anual. AMD prevé 17.000 millones entre octubre y diciembre; Intel, entre 15.000 y 16.000. En el acumulado del ejercicio, Intel todavía factura más.
  • El negocio de PC deja de ser el árbitro. Los aceleradores Instinct y los procesadores EPYC explican el crecimiento, mientras el mercado de ordenadores, lastrado por el encarecimiento de componentes, penaliza a Intel.
  • La concentración de clientes es el riesgo. Anthropic, Meta, Microsoft, OpenAI y Oracle Cloud Infrastructure compran los sistemas Helios: cinco nombres sostienen buena parte de la nueva facturación.

Del 79.000 contra 16.400 al vuelco: cinco años de divergencia

La llegada de Lip-Bu Tan a la dirección de Intel en marzo de 2025 fue leída como un acicate por el mercado y las cuentas han mejorado. No ha bastado. La compañía sigue con dificultades para atender la demanda de procesadores Xeon, justo la familia que le permite pelear en centros de datos, y arrastra la debilidad del mercado de PC, golpeado por el encarecimiento de componentes.

El diagnóstico es incómodo para el relato tradicional del sector. Intel no pierde por un fallo puntual de producto: pierde porque el mercado que decide el ranking ha dejado de ser el ordenador personal. Durante dos décadas la cuota de PC fijó la jerarquía; hoy la fija el número de aceleradores colocados en un puñado de clientes concretos.

Helios, EPYC y los aceleradores Instinct: el mercado que Intel no ha replicado

AMD no vende solo silicio. Vende el rack completo: sus sistemas Helios empaquetan aceleradores Instinct, procesadores EPYC, memoria y red para que un hiperescalador despliegue inteligencia artificial sin montar la arquitectura pieza a pieza. Anthropic, Meta, Microsoft, OpenAI y Oracle Cloud Infrastructure ya están comprando esas unidades.

El resultado es que la división de soluciones para centros de datos pesará más del 80% de los ingresos de AMD en 2027, según ha anticipado Lisa Su. Es un cambio de modelo de negocio en toda regla: de fabricante de procesadores para PC a proveedor de infraestructura de IA, con márgenes distintos y una cartera de clientes completamente nueva.

El liderazgo en semiconductores ya no se mide en ordenadores vendidos, sino en racks instalados dentro de cinco o seis clientes.

Esa concentración es también la mayor grieta del relato. Si cualquiera de esos cinco nombres recorta su plan de inversión en cómputo durante el próximo año, la previsión del cuarto trimestre se sostiene, pero la de 2027 entra en revisión. Intel, mientras tanto, conserva la base instalada y el negocio de servidores generalistas, menos espectacular y bastante más estable.

La tesis inversora cambia de dueño (y España la mira desde la orilla)

Durante quince años la pregunta del inversor era si AMD sobreviviría. Ahora la pregunta es si Intel recupera el paso. Ese cambio de sujeto explica la rotación de carteras en el sector: menos exposición al ciclo del PC y más a la inversión en cómputo acelerado, con Nvidia como referencia de múltiplo y AMD como alternativa de precio. El sorpasso no crea valor por sí mismo, pero legitima la revalorización que el mercado lleva tiempo aplicando a la compañía de Lisa Su.

En España no hay ninguna cotizada que compita en el negocio de los semiconductores, de modo que la lectura llega por la puerta de atrás: la demanda eléctrica de los centros de datos que compran estos chips. Los proyectos anunciados en Aragón, Madrid, y el resto de polos logísticos han convertido a las eléctricas del IBEX 35, con Iberdrola a la cabeza, en el proxy doméstico de la fiebre por la IA. El inversor español solo puede comprar estas dos acciones en dólares y en el Nasdaq, con el riesgo de tipo de cambio que eso añade a la tesis.

Queda un hito concreto para comprobar si el vuelco es estructural o de un solo trimestre: la publicación de las cuentas del cuarto trimestre de 2026, ya en 2027, y la primera guía anual de ambas compañías. Si AMD confirma el cruce y mantiene el ritmo en centros de datos, el sorpasso habrá dejado de ser una proyección. Si los hiperescaladores frenan la inversión, será la anécdota de un trimestre y la jerarquía volverá a su sitio.


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