Las bonificaciones por traspaso de fondos de inversión han vuelto a la primera línea comercial de la banca española. Las entidades pagan hasta el 2% del volumen trasladado y primas de hasta 30.000 euros por cliente para arrebatar patrimonio a la competencia.
La herramienta es conocida en los planes de pensiones de cara al cierre del año, pero su presencia entre los fondos de inversión había sido discreta. Este ejercicio, los bancos la han recuperado: las entradas de dinero muestran signos de debilidad y se han registrado reembolsos puntuales en varias gestoras.
Bankinter, BBVA, Abanca, Self Bank y cooperativas como Caixa Popular han activado campañas con el mismo gancho —un porcentaje en efectivo sobre lo traspasado—, pero con condiciones muy distintas. La prima, advierten desde las redes, no debería ser el único criterio.
Del 1% de Bankinter al 2% de BBVA: las campañas vigentes
Bankinter ha lanzado este mes una campaña por el 40 aniversario de su gestora. Abona en efectivo el 1% sobre el volumen neto traspasado desde otras entidades a fondos de Bankinter Gestión de Activos. Exige 5.000 euros de inversión mínima, mantenerla dos años y limita la prima a 30.000 euros por cliente. La oferta está vigente entre el 1 de octubre y el 30 de noviembre.
BBVA sube la apuesta al 2% bruto por traspasos de fondos que no gestionen ni comercialicen entidades del grupo. La oferta se restringe a una lista cerrada, no a toda su gama, y exige mantener la inversión un mínimo de tres años. El límite es de 20.000 euros por partícipe y la campaña estará vigente hasta el 31 de diciembre. El incentivo puede abonarse en efectivo o mediante una aportación al fondo del banco.
Una prima del 2% no es un regalo: es un anticipo del banco a cambio de tres años de permanencia y de que el cliente no se lleve el patrimonio a la competencia.
Self Bank, el banco digital de Singular Bank, remunera con un 1% la llegada de fondos y dinero de otras entidades a fondos de su plataforma, excluidos los ETF, hasta 5.000 euros por cuenta. No exige mínimo. El incentivo se abona en cuatro pagos durante 2027 y el cliente puede retirar su inversión cuando quiera sin devolver lo cobrado, aunque pierde las entregas pendientes. Para cobrar la prima completa debe mantener la posición hasta el 30 de noviembre.
La prima se cobra una vez; la permanencia se paga cada mes que el inversor no puede mover su dinero hacia una opción mejor.
Abanca ofrece un 2%, hasta 6.000 euros, para nuevas contrataciones de su gestión discrecional de carteras. La promoción estará vigente hasta final de año y exige mantener la inversión 30 meses, con un desembolso mínimo de 20.000 euros según la cartera.
En las cooperativas, Caixa Popular mantiene una campaña que premia con el 2% los traspasos a determinados fondos de Gescooperativo, incluida la gama de perfilados y la de sostenibles. Requiere trasladar al menos 4.000 euros, mantener la inversión tres años y topa en 10.000 euros por partícipe. El plazo termina el 31 de diciembre.
La letra pequeña que decide si la prima compensa

El porcentaje de bonificación es el reclamo, pero no el único número que importa. La permanencia es el elemento que más pesa: dos años en Bankinter, tres en BBVA y en Caixa Popular, y treinta meses en Abanca. Un 2% repartido en tres años equivale a una rentabilidad adicional de poco más de sesenta puntos básicos anuales. Y eso, solo si el fondo no resta por comisiones.
Hay más aristas. Unas campañas admiten cualquier fondo de la gestora y otras se limitan a una lista cerrada. Las comisiones de los vehículos incluidos pueden diferir de forma significativa entre entidades. Y la retirada anticipada obliga, en BBVA, a devolver la parte proporcional del incentivo. El inversor debería comparar el coste total antes que la prima. Las condiciones completas se detallan en la información que la CNMV exige publicar a las gestoras.
Por qué vuelven ahora: menos entradas y competencia luxemburguesa
La vuelta de las primas responde a una ecuación comercial sencilla y a un problema de fondo. Las gestoras españolas llevan meses defendiéndose de la competencia de los vehículos domiciliados en Luxemburgo: 12.700 millones de euros han trasladado a ese mercado, según ha publicado Expansión. Cada euro que sale del perímetro nacional deja de generar comisión para la casa matriz. De ahí que los bancos paguen por captar patrimonio nuevo, aunque sea con cargo al margen.
A mi juicio, la lectura importante no es el 2%, sino la señal. Una entidad no paga por captar un pasivo que fluye solo. Cuando un banco pone dinero propio para que el cliente traspase desde otra entidad, reconoce que el flujo orgánico se ha enfriado. La campaña de Bankinter, atada al 40 aniversario de su gestora, encaja en esa lógica.
Hay un riesgo evidente. El inversor puede fijarse en la prima y pasar por alto que el fondo elegido no encaja con su perfil, o que la permanencia le impide reaccionar ante un cambio de ciclo. La prima es un ingreso inmediato; la permanencia, un coste de oportunidad. Comparar ambas exige mirar el horizonte de tipos y el coste del vehículo.
Queda una pregunta que dará pistas sobre el último trimestre. Si las entradas de fondos repuntan antes del cierre y las campañas no se prorrogan, la debilidad era coyuntural. Si los bancos mantienen las primas en 2027, la señal será otra: el sector se ha instalado en comprar patrimonio a base de talonario.
Veredicto Merca2
Cotización al cierre o apertura: Ninguna de las campañas consta como hecho relevante en la CNMV, así que el efecto en cotización es indirecto: el mercado valorará las entradas netas de fondos del cuarto trimestre, no la prima en sí. El incentivo máximo anunciado es de 30.000 euros por cliente.
Clave técnica: La permanencia de tres años de BBVA diluye el 2% en 36 meses, unos 66 puntos básicos anuales antes de comisiones. Para un traspaso de 100.000 euros, la prima son 2.000 euros brutos.
Apunte macro: El telón de fondo es la fuga hacia Luxemburgo: las gestoras españolas han trasladado 12.700 millones de euros a ese mercado, según Expansión. La prima es la respuesta comercial a esa sangría de comisiones.




