Mercadona prevé comprar 7.500 toneladas de caqui valenciano en la campaña que acaba de arrancar, un volumen que llena el lineal desde mediados de octubre hasta enero y que condiciona el precio del caqui en el súper.
La clave no está en el folleto, sino en el calendario. El caqui es una fruta perecedera que no admite grandes almacenamientos: se recoge y se vende. Eso concentra casi toda la oferta nacional en diez o doce semanas y deja el precio del caqui en manos de lo que ocurra en ese tramo corto del año. Aquí manda la maduración.
De dónde sale el caqui que vende Mercadona
Las 7.500 toneladas proceden de la Comunitat Valenciana, la principal zona productora de España, y se reparten entre tiendas de toda España y Portugal. La cadena las adquiere a proveedores especializados con los que ya trabaja, no en una compra de última hora.
El compromiso de volumen es lo que da estabilidad al agricultor y, por extensión, al estante. Frente a una compra oportunista, un contrato de campaña permite planificar recolección, calibre y transporte. Para el comprador, la traducción es sencilla: hay fruta nacional de forma constante durante toda la temporada, sin huecos que el importador pueda cubrir con sobreprecio.
El movimiento tampoco es exclusivo de una enseña. Carrefour, Lidl, Consum y Alcampo pelean por el mismo calendario de fruta de otoño y colocan la temporada en la entrada de la tienda como argumento de frescura. La diferencia está en el volumen contratado y en el número de referencias: quien asegura toneladas, asegura lineal.
El calendario manda: cuándo está más barato el caqui
La temporada valenciana se abre a mediados de octubre y se cierra a principios de enero. El pico de recolección, y por tanto de oferta, se concentra entre finales de octubre y la primera quincena de noviembre. Es la franja en la que el lineal recibe más fruta, más calibres y más formatos.
El caqui no se guarda: se vende. Por eso su precio se decide en diez semanas de campaña y no en la política comercial de ninguna cadena.
Después, la oferta se estrecha. En diciembre queda menos producción y el precio tiende a sostenerse. A partir de enero, con la campaña agotada, el estante se cubre con fruta importada del hemisferio sur, a la que se suman costes de transporte y conservación.

📊 La comparativa de un vistazo
| Origen | Cuándo está en el lineal | Qué implica en el precio |
|---|---|---|
| Nacional, pico de campaña | Finales de octubre a mediados de noviembre | Máxima oferta y más calibres disponibles |
| Nacional, campaña tardía | Diciembre | Menos volumen: el precio se sostiene |
| Importado | Desde enero | Logística y conservación se suman al precio |
La comparación útil no es la del cartel grande, sino la del precio por kilo. Un caqui de calibre grande se paga más caro y no siempre sabe mejor; dos piezas de calibre medio suelen rendir más por el mismo dinero. Y el formato importa: la bandeja con film encarece el kilo frente a la fruta a granel.
Conviene revisar además lo que figura en en la etiqueta: origen, calibre y categoría comercial. En plena campaña, el caqui nacional debería copar el estante; si aparece fruta de fuera al mismo tiempo, el país de origen es el dato que permite comparar con criterio.
Hay una variable que ningún contrato controla: el campo. Un episodio de lluvia en plena recolección o un golpe de pedrisco reducen el calibre y retrasan la entrada de fruta en tienda. Cuando eso ocurre, la oferta se estrecha y el precio del caqui sube en cuestión de días, por mucho que el volumen esté firmado.
Lo que el dato de las 7.500 toneladas dice del precio (y lo que no)
Un volumen comprometido no es una promesa de precio bajo. Es una promesa de suministro. Lo que hace un contrato de campaña como el de Mercadona es evitar que la fruta escasee en el momento de máxima demanda y que ese hueco lo cubra el importador con un recargo. A efectos prácticos, el efecto se nota más en la estabilidad del precio del caqui a lo largo de la campaña que en el precio del primer día.
El respaldo al productor nacional tiene una segunda lectura. Según los datos que maneja la compañía, más del 85% de la oferta de sus lineales es de origen español, y ese porcentaje llega al 100% en aceite de oliva y cítricos durante su recolección. En 2025, el volumen de compras dentro de España sumó 30.200 millones de euros, un 4% más que el ejercicio anterior, con una red de 14.000 socios entre proveedores y más de 370 empresas de transporte.
Ese 85% también marca el límite del discurso. El porcentaje restante existe porque la temporada española no llega a todo el calendario, y el caqui es el ejemplo más claro: fuera de campaña, lo que hay en el lineal viene de fuera. Ninguna cadena puede saltarse ese reloj, por mucho que lo presente como apuesta por lo local.
Para el comprador, la conclusión es estacional: la mejor ventana para llenar la frutera es ahora, entre el pico de octubre y noviembre, no en enero. Comparar euros por kilo, huir de la bandeja cuando hay fruta a granel y mirar el país de origen son tres gestos que pesan más que cualquier descuento de folleto. El índice de precios del INE permite seguir la evolución mensual de la fruta fresca y comprobar si esa bajada de campaña se traslada de verdad al ticket. Este análisis es divulgativo y no constituye asesoramiento financiero: el precio final depende de la tienda y del día.
🛒 El Veredicto de Compra
- Compra en pico de campaña: entre finales de octubre y noviembre hay más oferta, más calibres y menos coste logístico dentro del precio del caqui.
- Mira el precio por kilo, no la bandeja: el film y el calibre grande encarecen la compra sin garantizar mejor sabor.
- Lee el origen en la etiqueta: fruta nacional en plena temporada significa menos transporte; si es importada, ese sobrecoste ya va dentro del precio.




