
El 36,9% de los autónomos de la Región de Murcia son mujeres: 39.488 cotizantes al RETA en septiembre de 2026, según el informe del Ministerio de Trabajo.
El reparto por sexos deja 67.546 hombres (63,1%) y esas 39.488 mujeres, algo menos de cuatro de cada diez, sobre un tejido de 107.034 trabajadores por cuenta propia. La proporción murciana queda dos décimas por debajo del 37,1% nacional y supera el 34,9% de media en la Unión Europea.
Cuántas autónomas hay en Murcia y a qué ritmo crecen
El dato que más se mueve no es la foto, es la tendencia. Entre enero de 2024 y septiembre de 2026, el número de autónomas murcianas creció un 4,6%, por encima del 3,9% de los hombres y del 4,2% del conjunto del tejido. Ellas empujan más.
En toda España hay 1.299.677 mujeres dadas de alta en el RETA, un 5,9% más que en enero de 2024. El colectivo masculino avanzó un 4,3% en el mismo periodo. La brecha se estrecha a base de décimas.
Por ramas, la presencia femenina es mayoritaria en actividades sanitarias y servicios sociales (63,1%), educación (59%), otros servicios (52,8%), empleadores de personal doméstico (50,9%), hostelería (43,8%) y comercio (43,6%). En construcción apenas llegan al 9,4%, en transporte y almacenamiento al 16,6% y en agricultura y ganadería al 29,2%.
El censo avanza: hay más autónomas que hace dos años. Lo que no avanza al mismo ritmo es la base por la que cotizan.
La brecha que no sale en el censo: la base de cotización
Aquí está el detalle que cambia todo. El 30,1% de las autónomas en España cotiza por la base mínima, frente al 24,3% de los hombres. Con el sistema de tramos por ingresos reales, la base se elige dentro del tramo que corresponde a los rendimientos netos, así que cotizar por el mínimo apunta a que la actividad genera ingresos bajos. El efecto inmediato es una cuota más barata. El diferido, prestaciones más cortas y una pensión futura menor.
El perfil demográfico también se separa. El 41,9% de las autónomas tiene menos de 46 años, frente al 38,9% de los varones, con una edad media de 47,6 años. Y el 14,7% cuenta con empleados a su cargo; el 8,4% está en pluriactividad, es decir, compagina el RETA con otro trabajo. Ambos porcentajes superan ligeramente los masculinos.

Qué puede hacer una autónoma con la cuota sin pagar de más
Existe una bonificación por conciliación para autónomas con hijos menores de 12 años o familiares dependientes a cargo: reduce la cuota por contingencias comunes durante un periodo limitado. No se aplica sola; hay que pedirla. Los requisitos y el porcentaje vigente conviene comprobarlos en la sede de la Seguridad Social antes de hacer números.
La segunda palanca es la base de cotización. Subirla encarece la cuota hoy, pero mejora la prestación por cese de actividad (el paro del autónomo), la incapacidad temporal y la jubilación. Bajarla hace lo contrario. Quien cotiza por la mínima porque factura poco no tiene margen; quien la mantiene en la mínima facturando bien compra cuota barata y pensión corta.
La tercera es la tarifa plana, y aquí se mezclan conceptos. La tarifa plana y la bonificación por conciliación son cosas distintas. La primera es una cuota reducida para quien no ha estado de alta en el RETA en los dos años anteriores; la segunda atiende a una situación familiar. Se piden por vías separadas y con requisitos que no se sustituyen. Hay además una reducción específica para las autónomas que retoman la actividad tras la maternidad, con reglas propias.
Más autónomas, la misma brecha: lo que hay detrás del 36,9%
El informe del Ministerio de Trabajo y Economía Social, publicado esta semana, deja una lectura cómoda y otra incómoda. La cómoda: Murcia crece en empleo autónomo femenino por encima de los hombres y ya está casi en la media nacional. La incómoda: ese crecimiento se concentra en servicios y no corrige lo de fondo, que es la base de cotización. Tres de cada diez autónomas en España aportan por el mínimo, y eso hipoteca su cese de actividad, sus bajas y su pensión.
El tejido murciano explica parte del sesgo. Agricultura y construcción, dos ramas con peso en la Región, son justo donde la presencia femenina es residual: 29,2% y 9,4% respectivamente. La entrada de mujeres al RETA se produce sobre todo en sanidad, educación, hostelería y comercio, actividades con más parcialidad y facturaciones más bajas. No es un problema de vocación, es un problema de estructura de ingresos.
La comparación con el precedente ayuda: desde enero de 2024 el colectivo nacional de autónomas avanza un 5,9%, más que el de hombres, pero la concentración en el tramo mínimo apenas se mueve. Más cantidad no equivale a más calidad. El próximo informe del Ministerio dirá si la subida viene con bases más altas o si seguimos sumando cabezas con cotizaciones de mínimos. Mientras tanto, cada autónoma puede hacer dos cosas esta semana: mirar en qué base cotiza y comprobar si le corresponde alguna de las bonificaciones vigentes.
Guía rápida del trámite
- 📅 Plazos: sin fecha límite de convocatoria. La base se cambia en las ventanas que marca la TGSS; la bonificación se pide cuando nace el derecho.
- ✅ Requisitos clave: alta en el RETA; para conciliación, menores o dependientes a cargo; para la tarifa plana, no haber cotizado como autónomo en los dos años previos.
- 🌐 Dónde solicitarlo: en el portal Importass o en la sede electrónica de la Seguridad Social, con certificado digital o Cl@ve.
- 💰 Importe o coste: la cuota depende del tramo de rendimientos netos; la bonificación reduce la cuota de contingencias comunes. Cuantías del ejercicio, en la sede.
- ⚠️ Error a evitar: cotizar por la base mínima sin calcular el efecto en el paro del autónomo y en la pensión.





