La simulación Marte CHAPEA 2 de la NASA termina el 31 de octubre tras 378 días de aislamiento.
Cuatro voluntarios —Ross Elder, Ellen Ellis, James Spicer y Matthew Montgomery— abandonarán el sábado el hábitat que ocupan en el Johnson Space Center de Houston, una estructura impresa en 3D cuyo exterior no han pisado desde octubre de 2025.
Los datos físicos y psicológicos acumulados dentro son ahora la materia prima con la que la agencia quiere diseñar la vida cotidiana de quienes viajen a la Luna y, más adelante, a Marte.
La salud es el eje del experimento. No solo la muscular o la cardiovascular, que también, sino la que sostiene la toma de decisiones a las tres de la mañana de un martes cualquiera del tercer trimestre de misión.
Un hábitat de 158 metros cuadrados construido con impresión 3D
La segunda misión CHAPEA —siglas de Crew Health and Performance Exploration Analog, que la agencia pronuncia cha-pea-ah— arrancó el 19 de octubre de 2025. Desde entonces, la tripulación ha vivido y trabajado en un habitáculo de 1.700 pies cuadrados: 158 metros cuadrados, la planta de un piso amplio de tres habitaciones, levantado con tecnología de impresión 3D en el recinto del centro espacial.
Dentro han hecho de todo menos salir: caminatas espaciales simuladas, ejercicio físico programado, mantenimiento del hábitat, cultivo de plantas, y operaciones de misión reproducidas paso a paso. Cada tarea quedó registrada por instrumentos que miden sueño, carga de trabajo, estrés y rendimiento cognitivo. Nada se dejó al azar, porque el propósito del encierro no era resistir. Era medir.
El hábitat no reproduce ni la gravedad marciana ni la radiación del espacio profundo. Reproduce la parte que depende exclusivamente de las personas: la convivencia, la fatiga y la toma de decisiones con información incompleta.
Un año en 158 metros cuadrados genera más datos sobre conducta humana que cualquier cuestionario de laboratorio.
Retrasos en las comunicaciones y recursos que no se reponen
Los factores de estrés estaban diseñados a propósito: demoras en las comunicaciones, limitación de recursos y aislamiento. En Marte, una señal de radio tarda entre 3 y 22 minutos en llegar a la Tierra según la posición orbital de ambos planetas. Una conversación se convierte así en un intercambio de mensajes con hasta tres cuartos de hora de diferencia.
De ese encierro saldrán decisiones concretas. La NASA espera usar los datos para optimizar el diseño de los sistemas de alimentación, el uso eficiente del tiempo de la tripulación y el ancho de banda de la Red de Espacio Profundo (Deep Space Network), la infraestructura que hoy sostiene las comunicaciones de todas las sondas interplanetarias. Los detalles del programa están en la página oficial de CHAPEA.

También para la medicina. Los médicos de vuelo y los psicólogos de la agencia quieren afinar los protocolos de atención y de apoyo conductual con los que se mantiene a una tripulación lista y funcional durante meses sin relevo posible.
El acto de salida está previsto para las 3 de la tarde en la costa este de Estados Unidos —las 20:00 en la España peninsular— y se emitirá en las cuentas de NASA Johnson. Intervendrán la directora del centro, Vanessa Wyche, el astronauta Jack Hathaway y los cuatro tripulantes, ya fuera del edificio. El personal de medios acreditado podrá seguir la escena desde una pantalla instalada junto al hangar que alberga el hábitat y captar el instante exacto en que el grupo pisa el exterior por primera vez en más de un año.
Lo que estos 378 días cambian —y lo que no— en el plan hacia Marte
No es la primera vez que la NASA encierra a gente para estudiar Marte. La primera edición de CHAPEA, concluida en julio de 2024, ya mantuvo a otros cuatro voluntarios algo más de un año en el mismo recinto. Aquella misión demostró que el formato aguanta: se puede sostener una operación marciana simulada con retrasos, cosechas y mantenimiento durante doce meses. Esta segunda repite el guion con caras distintas, lo que permite comparar respuestas.
La comparación tiene un precedente lejano. Entre 2010 y 2011, el experimento ruso-europeo Mars-500 mantuvo a seis personas durante 520 días en un módulo cerrado de Moscú, el encierro más largo registrado en un análogo marciano. CHAPEA no aspira a batir ese récord. Aspira a producir series de datos homogéneas, con instrumentos idénticos entre ediciones, en un hábitat que la agencia puede reconfigurar entre misiones.
Conviene decirlo sin adornos: cuatro personas no son una muestra. Los resultados valen por profundidad —a cada voluntario se le mide todos los días durante un año— y no por representatividad estadística. Y el hábitat no puede simular dos de los grandes riesgos del viaje real: la gravedad reducida de Marte, cerca de un tercio de la terrestre, y la radiación del espacio profundo, que ningún muro impreso en 3D detiene.
Aun así, la parte humana es la que peor se ensaya sobre el papel. Los datos alimentan el Programa de Investigación Humana de la NASA y, por elevación, dos proyectos con calendario propio: las misiones Artemis y un futuro puesto permanente en la Luna. Mi impresión, tras seguir las dos ediciones, es que CHAPEA aporta más sobre logística y conducta que sobre fisiología marciana. Para eso hará falta otro tipo de instalación, con gravedad parcial y blindaje, que aún está por construir.
Queda por ver si la agencia convocará una tercera edición y qué cambiará en ella. La cita confirmada es el 31 de octubre. Esa tarde, cuatro personas abrirán una puerta que llevaba 378 días cerrada y respirarán aire sin filtrar.
🔬 Ficha del Descubrimiento
- Qué se ha completado: la segunda simulación marciana CHAPEA, con 378 días de datos sobre salud y rendimiento de cuatro tripulantes en aislamiento.
- Dónde: el hábitat impreso en 3D del Johnson Space Center, en Houston (Texas, Estados Unidos).
- Institución responsable: NASA, a través de su Programa de Investigación Humana y del Johnson Space Center.
- Cuándo: la misión comenzó el 19 de octubre de 2025 y la salida está prevista para el 31 de octubre de 2026, a las 15:00 hora de la costa este estadounidense.
- Impacto a futuro: el diseño de dietas, turnos de trabajo y apoyo psicológico de las tripulaciones que viajen a la Luna y a Marte.




