De la universidad al mando militar: la guía definitiva para entrar de oficial en el Ejército con carrera

Acceder a la escala de oficiales con una carrera universitaria no es una versión ampliada del ingreso por tropa y marinería: es un proceso propio, regulado por el Real Decreto 309/2021 y desarrollado después, cuerpo a cuerpo, por la Orden DEF/462/2022. Cada ejército, escala y especialidad fundamental fija sus propios requisitos, así que una misma persona puede encajar en un destino y quedar descartada en otro por una cuestión de edad, de titulación o de idioma.

Esta guía ordena esos filtros según el orden en que deciden: la edad y el grado exigido, el nivel de inglés fijado en un B2 del MCER, el cuadro médico de exclusiones de la Orden PCI/6/2019 y las pruebas físicas unificadas por la Orden DEF/15/2026. Distingue además lo que ha dejado de ser un obstáculo —estatura, tatuajes, embarazo— de lo que sigue vigente, como el tope de 27 años en los Cuerpos Generales, a partir de la normativa publicada y de las convocatorias en vigor.

Publicidad

7
Pruebas físicas: mismas pruebas para todos, baremos distintos según sexo

Observatorio GO fit
Grupo de personas haciendo ejercicio. Fuente: Agencia

El régimen vigente desde la Orden DEF/15/2026, de 13 de enero (BOE del 21 de enero) unificó en cinco ejercicios lo que antes eran doce pruebas distintas según ejército y escala, y fijó un principio que resume el elemento: hombres y mujeres ejecutan exactamente los mismos ejercicios y solo cambia la marca mínima. Para el ingreso directo en la escala de oficiales del Cuerpo General con titulación, las flexo-extensiones de brazos exigen 24 repeticiones en dos minutos a los hombres y 14 a las mujeres, mientras que la plancha isométrica —única prueba sin distinción de sexo— se queda en 56 segundos para ambos. La carrera de 2.000 metros se pide en 9’22» y 10’26»; el circuito de agilidad-velocidad, en 14,4″ y 16,1″; y la soltura acuática de 50 metros libres, en 56″ y 1’04». En Ingenieros y Cuerpos Comunes el listón baja a 9 y 6 flexiones, 11’38» y 12’02» en los 2.000 metros y 44 segundos de plancha.

El doble baremo es hoy el punto más discutido del acceso militar. La asociación ASFASPRO sostiene que la orden rebaja de forma general las marcas femeninas, sobre todo en flexiones, y atribuye el cambio a un trasfondo político de captación de mujeres; la doctrina advierte de que reducir el listón solo para un sexo tensiona los artículos 14 y 23.2 de la Constitución, y defiende que, si se rebaja, debería beneficiar por igual a todos los aspirantes, mientras el artículo 56 de la Ley 39/2007 de la Carrera Militar solo ampara diferencias derivadas de las distintas condiciones físicas. El contraste es internacional: el Ejército de Estados Unidos adoptó en junio de 2025 un test neutro respecto al género, mientras Alemania aplica coeficientes compensatorios, Reino Unido mantiene baremos diferenciados salvo en combate cercano y Francia o Italia conservan criterios separados.


Publicidad