La misión Smile de ESA y China captura su primera aurora ultravioleta y arranca su fase científica

El observatorio europeo-chino recibió el 23 de septiembre el visto bueno para iniciar operaciones científicas. Su cámara ultravioleta registra ya el anillo completo de auroras boreales en sesiones de 45 horas.

La misión Smile ya capta auroras en ultravioleta y abre su fase científica tras meses de puesta a punto en órbita. La Agencia Espacial Europea (ESA) declaró el pasado 23 de septiembre que el observatorio europeo-chino está listo para empezar a revelar cómo responde la Tierra al viento solar, el flujo de partículas cargadas que el Sol emite sin descanso.

La decisión cierra un periodo de comisión de algo más de tres meses, desde que la nave despegó el 19 de mayo y alcanzó el 20 de junio su órbita definitiva para las operaciones científicas. En ese tramo, los equipos europeos y chinos desplegaron mecanismos, encendieron unidades y comprobaron todas las comunicaciones con tierra.

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El anillo entero de auroras, captado en ultravioleta

La primera prueba de que los instrumentos funcionan llegó antes de esa aprobación formal. El 24 de julio de 2026, apenas dos semanas después de encender su cámara ultravioleta, Smile grabó el anillo completo de auroras boreales alrededor del Polo Norte. Lo que muestra el vídeo es una perturbación del campo magnético terrestre causada por una embestida de partículas solares, una subtormenta auroral.

El responsable es el UVI (ultraviolet aurora imager), uno de los cuatro instrumentos que viajan a bordo y en el que la ESA participa junto a sus socios chinos. Su ventaja es la perspectiva. Desde el espacio, el óvalo auroral aparece entero, como una corona que ciñe el polo, y no como la franja parcial que se observa desde una estación en tierra. Es el primer instrumento desde 2008 capaz de retratar el anillo completo en luz ultravioleta.

Y lo hace durante 45 horas seguidas. Casi dos días de grabación continua, un registro que sigue la tormenta geomagnética desde que arranca hasta que se apaga. Las cámaras convencionales, atadas a sesiones cortas, se pierden esa película completa.

Para entender la escala conviene mirar dónde ocurre todo. El viento solar viaja a cientos de kilómetros por segundo y choca contra la magnetopausa, la frontera donde el escudo magnético terrestre lo frena, situada a unas diez veces el radio de la Tierra. Parece una distancia enorme. Es, en realidad, la primera línea de defensa de un planeta bajo bombardeo continuo.

Desde el espacio, el óvalo auroral no es una franja: es una corona completa que se enciende y se apaga al ritmo del Sol.

La directora de Ciencia de la ESA, Carole Mundell, resumió el hito en el comunicado de la agencia: ‘Smile es un testimonio de la confianza construida entre nuestros equipos, su dedicación a la excelencia y su determinación para encontrar soluciones ante cualquier reto’. La misión, añadió, queda aprobada para comenzar sus operaciones científicas.

Cuatro instrumentos y una luz que aún estorba

Smile es una misión conjunta de la ESA y la Academia China de Ciencias (CAS), un reparto poco habitual. La parte europea aporta el módulo de carga útil, el SXI, el lanzador y las instalaciones de integración y ensayo; la china, la plataforma de la nave, los otros tres instrumentos y la operación en órbita. El proyecto se enmarca en el programa Cosmic Vision de la ESA, centrado en entender cómo funciona el sistema solar.

Además del UVI, Smile lleva el captador de rayos X blandos (SXI), un magnetómetro (MAG), y un analizador de iones ligeros (LIA). El magnetómetro y el analizador miden directamente el campo y las partículas; las dos cámaras fotografían el resultado visible de ese choque.

El SXI, principal aportación europea al instrumental, también se encendió con éxito y ya ha tomado sus primeras imágenes, ambas de los restos de una estrella lejana que explotó hace tiempo. La cámara funciona muy bien, pero cuando apunta hacia la Tierra detecta demasiada luz parásita. La ESA, el consorcio de universidades y empresas del instrumento y el equipo chino que opera la nave trabajan en ajustes y actualizaciones de software para reducirla.

La geometría juega a favor. Smile apunta cada vez más lejos de la Tierra y el Polo Norte emite menos luz conforme avanza el otoño boreal, así que el brillo no deseado cae por sí solo. Se espera que alcance su mínimo a mediados de octubre. Será el momento de lograr la primera imagen buena de la magnetopausa o de la cúspide polar norte, la grieta por la que las partículas cargadas se cuelan hacia la superficie.

subtormenta auroral

Lo que Smile puede cambiar en la previsión del clima espacial

Hay una razón práctica detrás de todo esto. Las tormentas geomagnéticas no son solo un espectáculo luminoso: inducen corrientes en las redes eléctricas, degradan las señales de navegación por satélite y aumentan la radiación que soportan los equipos en órbita. Advertirlas con tiempo suficiente sigue siendo uno de los grandes problemas abiertos de la física espacial. Smile quiere atacar el eslabón intermedio: qué ocurre exactamente entre la llegada del viento solar y la aurora que vemos encenderse.

La apuesta del proyecto es la imagen global. Misiones anteriores han medido partículas y campos in situ, con una precisión excelente pero en un punto concreto del espacio; los imageadores en ultravioleta y rayos X añaden el plano general, la película entera del fenómeno. Combinar ambas cosas es lo que permite construir modelos predictivos. Ahí Smile juega con ventaja: 45 horas de registro continuo son un archivo que hasta ahora nadie tenía.

La diferencia entre ver una aurora y entender una tormenta geomagnética es la diferencia entre una fotografía y una película.

Conviene, eso sí, mantener la prudencia. Lo presentado hasta ahora son imágenes de comprobación, no resultados científicos, y el instrumento de rayos X todavía arrastra el problema de la luz parásita. La propia ESA reconoce que los ajustes están en marcha. Habrá que esperar a los primeros datos del SXI, previstos para mediados de octubre, para saber si la misión cumple lo que promete. En exploración espacial, el hito del titular casi siempre es el punto de partida, no la meta.

Para quien quiera seguirle la pista, hay incluso una película. El documental Let’s Smile recoge los dos años de construcción del aparato, desde el verano de 2024 hasta el lanzamiento, y es la entrega final de una serie que la agencia ha ido publicando por capítulos.

🔬 Ficha del Descubrimiento

  • Qué se ha descubierto: La cámara ultravioleta de Smile ha captado el anillo completo de auroras boreales y la misión ha sido declarada lista para iniciar su fase científica.
  • Dónde: En órbita terrestre, observando el óvalo auroral del Polo Norte y la frontera entre el viento solar y la magnetosfera.
  • Institución responsable: Misión conjunta de la ESA y la Academia China de Ciencias (CAS), con instrumento UVI de participación europea y china.
  • Cuándo: Aprobación de la fase científica el 23 de septiembre de 2026; primera grabación ultravioleta el 24 de julio de 2026; primer dato útil del SXI previsto para mediados de octubre de 2026.
  • Impacto a futuro: Mejorar la comprensión de las tormentas geomagnéticas y afinar la previsión del clima espacial que afecta a satélites, GPS y redes eléctricas.

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