Los perpetuos sobre activos tradicionales movieron 778.000 millones de dólares en agosto, el 23,5% del volumen de los seis mayores grupos de exchanges cripto. Nueve meses antes, en noviembre de 2025, esa cifra era de 23.500 millones y apenas suponía un 0,5%.
Conviene empezar por lo básico. Un perpetuo es un derivado: un contrato que no compra el activo, sino que apuesta sobre su precio. Su particularidad es que no vence nunca, así que la posición puede mantenerse abierta de forma indefinida, y admite apalancamiento, es decir, dinero prestado que multiplica tanto la ganancia como la pérdida.
Durante años, esos contratos se usaron casi en exclusiva para apostar sobre bitcoin, ethereum y otros criptoactivos. La novedad es que ahora el subyacente es una acción, un fondo cotizado (ETF), un índice bursátil, el oro o el petróleo. Lo recoge un informe de Glassnode, firma de análisis de datos de mercado, y Fasanara Digital, gestora especializada en activos digitales.
De 23.500 a 778.000 millones en nueve meses
El salto del volumen es la parte más llamativa del estudio. En agosto se negociaron 778.000 millones de dólares en estos contratos, frente a los 23.500 millones de noviembre de 2025. La participación sobre el total de perpetuos pasó del 0,5% al 23,5% en ese periodo, lo que convierte a los instrumentos ligados a mercados convencionales en una pata relevante del negocio.
El reparto por plataformas es desigual. Binance concentró cerca del 55% del volumen medido, unos 429.000 millones de dólares en un solo mes. Llama la atención que el exchange no empezara a listar estos contratos hasta diciembre de 2025. Le siguen OKX, con algo más del 15%, y Hyperliquid, con cerca del 11%.
El negocio de los derivados ya no se explica solo con bitcoin: casi una cuarta parte del volumen se juega sobre activos que cotizan en Wall Street.
El peso relativo dentro de cada casa también varía. En Hyperliquid, estos mercados representaron el 35,2% de todo su volumen de perpetuos; en Binance, el 27,6%. Es decir, la plataforma de Binance mueve mucho más en términos absolutos, pero Hyperliquid depende más de estos productos.
Buena parte de ese avance en Hyperliquid se explica por su sistema HIP-3, activo desde octubre de 2025, que permite a los propios usuarios crear mercados de perpetuos sobre cualquier activo con una fuente de precios fiable. Los mercados listados en trade.xyz, un exchange construido sobre ese sistema, alcanzaron un volumen equivalente al 85% del perpetuo de bitcoin de Hyperliquid, cuando a comienzos de año no llegaban a una décima parte.
El volumen cripto cae un 49% y el porcentaje se infla
Hay un matiz que cambia la lectura del dato. El 23,5% no refleja solo un crecimiento espectacular de los nuevos contratos, sino también la contracción del negocio tradicional: el trading de perpetuos sobre criptoactivos cayó un 49% en el mismo periodo. El propio informe hace un cálculo contrafactual: si la actividad cripto se hubiera mantenido en los niveles de noviembre, los perpetuos tradicionales habrían supuesto el 13,5% del volumen de agosto, no el 23,5%.
Los autores reconocen además que su estimación es conservadora, porque clasificaron como cripto aquellos contratos que no pudieron identificar con certeza. Dicho de otro modo, el peso real de los activos tradicionales podría ser algo mayor que el publicado.
¿Qué se negocia ahí? El informe cita acciones de fabricantes de chips de memoria, ETF apalancados de semiconductores, fondos centrados en Corea, oro, plata y petróleo. La lista mezcla sectores de moda con materias primas clásicas, y encaja con el perfil de un trader que busca exposición rápida a una narrativa sin abrir cuenta en un bróker.
Eso sí, el estudio mide volumen y cuota, no motivaciones. No distingue cuánto de esa actividad corresponde a posiciones de cobertura y cuánto a apuestas apalancadas, una diferencia importante cuando se habla de riesgo.
La frontera se difumina: qué gana el trader y qué riesgo asume
El atractivo es fácil de entender. Un exchange cripto abre 24 horas al día, siete días a la semana, mientras que la acción o el ETF subyacente solo cotiza en horario bursátil. Ese desfase genera huecos de precio y momentos de liquidez fina, justo cuando el contrato sigue vivo. A eso se suma el funding rate, la tasa periódica que se pagan entre sí las posiciones largas y cortas para que el precio del perpetuo no se despegue del subyacente.
El riesgo también es distinto al de una acción. Aquí no hay cámara de compensación equivalente a la de un mercado regulado, sino una relación directa con la plataforma, y el apalancamiento puede liquidar la posición con movimientos pequeños. En la Unión Europea, los derivados sobre acciones que ofrecen los brókers regulados están sujetos a límites de apalancamiento para clientes minoristas; estos contratos operan en exchanges cripto, fuera de ese marco. MiCA regula los criptoactivos, no los derivados cuyo subyacente es una acción o un bono.
El informe dedica además un apartado a bitcoin y su relación con el oro. Cuando el Tesoro de Estados Unidos elevó el tamaño previsto de sus recompras de bonos a largo plazo de 2.000 a 4.000 millones de dólares, bitcoin subió un 25% en esa semana mientras el oro avanzaba y las acciones retrocedían. La correlación entre bitcoin y oro alcanzó su máximo el 11 de septiembre, el nivel más alto desde que arrancó la serie de datos en marzo de 2018. Los autores advierten de que la coincidencia temporal no demuestra causalidad.
El contexto inmediato es menos eufórico. Bitcoin cotiza este sábado en torno a los 80.000 dólares, con una caída superior al 2% en las últimas 24 horas, y el sentimiento minorista en foros como Stocktwits sigue en zona bajista.
Lo relevante, más allá del dato de agosto, es la tendencia estructural: los exchanges cripto están absorbiendo referencias del mercado financiero convencional. Queda por ver si esa cuota se sostiene cuando el volumen de derivados cripto se recupere, y si los supervisores europeos miran con la misma lupa un perpetuo sobre semiconductores que uno sobre ethereum. Son dos preguntas abiertas que los próximos informes trimestrales ayudarán a responder.




