Extremadura rebaja un 30% la ecotasa de la central nuclear de Almaraz y alivia la factura fiscal de Iberdrola, Endesa y Naturgy. El anteproyecto de presupuestos de 2027 cifra el impacto en 28,1 millones de euros.
Qué cambia el anteproyecto para las tres titulares de Almaraz
El anteproyecto de ley de presupuestos de Extremadura para 2027, las segundas cuentas del Gobierno de coalición de PP y Vox, incorpora una bajada del 30% en el tipo de gravamen del impuesto sobre instalaciones que inciden en el medioambiente, la figura que grava la central nuclear de Almaraz (Cáceres). La rebaja se cuantifica en 28,1 millones de euros de menor recaudación, según la presentación del anteproyecto.
La consejera de Hacienda y portavoz del Ejecutivo autonómico, Elena Manzano, presentó la medida como cumplimiento del acuerdo de Gobierno: ‘Cumplimos con nuestro compromiso de reducir esta figura impositiva. Junto al recorte, el anteproyecto añade una nueva deducción del 30% por las inversiones destinadas a compensar los efectos negativos sobre el medio natural, las infraestructuras hidráulicas y energéticas y las actividades agrícolas. El objetivo declarado es fijar ‘un arraigo’ entre los ingresos que perciben las titulares de la planta y el territorio.
Cómo encaja la rebaja en un presupuesto de 7.100 millones

La ecotasa forma parte de un paquete fiscal cuyo impacto total asciende a 48,3 millones de euros. Los presupuestos de 2027 se financian en un 76,7% con recursos propios, hasta 7.100 millones, un 6,9% más que en el ejercicio anterior (461 millones adicionales). El resto procede sobre todo del FEAGA, con 602,3 millones, y de las transferencias del Estado, con 583,7 millones, un 19,2% más.
El presupuesto también retrata el giro de las fuentes europeas: 363,8 millones del FEDER (+11,3%) y 330 millones del FEADER (+10,5%), frente a caídas del 57,7% en los fondos del Mecanismo de Recuperación y del 20,4% en el Fondo Social Europeo Plus por el fin de programas. La comunidad gana margen propio justo cuando se estrecha la financiación de Bruselas.
Sobre el papel, los 28,1 millones de la ecotasa equivalen al 0,4% de la financiación propia extremeña, pero para las titulares de la planta el ahorro no es menor. Iberdrola, Endesa y Naturgy comparten la propiedad de la central de Almaraz, una de las mayores del parque nuclear español, y cualquier alivio fiscal pesa en un negocio de márgenes estables y horizonte incierto.
La rebaja llega en plena discusión sobre el futuro del parque nuclear: cada euro que Extremadura deja de ingresar es un argumento más para que las eléctricas mantengan la planta en activo.
El anteproyecto deberá superar ahora su tramitación en la Asamblea de Extremadura, con el respaldo de PP y Vox, antes de su entrada en vigor en 2027. El resto del paquete incluye rebajas en el IRPF y en el ITP y deducciones en vivienda que el Ejecutivo autonómico ha cifrado en conjunto en esos 48,3 millones.
| Medida fiscal | Impacto (millones de euros) |
|---|---|
| Rebaja del 30% en la ecotasa de Almaraz | 28,1 |
| Deducción del 30% por inversiones ambientales | Sin cuantificar |
| Ampliación de la deducción por alquiler (del 30% al 40%) | 0,86 |
| Deducción para arrendadores de viviendas vacías | 1,9 |
| Deducción para afectados por talidomida | 3,2 |
| Deducción para enfermos de poliomielitis | 1,9 |
El intercambio que propone Extremadura: menos impuesto, más inversión
El diseño del anteproyecto va más allá de una rebaja lineal. Extremadura renuncia a 28,1 millones de ingresos, el 0,4% de su financiación propia, pero ata el ahorro a una deducción del 30% para las inversiones que compensen el impacto ambiental. Dicho de otro modo,, condiciona la ventaja fiscal a que las eléctricas reinviertan en el territorio. Frente a una subvención directa, la fórmula obliga a ejecutar capex local para capturar el beneficio.
El precedente inmediato es la negociación sobre el calendario de cierre de las nucleares. Las comunidades con centrales han usado históricamente los impuestos ambientales para capturar valor de unas instalaciones que generan electricidad barata pero concentran externalidades locales. Extremadura se sitúa ahora en el lado contrario: reduce la presión para retener inversión. Para Iberdrola, Endesa y Naturgy, el ahorro se reparte en proporción a su participación en Almaraz; para la región, el reto es que la deducción se traduzca en proyectos tangibles y no en un ajuste contable.
El movimiento encaja en una estrategia más amplia de la comunidad por fijar actividad industrial en un territorio con baja densidad empresarial. Si la deducción funciona, Extremadura recuperará parte del lucro cesante vía inversión y empleo; si no, habrá regalado 28,1 millones a tres compañías del Ibex con escasa contrapartida verificable. El parque nuclear español observa la jugada como precedente para otras comunidades.
📊 Las Claves para el Inversor
- Qué vigilar: La tramitación del anteproyecto en la Asamblea de Extremadura y el desarrollo reglamentario de la nueva deducción del 30% para inversiones ambientales.
- Reacción del valor: El impacto en las cuentas de las tres utilities es marginal a nivel de grupo, por lo que el mercado leerá la medida como señal política más que como catalizador de resultados.
- Precedente sectorial: El pulso entre comunidades y operadores por la fiscalidad nuclear marca el tono de la negociación sobre la continuidad de Almaraz más allá de 2027.




