Solaria dispara un 9,61% en bolsa, su mejor sesión desde noviembre, y arrastra a Merlin al rebote

El Gobierno suaviza su real decreto de centros de datos: admite plantas solares de hasta 36 meses y rebaja la cobertura renovable exigida del 80% al 60%-70%. Goldman Sachs recomienda comprar Solaria y Renta 4 ve viable el 73% del plan Mega de Merlin.

Solaria firmó una subida en bolsa del 9,61% el martes 27 de octubre, hasta 15,57 euros por acción. Es su mejor sesión desde el 17 de noviembre de 2025 y llega tras un octubre en el que el valor ha estado entre los más castigados del parqué. Merlin Properties acompañó el movimiento con un alza del 2,22%.

El detonante no fue un resultado trimestral ni un movimiento corporativo. Fue un texto regulatorio: el Gobierno habría suavizado varias exigencias del real decreto de centros de datos, según recoge Expansión. Los dos valores cotizaban en mínimos del año y acumulaban caídas de dos dígitos desde enero. Solaria cede un 14,24% en lo que va de ejercicio.

Publicidad

El real decreto de centros de datos baja del 80% al 60% de cobertura renovable

El borrador anterior imponía condiciones que complicaban la rentabilidad de los proyectos. El nuevo permite acogerse a instalaciones de hasta 36 meses de antigüedad y reduce de forma temporal la cobertura renovable exigida desde el 80% hasta una horquilla del 60%-70%. Traducido al idioma del inversor: algunos proyectos se abaratan y se aceleran.

No es una barra libre. La correlación horaria se mantiene, lo que obliga a garantizar el suministro renovable hora a hora y encarece las inversiones en generación y baterías. Acogerse al periodo transitorio exige además aceptar posibles reducciones de consumo eléctrico, un riesgo serio para clientes que no pueden permitirse interrupciones.

Goldman Sachs lo leyó como una oportunidad y animó a aprovechar los precios bajos. El banco sostiene que la cartera solar y de almacenamiento en construcción de Solaria puede convertirse en contratos de suministro con clientes que necesitan cada vez más electricidad. Bernstein mantiene sobreponderar y defiende que el castigo bursátil ha sido excesivo.

El mercado no ha comprado un cambio de negocio, sino un cambio de tono regulatorio. Y esas dos cosas nunca se pagan igual.

Eduardo Imedio, analista de Renta 4, apunta que la fotovoltaica sale especialmente favorecida. La propuesta permite usar plantas solares ya existentes para acreditar el suministro renovable, con independencia de su antigüedad, siempre que no tengan esa energía comprometida en contratos a plazo. Eso amplía el mercado potencial de los productores solares.

Merlin: el 73% del plan Mega, viable

En la socimi el cambio es positivo, pero insuficiente para despejar todas las dudas. Javier Díaz, de Renta 4, calcula que el 73% de la potencia prevista en las tres fases del plan Mega —la estrategia que convierte los centros de datos en uno de sus motores— sería viable. Mantiene sobreponderar, con precio objetivo de 17,60 euros.

El consenso es algo más prudente: 17 euros por acción, un potencial del 47,2% sobre el cierre del martes. ‘Gran parte de la capacidad solar que va a desarrollar Solaria en los próximos años va ligada a los centros de Merlin’, resume Imedio. La simbiosis entre las dos compañías es difícil de separar.

Hay una derivada que pasa más desapercibida. Si las exigencias regulatorias y energéticas frenan el desarrollo en España, parte de la inversión podría desplazarse a Portugal, donde Merlin tiene proyectos en Lisboa. No es una amenaza inmediata, pero sí una alternativa que los grandes operadores tecnológicos pueden activar con relativa facilidad.

Y queda un actor institucional pendiente: el Consejo de Estado puede todavía introducir cambios en el texto antes de la aprobación definitiva. Hasta entonces, todo lo anterior es una foto en movimiento.

Lo que el rebote todavía no descuenta

Hay una tentación evidente en sesiones como la del martes: confundir un alivio regulatorio con un cambio de ciclo. La subida es la mayor desde noviembre de 2025, cierto, pero parte de mínimos anuales y con el valor todavía un 14,24% en negativo en el año. Solaria sigue siendo una apuesta por la electrificación del consumo, una tesis que necesita años, no trimestres.

Lo que sí ha cambiado es la probabilidad de que esa tesis se concrete antes. Un real decreto menos exigente abarata la firma de contratos de compraventa de energía y reduce el riesgo de bloqueo en una cartera de proyectos que ya está en construcción. El problema es que la correlación horaria sigue ahí. Mientras siga, las baterías serán la pieza que decida el tamaño real del negocio.

En Merlin la lectura es más prudente y también más honesta. El 2,22% no compensa un año de dudas sobre su exposición a centros de datos, un negocio que el mercado mira con lupa por su dependencia del capex de cuatro o cinco inquilinos globales. Que el 73% del plan Mega sea viable es una buena noticia; que el otro 27% no lo sea es justo el detalle que separa un rebote de una revalorización.

Queda el riesgo de fondo. La normativa puede endurecerse o, simplemente, no terminar de aclararse, y el sector tecnológico tiene Lisboa a un paso. Yo seguiría la contratación efectiva de suministro entre Solaria y los operadores de centros de datos durante los dos próximos trimestres: si no llegan firmas nuevas, el mercado habrá descontado una reforma que no se traduce en caja.


Publicidad