Ibex y el efecto Brasil: Santander y Telefónica lastran al índice que pelea por los 19.000

El selectivo cierra con un alza del 0,23% hasta los 19.033,30 puntos gracias a los bancos, Indra, IAG y Grifols, que amortiguan el desplome de Telefónica (6,41%) y Santander (3,09%). La victoria de Lula hunde el real un 10% y la Bolsa brasileña un 15%.

El efecto Brasil ha dado la vuelta en el Ibex: de impulso a lastre en apenas tres semanas. El selectivo cerró la sesión con un alza del 0,23%, hasta los 19.033,30 puntos, pero lo hizo muy por detrás de unos índices europeos que celebraron la tregua fiscal francesa con subidas sólidas.

El índice partirá mañana desde ese nivel, después de recuperar los 19.000 puntos que había perdido la semana pasada. La jornada fue de transición en la temporada de resultados local y los focos se desplazaron hacia los valores con mayor exposición al país sudamericano, según los datos de cierre recogidos por Expansión.

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La segunda vuelta de las elecciones presidenciales de Brasil se celebró el domingo 25 de octubre y otorgó el triunfo a Lula da Silva por delante de Flávio Bolsonaro en un recuento ajustado. La reacción fue inmediata: la Bolsa brasileña se desplomó un 15% y el real perdió alrededor de un 10% frente al dólar. Hace tres semanas, la victoria de Bolsonaro en la primera vuelta había empujado al alza a varios pesos pesados del selectivo español.

El correctivo se cebó con Telefónica, que se dejó un 6,41%, y con Santander, que cedió un 3,09%. Mapfre, el tercer valor del Ibex con mayor presencia en Brasil, recortó un 1,82%.

El castigo se concentra en Telefónica, Santander y Mapfre

Al otro lado de la balanza aparecieron los valores ajenos al riesgo brasileño. Grifols subió un 5,31%, Indra un 4,14%, IAG un 3,96%, Solaria un 3,46% y ACS un 2,97%. Son cinco compañías con negocio poco o nada vinculado a Brasil y todas ellas cerraron entre los mejores del índice.

Los bancos también sostuvieron el selectivo. Con la excepción de Santander, las compras se impusieron con claridad: Unicaja y CaixaBank ganaron un 2,32% cada uno, BBVA un 2,25% y Sabadell un 1,88%.

Tres semanas separan el rally del correctivo: el mismo país que empujó al Ibex hacia los 19.000 es ahora el que le impide superarlos con holgura.

En el resto de Europa el tono fue muy distinto. Moody’s mantuvo sin cambios el ráting de Francia en Aa3 y los inversores lo celebraron con compras generalizadas, con el Cac francés a la cabeza. Computacenter subió un 11% tras elevar sus previsiones de negocio y la biotecnológica danesa Genmab se anotó un 12,9% por los resultados alentadores de un tratamiento experimental contra el cáncer de colon. En el lado de las caídas, Galp se desinfló un 10,1% después de frustrarse la fusión con Moeve y la francesa GTT se desplomó un 13,2% al decepcionar con sus cuentas.

Bancos centrales, crudo y deuda: la semana clave

La agenda de los próximos días está dominada por la política monetaria. La Reserva Federal se reúne el miércoles 28 de octubre, el BCE el jueves 29 y el Banco de Japón el viernes 30, según el calendario oficial de la Reserva Federal. Los mayores cambios monetarios, sin embargo, no se esperan antes de diciembre.

El petróleo añade presión a ese escenario. El barril de Brent cotiza a 117 dólares, en la zona de máximos de mayo que se registraron el viernes pasado, y ese dato complica el tono de cualquier mensaje que lancen los bancos centrales sobre inflación.

Las menores alertas sobre la deuda francesa relajaron el interés exigido al bono galo a diez años hasta el 4,9% y dejaron la prima de riesgo por debajo de los 155 puntos básicos. Al otro lado del Atlántico, el diez años de EEUU cotiza al filo del 5%, el bund alemán se mantiene por debajo del 3,40% y el bono español repite en el entorno del 4%.

El euro se queda en tablas, al filo de los 1,12 dólares, y la libra se frena en 1,33. El oro recuperó los 4.000 dólares la onza después del desplome de las jornadas previas y el bitcoin repite al filo de los 80.000, en zona de mínimos de más de un mes.

La lección de la concentración: un índice que depende de dos valores

El episodio deja una lectura que trasciende la sesión. El Ibex no es un índice homogéneo: unos pocos valores con negocio latinoamericano explican buena parte de sus movimientos, y eso convierte al selectivo en un activo más sensible a la política brasileña que a la europea. Hace tres semanas, la victoria de Bolsonaro en la primera vuelta sirvió de impulso; hoy, el triunfo de Lula lo frena. La misma variable, dos resultados opuestos.

La concentración tiene consecuencias prácticas. Quien compra un fondo indexado al IBEX 35 asume sin saberlo una exposición a riesgo político y a riesgo divisa que rara vez aparece explicada en la ficha del producto. La comodidad de replicar un índice no elimina esa carga: la traslada al partícipe.

Conviene señalar también una contradicción. La bolsa española sube, sí, pero lo hace con el freno puesto y en un contexto de crudo a 117 dólares que erosiona los márgenes de buena parte del sector industrial. El rebote de la banca, motor del 0,23% final, no compensa del todo la pérdida de dos valores que han sido pilares del selectivo durante años.

El nivel de los 19.000 puntos volverá a ponerse a prueba en las próximas sesiones. La cita inmediata es la reunión del BCE del jueves 29 de octubre, con la vista puesta en diciembre. Después llegará la batería de resultados trimestrales de noviembre. Si Telefónica y Santander no recuperan parte del terreno perdido antes de que arranque el último mes del año, el Ibex tendrá difícil sostener los 19.000 sin la ayuda de los bancos.


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