4El requisito oculto: por qué WhatsApp exige cambiar de sistema operativo
El requisito que casi nadie mira no está en WhatsApp, sino debajo: la aplicación ha dejado de funcionar según la versión del sistema operativo, no según el modelo del teléfono ni su aspecto. Desde el 8 de septiembre de 2026 exige Android 6.0 o superior —antes bastaba con Android 5.0— y desde el 30 de noviembre de 2026 pide iOS 15.5 o posterior, frente al iOS 15.1 que valía hasta ahora. Actualizar la app, borrar caché o liberar espacio no cambia nada: si el sistema no llega a ese mínimo, el móvil se queda fuera. En Android el corte es material, porque los teléfonos que se quedaron en Lollipop nunca recibieron Android 6.0, de modo que la única salida es cambiar de dispositivo.
El motivo que alega Meta es técnico: cada año revisa qué versiones siguen recibiendo parches de seguridad y reúnen menos usuarios, y las funciones nuevas exigen interfaces que un sistema de 2014 no ofrece. Android 5.0 salió en noviembre de 2014 y lleva años sin actualizaciones de seguridad, y Android 6.0 llegó en octubre de 2015. La trampa es que el mismo cambio no afecta igual a todos: quien tiene un iPhone 6s, 6s Plus, 7, 7 Plus o SE de primera generación puede instalar iOS 15.8.8 —publicado en mayo de 2026— en unos minutos y seguir dentro; quien no lo haya hecho perderá el acceso sin necesidad de comprar nada, mientras los iPhone anteriores al 6s quedaron ya fuera antes. En Android, las versiones 5.0 y 5.1 representaban el 0,58% del tráfico móvil mundial en agosto de 2026 según StatCounter, una cifra mínima que sobre miles de millones de aparatos equivale a millones de personas. WhatsApp avisa dentro de la app antes del corte; conviene descargar el historial a Google Drive o iCloud antes de la fecha, porque después el respaldo se complica.



