Al empleo en el sector metal le faltan más de 140.000 trabajadores cada día. Es la cifra que maneja Confemetal, la patronal del sector, en su último informe de negociación colectiva, que desvela la otra cara del problema: el absentismo se ha disparado un 95% desde 2021 y los convenios han empezado a mover ficha.
La respuesta de la mesa negociadora no ha sido subir sueldos para atraer talento. Ha sido recortar los complementos por baja médica. Donde había un blindaje del 100% del salario desde el primer día de Incapacidad Temporal (IT) por enfermedad común, ahora hay topes, penalizaciones a la reincidencia y pluses que solo se cobran con presencia física en la fábrica.
El sector agrupa 220.000 empresas y más de dos millones de trabajadores en industria, instalaciones, mantenimiento, reparación y comercio especializado. Los costes de las ausencias por enfermedad común llegaron a 2.870 millones de euros en 2024, un 90,6% más que en 2021. El lunes concentra el pico de bajas de la semana.
Por qué el metal no cubre sus vacantes
Confemetal calcula que las empresas necesitarán incorporar alrededor de 350.000 nuevos trabajadores en los próximos años. A las vacantes que ya existen se suma la demanda de Defensa y Seguridad, transición energética, climatización, eficiencia energética y oficios tradicionales que nadie reemplaza.
El relevo generacional agrava el agujero: cerca de 240.000 profesionales abandonarán el mercado por jubilación en los próximos años, siempre según las estimaciones de la patronal. Confemetal lo resume así en su comunicado: garantizar talento cualificado es la condición para mantener la competitividad. Menos manos y más pedidos.
Un sector que necesita 350.000 trabajadores en los próximos años no puede permitirse 2.870 millones en bajas: recortar complementos es la vía barata, no la solución.
Qué cambian los nuevos convenios: topes, castigos y pluses de presencia
La medida más extendida es la reducción de la duración máxima de los complementos. Los nuevos convenios fijan topes de entre 100 y 200 días para mantener el sueldo íntegro, como en la industria del metal de Huelva. Agotado el plazo, se percibe solo la prestación básica oficial.
A eso se añade el castigo a la reincidencia. En el comercio del metal de Burgos, la primera baja se cubre 20 días al 100%, la segunda cae a 10 días y la tercera se queda sin complemento. En Alicante, Castellón y Tenerife el salario de los tres primeros días se recorta al 50% o al 60% desde la segunda ausencia.
La tercera herramienta es el plus atado a la presencia física. En el comercio del metal de Madrid, el plus de mejora de productividad (1,5% del salario) exige no acumular más de 8 horas al mes de ausencias laborables. Ourense y Jaén han creado un plus de «asistencia efectiva» que desaparece con las ausencias continuadas, y el convenio de Alicante extingue los complementos al terminar la relación laboral.
Hay excepciones que se mantienen intactas: accidente de trabajo, enfermedad profesional, maternidad, paternidad, riesgo durante el embarazo y hospitalización o cirugía grave.

Brecha del 30% entre provincias y subidas del 4,34%
El marco común lo pone el Convenio Estatal del Metal (CEM), pero las condiciones reales se deciden en una red de convenios provinciales y autonómicos que adaptan las tablas a la realidad productiva de cada territorio. El resultado es una brecha difícil de explicar a un candidato: un peón del metal en Guipúzcoa cobra por hora un 30% más que un ingeniero en Cuenca, según el análisis recogido por Europa Press.
En 2026 se han firmado 15 convenios en el sector con un incremento salarial medio del 4,34%, con efectos sobre 222.000 trabajadores. Otros 40 convenios con efectos económicos este año cubren a 1,3 millones de personas; 25 de ellos, tres de cada cinco, incluyen cláusulas de garantía salarial ligadas al IPC para cerca de 870.000 trabajadores. En 2025, la subida media ponderada fue del 3,4% en industria y servicios y del 3% en comercio, con jornadas ya por debajo de las 1.750 horas anuales.
Mi lectura: el 4,34% es una subida razonable, pero no compensa pasar de un 100% blindado desde el primer día a topes de 100 o 200 días. Y no resuelve el fondo. Un plus de asistencia puede rebajar el lunes de bajas y, a la vez, empujar a trabajar lesionado. La CEOE quiere abordar el absentismo con CCOO y UGT en la renovación del AENC, el acuerdo interconfederal que expiró en 2025 y aún no tiene sucesor.
Para quien busca empleo, la conclusión práctica es otra: el metal es hoy uno de los sectores con más margen de entrada sin titulación. Antes de firmar, conviene preguntar por el convenio provincial aplicable (se publican en el Boletín Oficial del Estado), por el complemento de IT que cubre y por si la jornada es partida o a turnos.
📝 Cómo enviar el currículum
La puerta de entrada más rápida combina el portal público de empleo con las bolsas provinciales del metal y las webs de las propias empresas industriales.
- Paso 1: Entra en el portal de empleo del SEPE y activa tu perfil de demandante si aún no lo tienes.
- Paso 2: Selecciona las familias profesionales de fabricación mecánica, instalación y mantenimiento o montaje.
- Paso 3: Filtra por provincia y revisa el convenio provincial de referencia de cada oferta antes de inscribirte.
- Paso 4: Adjunta el CV con los certificados de profesionalidad y, si los tienes, los carnés de maquinaria o prevención de riesgos.
- Paso 5: Confirma la inscripción y activa las alertas por correo para las nuevas vacantes de tu zona.
Plazo de inscripción: abierto de forma permanente, con ofertas que se renuevan según cada convenio provincial. Requisito mínimo: formación profesional o certificado de profesionalidad en la familia correspondiente, aunque los oficios de apoyo absorben perfiles sin titulación con experiencia demostrable.





