Una bombilla fundida, unos faros que iluminan poco o una luz de freno averiada pueden pasar desapercibidos hasta que cae la noche. Antes de conducir con poca luz, conviene comprobar que el vehículo permite ver la carretera y que los demás conductores pueden verlo.
Este domingo, 25 de octubre, se cambiará la hora: en España, a las tres de la madrugada serán las dos. Con las tardes más cortas según el reloj, revisar el alumbrado del coche es una comprobación que puede hacerse en unos minutos.
Qué luces conviene comprobar
Revisa las luces de cruce, habituales para conducir de noche, y comprueba que funcionan ambos faros y que iluminan la carretera. También conviene verificar las luces de carretera, que permiten ver más lejos en vías poco iluminadas. Si viene otro vehículo de frente o puedes deslumbrar a alguien, vuelve a las luces de cruce.
Comprueba además los intermitentes, las luces de posición y las de freno. Si el coche tiene luces antiniebla, revisa que funcionan; la trasera debe utilizarse solo cuando la visibilidad sea muy reducida, porque su intensidad puede molestar a quienes circulan detrás.
Faros, parabrisas y limpiaparabrisas
Que los faros se enciendan no garantiza que iluminen bien: el polvo y la suciedad pueden reducir su eficacia, y una altura incorrecta puede limitar la visión o deslumbrar a quienes vienen de frente. Limpia las ópticas y, si la luz apunta demasiado alto o bajo, pide que revisen la regulación en un taller.
También merece la pena revisar el parabrisas y los limpiaparabrisas. La suciedad en el cristal puede provocar reflejos molestos con las luces de otros vehículos, especialmente de noche. Antes de salir, limpia el parabrisas y comprueba el funcionamiento de los limpiaparabrisas. El cambio de hora puede servir de recordatorio para revisar estos detalles, aunque lo ideal es no esperar al otoño para comprobar que el coche está preparado para circular con poca luz.
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