Reporteros Sin Fronteras (RSF) denuncia la presión sobre la prensa en Israel antes de las elecciones legislativas del 27 de octubre. La organización sostiene que, desde que Benjamín Netanyahu regresó al poder a finales de 2022, su Gobierno ha atacado a medios críticos y restringido el acceso de periodistas internacionales. También reclama justicia por los periodistas palestinos asesinados mientras ejercían su labor.
A principios de julio de 2026, Netanyahu difundió en X un vídeo generado con inteligencia artificial en el que aparecía como médico y prescribía un tratamiento contra las noticias falsas. Entre los pacientes representados estaban los periodistas Ben Caspit, de Channel 12, y Raviv Drucker, de Channel 13, ambos críticos con la política gubernamental. El primer ministro suele referirse a esas cadenas como los canales del pánico.
RSF señala que las sedes de varios medios fueron vandalizadas por personas no identificadas: las de Haaretz en junio de 2024, Channel 13 en noviembre de 2025 y las de Channel 12 y Haaretz en julio de 2026. La organización enmarca estos episodios en un clima de ataques verbales contra la prensa.
Presión sobre medios críticos
La tensión con la prensa, indica RSF, se intensificó durante el actual mandato de Netanyahu, primero tras el anuncio de la reforma judicial en enero de 2023 y, especialmente, desde el 7 de octubre de ese año. El diario Haaretz, que ha cuestionado la versión oficial sobre la guerra en Gaza, quedó entre los medios señalados por el primer ministro.
En septiembre, Netanyahu presentó una denuncia por difamación contra Haaretz, varios periodistas y otros tres medios: Yedioth Aharonot, Ynet News y Channel 12. La acción se produjo después de que el periódico informara que el presidente de Emiratos Árabes Unidos, Mohammed Ben Zayed, habría advertido a Netanyahu del ataque de las Brigadas Al-Qassam con diez días de antelación.
En noviembre de 2023, el ministro de Comunicaciones, Shlomo Karhi, pidió en X retirar las ayudas públicas a Haaretz, incluidas las suscripciones de organismos estatales. Las medidas fueron aprobadas un año después. Una fuente de la redacción del diario dijo a RSF que las consideraba parte de una campaña de intimidación y descrédito.
Entrevistas y reforma audiovisual
Los periodistas Rachel Szor y Yuval Abraham, de la publicación de investigación +972 Magazine, también recibieron críticas de Netanyahu por sus informaciones sobre Gaza. Tras el estreno de su documental Naza, basado en testimonios de soldados israelíes, el primer ministro llegó a plantearse privarlos de la nacionalidad israelí, según RSF.
En contraste, Netanyahu ha concedido la mayor parte de sus entrevistas en los últimos años a Channel 14, propiedad del empresario ruso-israelí Yitzchak Mirilashvili, declarado partidario del primer ministro. RSF describe a la cadena como una defensora del Ejecutivo de derecha y extrema derecha.
El Gobierno puso en marcha al inicio de la legislatura un proyecto de reforma del sector audiovisual, aprobado en primera lectura por la Knesset en noviembre de 2025. La propuesta ampliaría el control gubernamental sobre el organismo regulador y modificaría normas que afectan a Channel 14. Entre otros cambios, plantea eliminar la obligación de separar en dos entidades los contenidos comerciales y los programas informativos, requisito que, según el texto, la cadena incumple.
Periodistas palestinos e internacionales
RSF afirma que más de 200 periodistas fueron asesinados por el ejército israelí en la Franja de Gaza en tres años y que 67 murieron por su trabajo. La organización también denuncia un aumento de los ataques contra reporteros en Cisjordania y menciona la agresión del 16 de octubre a Heidi Levine, fotoperiodista de The Washington Post.
La entidad sostiene que durante el mandato de Netanyahu se restringieron las libertades de la prensa internacional. La llamada ley de Al Jazeera permite a las autoridades prohibir canales extranjeros bajo el argumento de que ponen en peligro la seguridad nacional; además, los corresponsales y enviados especiales tienen vedado el acceso independiente a Gaza desde hace más de tres años.
RSF advierte de que varios periodistas internacionales que cubrían Cisjordania no pudieron entrar y que, en vísperas de las elecciones, se denegaron tres visados de entrada a Israel a reporteros extranjeros. La organización plantea que estos hechos alimentan la preocupación por una posible ampliación de las restricciones, sin afirmar que ese escenario ya se haya concretado.





