Bitcoin ha perdido los 80.000 dólares y en apenas una hora se han liquidado más de 200 millones de dólares en posiciones apalancadas. El movimiento, registrado este sábado, ha arrastrado a todo el mercado: la capitalización total de las criptomonedas cede un 4,06% en 24 horas hasta 2,72 billones de dólares, una cifra equivalente a casi una vez y media el PIB de España. Ethereum y el resto de las principales altcoins han caído con más fuerza que el propio bitcoin.
Conviene aclarar el término antes de seguir, porque aparece en todos los titulares y casi nunca se explica. Una liquidación es el cierre forzoso de una posición abierta con dinero prestado —lo que el sector llama apalancamiento— cuando el precio se mueve en contra y el margen aportado se agota. El inversor no elige cuándo salir: lo hace el sistema por él. Por eso las caídas rápidas se amplifican, porque cada liquidación empuja el precio un poco más en la misma dirección y activa la siguiente.
La cifra que mejor explica lo ocurrido no es el precio, sino el reparto de las pérdidas. De esos más de 200 millones liquidados en una hora, 191,33 millones correspondían a posiciones largas, es decir, a traders que habían apostado por precios más altos. Los cortos, los que ganaban con la caída, se llevaron una parte mínima del desagüe.
Un desplome de sábado: 837 millones liquidados en 24 horas
El goteo de datos de la última jornada dibuja un mercado claramente inclinado hacia un lado. Coinglass, la plataforma que mide en tiempo real las liquidaciones de los exchanges de derivados, registra 837,12 millones de dólares liquidados en un día, con 227.681 traders afectados. El 82,8% de ese dinero, unos 693,05 millones, eran largas; los bajistas perdieron 144,07 millones.
Bitcoin encabezó la lista con 232,55 millones liquidados, seguido de Ethereum con 181,51 millones. En ambos casos más del 93% eran posiciones largas. La mayor liquidación individual se produjo en Binance: una larga de 11,85 millones en el par ETHUSDT. Ahí está el detalle.
En precios, bitcoin cotizaba al cierre de esta edición en 79.464 dólares, un 2,48% menos en 24 horas y su nivel más bajo desde el 18 de septiembre. Ethereum perdía un 4,71% hasta 2.288,73 dólares, mínimo de dos meses. Solana retrocedía un 5,20% hasta situarse en 98,92 dólares y Zcash, la peor del top 10, se dejaba un 8,39%. Números rojos en casi toda la tabla.
Con bitcoin por debajo de los 80.000 dólares, la demanda corporativa que sostenía el relato alcista pasa de argumento de venta a interrogante abierto.
Los 80.000 dólares que las tesorerías pagaron por bitcoin
Hay una línea que el mercado llevaba semanas vigilando y que este sábado se ha cruzado. Según las estimaciones de Glassnode, la firma de análisis on-chain que estudia los datos públicos de la red, el precio medio que pagaron las empresas con bitcoin en su balance ronda los 80.000 dólares por moneda. Con bitcoin por debajo de esa referencia, las tesorerías corporativas están en pérdidas sobre su coste medio de compra.
No es un detalle menor. Buena parte del relato alcista de los últimos dos años se ha sostenido sobre la idea de que existe una demanda corporativa dispuesta a comprar en cada caída. Si esas mismas empresas ven números rojos en sus balances, la disposición a añadir más monedas se enfría. ¿Siguen comprando o se limitan a esperar? Esa es la pregunta que se hace el mercado este fin de semana.
El contexto macro tampoco ayuda. El barril de Brent cerró el viernes en 116,72 dólares, un nivel que mantiene la presión sobre la inflación, y el calendario de los próximos días viene cargado. La Reserva Federal se reúne el 27 y el 28 de octubre, según el calendario oficial del banco central estadounidense, y el día 29 se publica el índice de precios de gastos de consumo personal (PCE) de septiembre, la medida de inflación que más mira la Fed.
Menos fe y más macro: qué cambia en el relato del mercado
El mercado ya ha probado este terreno este mismo mes. El 8 de octubre la capitalización total cayó a 2,69 billones de dólares y solo rebotó cuando una promesa de Trump sobre Irán rebajó la tensión geopolítica. Hoy el nivel de 2,72 billones está apenas un 1% por encima de aquel mínimo. Dicho de otro modo: el colchón es de dedo y medio.
Los niveles técnicos que manejan los analistas están claros. BeInCrypto señala 77.876 dólares como el siguiente escalón a la baja; por debajo se abre una zona de soporte entre 76.700 y 72.500 dólares. El analista Benjamin Cowen advirtió el mismo sábado de que un cierre semanal por debajo de 83.000 dólares el 25 de octubre confirmaría su escenario bajista, y de que ese escenario quedaría anulado si bitcoin recupera esa cota y se mantiene por encima.
Mi lectura es prudente. Un desplome de fin de semana, con libros de órdenes más finos de lo normal porque hay menos manos operando, exagera los movimientos y no siempre anticipa la tendencia de la semana siguiente. Eso sí, hay dos señales que no conviene ignorar: el apalancamiento sigue siendo alto —227.681 cuentas liquidadas en un día lo demuestran— y el soporte de la demanda corporativa, ese que muchos daban por estructural, está ahora mismo en pérdidas.
La última vez que el mercado cripto se jugó el suelo en una semana con reunión de la Fed y dato de inflación de por medio, el resultado dependió menos de los gráficos que de la liquidez disponible en las primeras horas. Algo parecido puede repetirse ahora: si los compradores defienden los 77.876 dólares antes de esos eventos, el margen de caída se estrecha; si no aparecen, el siguiente escalón es la zona de los 76.700.
Con la Fed y el PCE a la vuelta de la esquina, el interrogante no es si bitcoin aguanta los 80.000 dólares, sino si alguien con tamaño suficiente compra antes de que el mercado tenga que averiguarlo por las malas. El reloj corre.




