La citi anticipa fusiones bancarias en España y una revisión del impuesto al sector con un Gobierno PP-Vox

La casa de análisis estadounidense vincula el escenario postelectoral del 29N a un mayor apetito por la consolidación del sector. El informe también señala que el Estado controla cerca del 18% de CaixaBank a través del FROB.

Citi anticipa un escenario más favorable a las fusiones bancarias en España y una revisión del impuesto especial al sector si el PP llega al Gobierno tras el 29N. El informe tiene lectura directa para Santander, BBVA y Sabadell.

Un hipotético Ejecutivo de coalición liderado por el PP tras los comicios del 29 de noviembre tendría implicaciones de calado para el sector bancario español. Según el informe preelectoral de Citi, ese Gobierno se mostraría más abierto a operaciones de consolidación y podría modificar el tributo que grava al sector. La casa de análisis enmarca el documento en su tradicional lectura preelectoral, con la campaña centrada en vivienda, inmigración y política económica.

Publicidad

Qué dice el informe de Citi

El punto de partida es político. «El actual gobierno de coalición se opuso previamente a la OPA de BBVA sobre Sabadell. En nuestra opinión, un hipotético gobierno liderado por el PP sin dependencia de partidos independentistas catalanes podría ser percibido como más partidario de consolidación en el sector bancario», sostienen los analistas.

El informe subraya que Sabadell cotiza por debajo de los múltiplos de sus comparables europeos. Esa brecha, combinada con un cambio de Gobierno, podría reorientar el foco del inversor hacia la posibilidad de que el banco catalán siga siendo independiente. La operación de BBVA sigue pendiente del visto bueno de la CNMC y del Gobierno, con el periodo de aceptación ya cerrado.

En el mercado, la hipótesis de una nueva OPA sobre Sabadell se lee como escenario de cola. Los inversores institucionales no descuentan una reactivación inmediata del proceso, pero sí empiezan a valorar la opción de independencia con otro signo político en La Moncloa.

La prima ofrecida por BBVA no cierra el diferencial de valoración de Sabadell frente a sus pares, y ese hueco es lo que el mercado sigue mirando con lupa.

El caso CaixaBank y el 18% estatal

El informe va más allá de la pizarra catalana. CaixaBank aparece en el radar porque el Estado controla aproximadamente un 18% de su capital a través del FROB, una participación heredada del rescate de Bankia. Un cambio de Gobierno podría influir en la hoja de ruta del Ejecutivo, incluyendo el calendario y el volumen de las próximas ventas de paquetes de acciones.

Esa participación es el principal lastre estructural del free float de CaixaBank. La salida progresiva del Estado se ha ido ejecutando en función del apetito del mercado, y el ritmo de las próximas colocaciones dependerá de quién ocupe el Gobierno tras el 29N.

El impuesto especial a la banca, en el aire

Sobre el impuesto especial al sector, Citi no espera que ocupe un lugar destacado en la campaña. En todo caso, sostiene que un Gobierno de derechas «aumentará la probabilidad percibida de un marco para el impuesto más amigable con el mercado». El tributo, diseñado en su origen como temporal, ha sido prorrogado sucesivamente y su diseño definitivo sigue abierto.

Las entidades afectadas —Santander, BBVA, CaixaBank, Sabadell, Bankinter y Unicaja, entre otras— han recurrido el gravamen en los tribunales. La lectura de Citi es que el marco fiscal del sector puede cambiar de signo según el color del Gobierno, y eso tiene traducción directa en la valoración de los bancos.

Los precedentes y el múltiplo de Sabadell

Para dimensionar el informe conviene mirar los precedentes. La OPA de BBVA sobre Sabadell ha sido el gran frente corporativo del sector bancario español en los últimos dos años. Ningún Gobierno reciente ha visto con buenos ojos una fusión que concentrara una cuota de mercado tan relevante en préstamos a pymes y en Cataluña.

Sabadell cotiza con un descuento persistente frente a BBVA, Santander y CaixaBank en términos de precio sobre valor contable. Ese múltiplo es lo que Citi interpreta como una oportunidad si el marco político cambia. Un Gobierno más permeable a la consolidación reduciría el coste regulatorio implícito de cualquier operación y reactivaría el interés de los inversores institucionales por el banco catalán. La puerta se abre solo si Madrid cambia de color.

La otra lectura es que el escenario de referencia sigue siendo la independencia de Sabadell. Si el cambio de Gobierno no llega, o llega con mayoría fragmentada, la OPA de BBVA mantiene su recorrido judicial y regulatorio. Citi no anticipa implicaciones de mercado a corto plazo: los debates electorales se centrarán en vivienda, inmigración y política económica, y serán los cambios a medio plazo en población y demanda residencial los que muevan depósitos y préstamos.

En el sector, la comparación inmediata es el pulso que BBVA y Sabadell mantienen desde hace más de dos años. Los analistas de otras casas han ido modulando sus escenarios en paralelo a los hitos regulatorios, y el informe de Citi añade ahora una variable que no estaba en los modelos: el color político del Gobierno que salga de las urnas. La mayoría de los analistas espera un Ejecutivo sin mayorías claras, un escenario que retrasaría cualquier decisión sobre el impuesto y sobre nuevas fusiones hasta bien entrado 2027.

📊 Las Claves para el Inversor

  • Qué vigilar: El resultado de las elecciones del 29N y la composición del próximo Gobierno. De ella dependen la revisión del impuesto especial y el tono ante nuevas fusiones.
  • Reacción del valor: Sabadell cotiza con descuento frente a sus pares. El mercado descuenta la independencia del banco mientras no haya un Gobierno definido.
  • Precedente sectorial: La OPA de BBVA sobre Sabadell marcó el pulso entre consolidación y veto político. El caso CaixaBank-FROB es el otro gran termómetro del capital estatal en la banca.

Publicidad