Los ETF de Ethereum al contado suman más de 1.200 millones de dólares en salidas netas desde finales de septiembre y encadenan jornadas de redenciones que amenazan con convertir octubre en su peor mes desde que empezaron a cotizar. Ether, mientras tanto, ronda los 2.310 dólares y afronta la decisión de tipos de la Reserva Federal sin red de seguridad.
El último dato lo publicó Farside Investors, el panel de referencia del sector. El lunes salieron 88,6 millones de dólares de los vehículos cotizados de ether. Un ETF al contado es un fondo que compra y custodia ether real, no derivados, para que cualquiera pueda tenerlo desde su bróker de siempre.
Importa tanto el reparto como la cifra global. ETHA, el fondo de BlackRock, perdió 104,7 millones de dólares en una sola sesión. Solo FETH, el producto de Fidelity, salvó el tipo con entradas de 16,1 millones. El resto se quedó plano o en negativo.
Un goteo de salidas que ya dura un mes entero
La sesión del lunes no es un accidente aislado. El analista Rayder ha cifrado en más de 1.200 millones de dólares las salidas netas acumuladas por estos fondos desde finales de septiembre, el equivalente a unos 1.050 millones de euros al cambio actual. Un mes de redenciones sostenidas pesa mucho más que cualquier dato puntual.
Parte de ese dinero no cambia de opinión sobre Ethereum: rota hacia otros productos. Los fondos con comisiones más altas, como el histórico ETHE de Grayscale, han sido una fuente recurrente de salidas desde que el producto se aprobó en julio de 2024, cuando el mercado celebraba justo lo contrario.
Un mes de redenciones no cierra la puerta institucional, pero demuestra que el dinero entra rápido y sale aún más rápido cuando el precio duda.
El telón de fondo es macro. La Reserva Federal comunica esta semana su decisión sobre los tipos de interés, según el calendario oficial del FOMC, y el ether se presenta ante el veredicto con los indicadores en rojo. La sesión del miércoles abrió a la baja en 2.342 dólares, por debajo de los 2.400 que el mercado consideraba suelo hace apenas un mes.
Los técnicos tampoco ayudan. El RSI semanal marca 38 puntos, el MACD sigue por debajo de la línea de cero y la media móvil de 70 periodos se coloca por encima de las velas, un patrón que suele leerse como presión bajista de fondo. La resistencia de medio plazo está en 2.806 dólares, un terreno que hoy suena lejano.
Los niveles que vigila el mercado: 2.300, 2.280 y 2.400
Rayder apunta en X que los 2.300 dólares son el nivel a vigilar y que perderlos abre la puerta a los 2.200. Si ETH recupera los 2.400 y se mantiene por encima, la mirada se va a 2.475 y después a 2.600. El umbral de invalidación está algo más abajo, en 2.280 dólares. Es la línea que separa una consolidación de una caída con objetivos.

La Fundación Ethereum, por su parte, vendió otros 2.785 ETH según el seguimiento del analista Coach K, una cifra que a los precios actuales ronda los 6,4 millones de dólares. No es una venta gigantesca para una entidad que gestiona miles de millones, pero el mercado la lee como señal. Cuando el propio ecosistema vende, el minorista se pregunta por qué debería comprar él.
El precedente de julio de 2024 y por qué esta racha no se parece a la de entonces
Conviene echar la vista atrás. Los ETF de ether al contado se aprobaron en julio de 2024, medio año después de sus equivalentes de bitcoin, y aterrizaron con el mercado todavía digiriendo Dencun, el upgrade de marzo de 2024 que abarató las transacciones en las segundas capas. Un rollup, para quien no lo tenga fresco, es una vía de servicio que procesa el tráfico aparte y le manda a Ethereum solo un resumen: el coste por operación se desploma.
Entonces ETH cotizaba muy por encima de los 3.000 dólares y la narrativa era de entrada masiva de capital institucional.
Dos años después el escenario se ha invertido. La red funciona mejor que nunca —más ether en staking, el mecanismo por el que se bloquean monedas para validar transacciones a cambio de recompensas, más capacidad de proceso y un ecosistema de capa 2 maduro—, pero el precio no acompaña. Es la contradicción clásica de este mercado: la infraestructura avanza en años, el capital se mueve en trimestres.
Hay un riesgo concreto que conviene no ignorar: la concentración. Buena parte del ether en staking pasa por un puñado de proveedores, y una porción creciente del suministro vive en fondos cotizados y tesorerías corporativas. Si esos actores rotan a la vez, el precio lo nota antes que los fundamentales. Las salidas de octubre son exactamente eso: rotación coordinada.
La pregunta que queda abierta es sencilla de formular y difícil de responder. ¿Es una pausa antes de la siguiente ola de capital o el arranque de un ciclo distinto? La decisión de tipos de esta semana y el comportamiento de ETH en la franja de 2.280 a 2.400 dólares darán la primera pista seria. Por debajo de esa horquilla, el debate deja de ser sobre flujos y pasa a ser sobre soportes.




