El desbloqueo de Kamino (KMNO) pondrá en circulación 229,17 millones de tokens el próximo 30 de octubre. Están valorados en unos 9,69 millones de dólares y equivalen al 2,73% del suministro liberado del protocolo, según el calendario de liberaciones que recoge BeInCrypto para la última semana del mes.
Kamino, que opera en kamino.finance, es uno de los protocolos de lending de referencia en Solana: permite depositar activos para prestarlos a terceros y pedir prestado contra colateral. A eso suma provisión de liquidez, es decir, pools donde los usuarios aparcan pares de tokens y cobran una parte de las comisiones de cada intercambio. El token KMNO sirve para gobernar el protocolo y, sobre todo, para pagar incentivos a quien aporta capital.
La semana del 26 de octubre al 1 de noviembre libera en el conjunto del mercado cripto más de 730,1 millones de dólares en tokens. Kamino no es el mayor de esos desbloqueos, pero sí uno de los tres que la fuente señala junto a Sui (SUI) y Collector Crypt (CARDS).
Conviene recordar qué es un desbloqueo y por qué el mercado lo vigila. Los proyectos nacen con un suministro máximo fijo y, al principio, solo una parte circula. El resto se libera por calendario hacia equipos, fondos, asesores y comunidades. La mayoría de los inversores mira ese calendario y descuenta la oferta semanas antes de que llegue.
Hacia dónde van los 229,17 millones de KMNO
El reparto es el dato que más pesa aquí. De la tanda, 145,83 millones de KMNO van a stakeholders clave y asesores, y 83,33 millones a contribuidores del núcleo. La comunidad no recibe nada esta vez.
En total, el suministro liberado de KMNO asciende a 8.400 millones de tokens sobre un máximo de 10.000 millones. La liberación mueve el 2,73% de lo que ya circula y el 2,29% del total previsto. Con los 9,69 millones de dólares que le atribuye Tokenomist, el precio de referencia ronda los cuatro céntimos por token.
Un desbloqueo no tumba un protocolo por su tamaño, sino por las manos que reciben los tokens.
Ahí está la diferencia con otros calendarios. En un airdrop, el token llega a miles de usuarios y el mercado lo absorbe con más desorden, pero también con más dispersión. Cuando el 100% de la tanda va a equipo, asesores y contribuidores, la pregunta deja de ser cuánto se libera y pasa a ser cuánto se queda quieto y cuánto busca salida.
La última semana de octubre reparte 730 millones entre varios proyectos
Collector Crypt abre el calendario el 29 de octubre con 59,26 millones de CARDS valorados en 17,57 millones de dólares, el 9,60% de su suministro liberado. Es el mayor porcentaje relativo de los tres. El equipo recibe 32,50 millones, la comunidad 14,58 millones, los asesores 7,01 millones y los inversores seed 5,16 millones. Collector Crypt es un mercado de cromos coleccionables tokenizados en Solana que custodia las cartas físicas en bóvedas.
Sui libera el 1 de noviembre 13,15 millones de SUI, unos 12,11 millones de dólares y apenas el 0,32% de su suministro liberado. Es su calendario mensual habitual: 7,08 millones para contribuidores tempranos, 4 millones para la reserva comunitaria y 2,07 millones para el tesoro de Mysten Labs.
Ninguno de los tres se acerca al total de la semana. El grueso de los 730,1 millones sale de otras liberaciones escalonadas, entre ellas las de EigenCloud (EIGEN), Sahara AI (SAHARA) y Sign (SIGN). Tokenomist marca las cifras de Kamino, Sui y Collector Crypt como pendientes de verificación: son proyecciones, no cantidades confirmadas.
Presión de oferta y el precedente de Jito y Jupiter
Solana ya ha vivido este guion varias veces. En diciembre de 2023 el airdrop de Jito (JTO), el protocolo de staking líquido y MEV de la red, repartió tokens y abrió una ventana de ventas que se resolvió con caídas de doble dígito en las semanas siguientes. En enero de 2024, el airdrop de Jupiter (JUP), el agregador de DEX más usado de Solana, repitió el patrón: euforia en el reparto y corrección después.
La diferencia con Kamino es que aquí no hay reparto a usuarios. Nadie recibe KMNO por haber prestado o pedido prestado. Lo recibe quien ya trabajaba en el protocolo. Y esos receptores no tienen la misma tolerancia a la espera: muchos son fondos con horizonte de retorno definido.
El riesgo concreto no es una caída inmediata. Es la erosión del modelo de incentivos. KMNO se ha usado para atraer TVL, el valor total bloqueado en el protocolo, y ese capital suele ser mercenario: entra por la emisión y se marcha cuando la emisión deja de compensar. Si el token cae, los incentivos valen menos, el TVL baja y las comisiones que sostienen el protocolo se estrechan. Un bucle conocido en el DeFi de todas las cadenas, no solo en esta.
Dicho de otro modo, el desbloqueo no es el problema. El problema es el momento del mercado. Kamino vive de la demanda de préstamos, y esa demanda depende del apetito por apalancarse en SOL y en sus derivados de staking líquido. Con volatilidad alta, el lending gana volumen y pierde calidad de colateral. Con volatilidad baja, gana calidad y pierde negocio.
La pregunta que queda abierta es qué hacen los receptores con esos 229 millones de tokens. No hay, en la información publicada, ningún compromiso de bloqueo adicional para esta tanda. El 30 de octubre y los días siguientes serán la prueba: si el token absorbe la oferta sin perder el soporte de los cuatro céntimos, el mercado habrá digerido la liberación; si no, Kamino entrará en la lista de protocolos que emiten más rápido de lo que crecen sus ingresos.




