5El efecto dominó: qué otras cadenas y productos de la gama siguen el mismo camino
Que Mercadona haya retocado la receta de sus croquetas congeladas no responde a una decisión aislada, sino a una corriente que lleva años recorriendo los lineales de la gran distribución. Carrefour es el caso más explícito: su programa Act for Food le ha permitido retirar 118 aditivos de los productos de marca propia y se ha marcado reformular más de un centenar de referencias cada año, con el objetivo de llegar a 780 artículos revisados en 2026. En 2020 estrenó además la gama «Classic, ¡Sí a lo bueno!», con embutidos sin colorantes artificiales, conservantes ni fosfatos —fabricados por Esteban Espuña— y batidos sin colorantes, emulgentes ni estabilizantes. Detrás de estos movimientos hay una demanda medible: en torno al 49% de los consumidores afirma evitar los productos con conservantes y aditivos artificiales, un porcentaje que las cadenas explotan como argumento competitivo frente a sus rivales.
El efecto dominó también se aprecia dentro del propio surtido de Mercadona, donde la limpieza de etiquetas ya venía de atrás. En junio de 2021 reformuló los dátiles sin hueso Hacendado para dejar fuera el aceite, la glucosa y los conservantes, y antes había hecho lo propio con sus mayonesas, a las que recortó azúcares, quitó conservantes y añadió aromas naturales, además de cambiar el plástico por vidrio. En los congelados, las croquetas de merluza Hacendado —con un 40% de merluza y desarrolladas por Productos Congelados Selectos 3000 en Picassent— se presentaron sin conservantes, colorantes ni saborizantes, y las albóndigas de bacalao Camós presumen de una lista con solo patata, bacalao, huevo pasteurizado, perejil y ajo. El avance, eso sí, no es total: las croquetas de jamón y de cocido siguen mostrando nitratos y nitritos procedentes del jamón curado.



