El mercado bajista de bitcoin terminó en junio. Lo sostiene Galaxy Research en una nota en la que afirma que el activo ha entrado en fase de acumulación y que ahora es un buen momento para comprar y mantener. Bitcoin ronda los 80.000 dólares, un 35% por debajo del máximo de octubre de 2025 y un 39% por encima del mínimo del 30 de junio.
Para recuperar el récord anterior el precio tendría que subir un 53%. En el mismo tramo, el S&P 500 cotiza a menos del 1% de su máximo del 6 de octubre: la brecha no es de grado, sino de dirección.
Qué dicen las medias móviles de 50 y 200 semanas
El primer argumento se apoya en dos medias móviles semanales: la de 200 semanas ha actuado como suelo en cada mercado bajista y la de 50, como techo. Una media móvil es el precio medio de las últimas N semanas; por encima de ella se interpreta que la tendencia de fondo acompaña.
Bitcoin perdió la de 50 semanas en noviembre de 2025 y estuvo por debajo 44 semanas. El mínimo de junio puso a prueba la de 200 y aguantó: el peor cierre semanal quedó solo un 4,7% por debajo de esa línea. En septiembre recuperó la de 50, y la semana cerrada el 18 de octubre fue la quinta consecutiva por encima.
Galaxy ha contado 13 recuperaciones así desde 2011. Las cuatro que cerraron rachas de 20 semanas o más cotizaban más alto un año después, con avances de entre el 55% y el 1.497%, y ninguna cerró más de un 8,4% por debajo del nivel de recuperación. De las nueve que pusieron fin a rachas más cortas, siete cayeron más del 25%.
Cuatro veces desde 2011 el precio recuperó la media de 50 semanas tras una racha larga y ninguna cerró el año siguiente más de un 8,4% por debajo.
El ciclo del halving —la reducción a la mitad de los bitcoin que recibe cada minero, programada cada cuatro años— apunta igual. Los tres mínimos previos llegaron en los días 777, 889 y 912 tras cada halving; el 22 de octubre fue el día 916 del actual. Las subidas posteriores fueron de 87, 19 y 7,6 veces, cada vez menores.
Quién ha vendido y quién ha comprado
El segundo argumento mira al posicionamiento. Según los datos semanales de la CFTC, la posición neta larga de los gestores de activos en futuros de bitcoin del CME cayó un 57% desde la semana del máximo. La posición corta de los fondos apalancados, la otra pata del basis trade —comprar el ETF al contado y vender futuros para capturar la diferencia entre ambos precios—, se redujo de forma parecida. Ese diferencial promedió un 4,8% anualizado en los 30 días hasta el 21 de octubre: ya no cubre costes ni riesgo.
Los formularios 13F, los informes trimestrales que los grandes fondos presentan ante el regulador estadounidense, permiten poner nombres. Millennium, Brevan Howard, Goldman Sachs, Capula, Farallon, D. E. Shaw, Schonfeld, Symmetry y Tudor recortaron sus ETF al contado entre el 29% y el 100% entre septiembre de 2025 y junio de 2026: 68.000 bitcoin en conjunto.
El saldo agregado es lo revelador. Entre los 2.200 declarantes las tenencias cayeron 48.000 bitcoin, menos que los 68.000 que soltaron esos nueve nombres, así que el resto de instituciones compró en neto. Entre los compradores figuran la gestora de patrimonios de Morgan Stanley, Mubadala y el Abu Dhabi Investment Council. Y los ETF al contado, que perdieron un 11% de sus monedas de máximo a mínimo mientras el precio caía un 53%, han sumado 87.000 bitcoin desde el mínimo de junio.

Deuda, tipos e inteligencia artificial: el argumento de fondo
El tercer pilar es fiscal. La deuda federal de Estados Unidos llegó a 40,44 billones de dólares —40.440.000 millones— el 20 de octubre, el ejercicio 2026 cerró con un déficit de 1,99 billones y el bono a diez años tocó el 5,31% el 5 de octubre, máximo desde 2007.
El razonamiento: refinanciar ese pasivo al 5% con déficits en torno al 6% genera presión estructural hacia la inflación, y el bitcoin se lee en el sector como cobertura frente a la pérdida de poder de compra del dólar. El endeudamiento ligado a la inteligencia artificial, que Morgan Stanley sitúa en 570.000 millones este año, suma presión en lugar de competir por el capital.
El cuarto argumento es el sentimiento. Galaxy compara el momento con 2015-16 y 2018-19, tramos en los que la banca abrazó la palabra ‘blockchain’ mientras despreciaba el bitcoin, y ambos coincidieron con mínimos de ciclo. La versión de 2026 sería ‘stablecoins y tokenización, no bitcoin’: pilotos bancarios de depósitos tokenizados, el voto de cloture fallido del Senado sobre la Clarity Act el 15 de septiembre —la votación que debía cerrar el debate parlamentario de esa ley de estructura del mercado cripto— y búsquedas de ‘bitcoin’ en Google en mínimos de varios años.
La institucionalización no era un billete de ida
La lectura dominante del último ciclo decía que, con los ETF al contado aprobados en enero de 2024 y los grandes fondos dentro, el bitcoin ya no caería como antes. La corrección del 53% no desmonta la tesis, pero la matiza: los mismos actores que empujaron la subida están entre los que más han vendido cuando la operación ha dejado de pagar. Hay precedente. El fondo cerrado GBTC de Grayscale llegó a cotizar con prima sobre el bitcoin que custodiaba y pasó a descuento en 2021, arrastrando a quien vivía de ese diferencial. El capital institucional entra rápido y sale igual de rápido cuando el carry se estrecha.
Dos matices antes de tomar la nota como un mapa. Galaxy Digital es una firma de servicios financieros cripto: sus datos son verificables, su conclusión no es neutral. Y los 13F se presentan hasta 45 días después del cierre del trimestre, así que el retrato de quién vende siempre es una foto algo vieja.
El nivel que invalidaría la tesis: 76.540 dólares
Galaxy pone su propia condición de salida: un cierre semanal por debajo de la media de 50 semanas, en torno a los 76.540 dólares, que no se recupere en un mes. El informe también enumera riesgos de cola. Uno es el robo asistido por inteligencia artificial: cita el exploit de Bitget por 387,5 millones de dólares —un exploit es la explotación de un fallo técnico para vaciar fondos— y aclara que ninguno de esos incidentes afectó al protocolo de Bitcoin. Otro es la computación cuántica: 7,1 millones de bitcoin descansan en direcciones con clave pública expuesta, aunque hoy no existe un ordenador capaz de romper esa criptografía. La propuesta BIP-360 entró en el repositorio oficial de propuestas de mejora de Bitcoin en febrero, y la firma comprometió 5 millones de dólares a preparación cuántica.
Para el ahorrador que nunca ha comprado cripto, la conclusión práctica es más modesta que el titular: un informe con intereses comerciales en el sector no convierte una señal estadística en un suelo garantizado. Lo que toca vigilar es aburrido y concreto: cierres semanales frente a esa media de 50, flujos diarios de los ETF y el recorrido de la Clarity Act en el Senado.





