La compañía de alimentos y confitería suiza Lindt está viviendo uno de sus peores momentos. Concretamente, tras dos revisiones a la baja de sus previsiones de ventas para el ejercicio fiscal de 2026, la compañía se enfrenta ahora a una inusual dimisión de su director ejecutivo, a menos de tres semanas de su última advertencia sobre los beneficios. El Consejo de Administración afirma explícitamente que Lindt necesita un ‘nuevo liderazgo operativo’ para volver a un crecimiento sólido y constante.
En este sentido, el consejero delegado del grupo, Adalbert Lechner, dejó su cargo con efecto inmediato el 19 de octubre de 2026, y ha sido sustituido de forma interina por el ex consejero delegado del grupo, Dieter Weisskopf. Sin ir más lejos, Dieter Weisskopf regresa como CEO interino de Lindt hasta que se encuentre un sucesor permanente, una operación prevista para el segundo trimestre de 2027.
Nos preocupa que, si la recuperación de los volúmenes en Europa es más lenta de lo previsto, el dilema entre la reinversión y la expansión de los márgenes se vuelva cada vez más difícil de evitar. Esto deja a 2027 como un posible punto de inflexión para reajustar los márgenes, especialmente con la llegada prevista de un nuevo director ejecutivo permanente en el segundo trimestre de 2027, quien tendrá la oportunidad de reevaluar el marco de inversión y rentabilidad», afirma el analista de Jefferies, Feng Zhan.

El reinicio del liderazgo en Lindt
En este contexto, la salida del director ejecutivo se produce en un momento difícil para Lindt, tras dos revisiones a la baja de sus previsiones de ventas para el ejercicio fiscal 2026. En marzo, su anterior objetivo de crecimiento del 6-8% para 2026 y años posteriores dio paso a una previsión del 4-6% para el ejercicio fiscal 2026, que posteriormente se redujo al 0-2% en septiembre. A pesar de ello, Lindt mantuvo su previsión de margen EBIT para el ejercicio fiscal 2026 de una mejora de entre 20 y 40 puntos básicos y reiteró sus objetivos a medio plazo a partir de 2028.
Siguiendo esta línea, el exdirector ejecutivo del Grupo, que dirigió Lindt hasta 2022 y actualmente es vicepresidente, asumió el cargo de inmediato. «Weisskopf define la ambición como una inversión significativa en la marca a la vez que se mejora la rentabilidad. Si bien el mensaje de la dirección no es hoy un ajuste de márgenes, tememos que el mercado tema que sea necesario para retomar un crecimiento rentable a largo plazo», afirman desde Jefferies.
Cambio de CEO en Lindt para recuperar el crecimiento
Feng Zhan, analista de Jefferies
Asimismo, Lechner dejó su cargo como director ejecutivo de Lindt tras cuatro años, y fue sustituido de forma interina por el exdirector ejecutivo, Dieter Weisskopf. Un hecho que resulta bastante inusual para una compañía que solo ha tenido tres directores ejecutivos en 33 años, con transiciones anteriores cuidadosamente planificadas. «En esta ocasión, no hay un sucesor permanente listo para asumir el cargo, lo que deja un período de transición hasta que se nombre a un nuevo director ejecutivo, previsto para el segundo trimestre de 2027», afirma Théodore Duval-Segard desde AlphaValue.
Según la dirección, ya se habían mantenido conversaciones sobre la sucesión antes de la advertencia de beneficios del 29 de septiembre. La edad de Lechner (65 años) y la necesidad de un director ejecutivo capaz de liderar el Grupo durante los próximos seis u ocho años se citaron como razones clave. La inesperada advertencia de beneficios exigía una divulgación inmediata según las normas de la bolsa suiza, lo que impidió que ambos comunicados se coordinaran.

Fuente: Lindt.
No obstante, el entorno operativo ha sido complejo. Con el presupuesto del año fiscal 2027 y el nuevo plan quinquenal acercándose, el Consejo parece decidido a incorporar un nuevo liderazgo. «Es importante destacar que tanto la estrategia como las perspectivas se mantienen sin cambios. Ya sea interno o externo, el futuro director ejecutivo deberá adoptar el enfoque tradicional de Lindt en el chocolate premium, basado en el placer, la calidad y la innovación«, expresa Théodore-Duval.
Las complicaciones y la esperanza de un nuevo camino de crecimiento
Si nos centramos en un año amargo, Europa para Lindt sigue siendo el principal punto débil tras un verano inusualmente caluroso que lastró las ventas, mientras que la baja confianza del consumidor y una mayor sensibilidad a los precios provocaron pedidos estacionales inferiores a los esperados en Alemania, Suiza y Austria. Concretamente, dichas dificultades coinciden con los cambios en la dirección de Alemania y Austria.
Concretamente, el director general de Alemania, Michal Spiller, dejó la compañía; el director general de Austria, Ali Kulein, asumía el cargo en Alemania, mientras que el director global de ventas, Fabian Reinhardt, se convertía en director general de Austria el pasado 26 de octubre.

Fuente: Lindt
Otro de los problemas se basa en el posicionamiento premium de Lindt y su sólida reputación de marca, que han permitido históricamente aumentos de precios sustanciales, pero los volúmenes se han visto afectados. Entrando en más detalle, en el primer semestre de 2026, el crecimiento orgánico dependió exclusivamente de los precios, con una disminución del 7,5% en el volumen y la mezcla de productos. Los propios directivos de Lindt han reconocido que los precios fueron excesivos en ciertos mercados, y ya se han implementado correcciones y se prevén ajustes adicionales.
Por otro lado, para reactivar el crecimiento, Lindt ya ha estado trabajando en ajustes de precios específicos y en envases más pequeños. No obstante, a pesar de los primeros indicios de una recuperación en el volumen de ventas de productos de consumo diario, los minoristas se mantienen cautelosos tras las decepcionantes ventas de la temporada. El momento elegido resulta especialmente complicado, ya que alrededor del 90% de los pedidos navideños se realizan con antelación, lo que deja poco margen para recuperar las ventas perdidas.
Por lo tanto, Lindt ya prevé una caída en los pedidos navideños con respecto al año pasado, que de por sí fue decepcionante. El resto de 2026 se presenta complicado, pero 2027 debería beneficiarse de la bajada de los precios del cacao, lo que permitirá nuevos ajustes de precios y una mayor inversión en la marca. Una mejor venta durante la Navidad también podría contribuir a recuperar la confianza de los minoristas de cara a la Semana Santa de 2027.
«La dirección pretende ahora dejar de lado las promociones agresivas y centrarse en ajustes de precios más sostenibles»
AlphaValue
A pesar del cambio de liderazgo, Lindt mantiene su objetivo de crecimiento orgánico a medio plazo del 6-8% a partir de 2028, mientras que el reto fundamental sigue siendo el mismo: reconstruir un motor de crecimiento que en los últimos años ha dependido en gran medida de los precios. El futuro director ejecutivo deberá restablecer volúmenes de venta sostenibles sin menoscabar el posicionamiento premium de la marca ni su rentabilidad.




