PowerChina ha conectado a la red su planta solar híbrida de 1 GW en Qinghai: 900 MW fotovoltaicos, 100 MW termosolares y ocho horas de almacenamiento que evitarán 2,07 millones de toneladas de CO2 al año.
La primera planta de China que une fotovoltaica, termosolar y almacenamiento a escala gigavatio
El grupo chino de ingeniería y construcción cerró la conexión a plena capacidad el 1 de octubre, según confirmó la propia compañía. El proyecto se levanta en el condado de Gonghe, en la provincia de Qinghai, y suma una planta fotovoltaica de 900 MW con una instalación termosolar de torre de 100 MW y sales fundidas.
Los medios estatales chinos lo describen como el primer proyecto del país a escala gigavatio que integra las tres tecnologías: generación fotovoltaica, almacenamiento térmico y conversión de electricidad en calor. La parte fotovoltaica se apoya en cerca de 1,9 millones de módulos, con 900 MW de capacidad en corriente alterna y alrededor de 1,25 GW de potencia instalada en corriente continua.
PowerChina New Energy desarrolló, invirtió y opera la instalación, mientras que Northwest Engineering Corp., filial del mismo grupo, ejerció de contratista EPC. La obra se ejecutó en la meseta de Talatan, a gran altitud, donde las bajas temperaturas invernales y la meteorología adversa complicaron el montaje.
El detalle menos visible del proyecto está bajo los paneles. Las estructuras de montaje usan alturas distintas para preservar el pastizal existente y permitir que el ganado siga pastando entre los módulos, un criterio de integración territorial que los concursos europeos de renovables exigen cada vez más.
Un gigavatio que produce de día y sigue entregando electricidad de noche no es un experimento de laboratorio: es la receta contra el vertido de renovables.
Cómo funcionan las ocho horas de sales fundidas y el calentador eléctrico de 20 MW
La parte termosolar se articula en torno a una torre receptora de 219 metros de altura, rodeada por 10.310 heliostatos pentagonales con una superficie reflectante conjunta de unos 500.000 metros cuadrados. Los espejos siguen el sol y concentran la radiación en el receptor, calentando sales fundidas que después generan vapor para mover una turbina de 100 MW. El principio es el que describe desde hace décadas la energía solar de concentración: concentrar, almacenar y turbinar cuando la red lo pide.
La letra pequeña manda: las ocho horas de almacenamiento corresponden a los 100 MW termosolares, no al conjunto de 1 GW.
El sistema incorpora además un calentador eléctrico de sales fundidas de 20 MW que convierte el excedente de la fotovoltaica adyacente en calor almacenable. Ese mecanismo ataca uno de los problemas estructurales del sistema eléctrico chino: el vertido de producción solar en las horas centrales del día, cuando la red no puede absorber todo lo que generan los parques del oeste del país.
Aquí está la letra pequeña que conviene leer con calma. Esas ocho horas de almacenamiento térmico corresponden únicamente a la planta termosolar de 100 MW, no al conjunto híbrido de 1 GW. La fotovoltaica, por sí sola, sigue necesitando red o baterías para desplazar su producción a la noche. La hibridación mejora el perfil de entrega, pero no convierte al proyecto en una instalación gestionable al cien por cien.
📊 Impacto ecológico en cifras
- CO2 evitado: 2,07 millones de toneladas al año, según la estimación de PowerChina.
- Capacidad: 1 GW híbridos, con 900 MW fotovoltaicos y 100 MW termosolares; unos 1,25 GW en corriente continua.
- Inversión: no detallada en la fuente oficial.
- Equivalencia tangible: 2,2 TWh anuales y 690.000 toneladas de carbón estándar que dejan de consumirse.

De la segunda tanda de bases renovables al objetivo de 15 GW termosolares en 2030
El proyecto forma parte de la segunda tanda de grandes bases eólicas y solares de China, concentradas en las regiones del norte y el oeste con mejor recurso. La torre recién puesta en marcha se integra, además, en un clúster solar térmico de tres torres en Gonghe, junto a otros dos proyectos de 50 MW y 100 MW que no computan en la capacidad del gigavatio híbrido.
El movimiento encaja con la hoja de ruta que la Comisión Nacional de Desarrollo y Reforma (NDRC) y la Administración Nacional de Energía (NEA) publicaron en diciembre de 2025: aspiran a unos 15 GW de capacidad termosolar instalada en 2030 y a que el coste de generación de esta tecnología se acerque al de la electricidad de carbón. Para entendernos: China quiere comprar respaldo nocturno al precio del fósil.
PowerChina estima una generación anual de unos 2,2 TWh, equivalente a dejar de quemar alrededor de 690.000 toneladas de carbón estándar y a evitar 2,07 millones de toneladas de CO2 cada año. La estimación corresponde al conjunto de la instalación híbrida, no a las otras dos torres del clúster.
La carrera termosolar china y el precio que sostiene la apuesta
El referente inmediato está fuera de China. La termosolar de torre con almacenamiento lleva años demostrando su viabilidad en instalaciones como Cerro Dominador, en el desierto de Atacama, o el parque solar Mohammed bin Rashid Al Maktoum, en Dubái, donde el respaldo nocturno se ha contratado a precios competitivos frente al gas. El gigante asiático llega más tarde a esta tecnología, pero llega con escala industrial y con una cadena de suministro propia de heliostatos, sales y turbinas.
El dato que sostiene la apuesta no es el titular del gigavatio, sino el coste. La termosolar sigue siendo más cara por megavatio instalado que la fotovoltaica, y su sentido económico depende de que el almacenamiento evite comprar respaldo fósil en la punta de la noche. Si el precio no converge al del carbón como pretende el plan publicado en diciembre de 2025, el parque será una vitrina tecnológica antes que un modelo replicable. La mayoría de las plantas termosolares con almacenamiento en operación funciona hoy en mercados con mucho sol directo y redes débiles.
Europa resuelve ese respaldo de larga duración con baterías y gestión de la demanda, mientras la termosolar busca su hueco donde el sol directo es abundante y la red, frágil. Ninguna de las dos rutas sale gratis, y ambas se pagan con la factura eléctrica de quien hereda el sistema.
🌍 El Impacto Real para el Futuro
- Beneficio medible: 2,2 TWh anuales y 2,07 millones de toneladas de CO2 evitadas cada año, con ocho horas de almacenamiento térmico para la punta nocturna.
- Modelo que cambia: la planta reduce el vertido de renovables al convertir el excedente fotovoltaico en calor, en lugar de recortar producción o encender respaldo de carbón.
- Para las próximas generaciones: si el coste termosolar converge al del carbón en 2030, el respaldo nocturno dejará de depender del fósil importado.




