EN 30 SEGUNDOS
- ¿Qué ha pasado? Los extranjeros compraron 51.630 viviendas en el primer semestre de 2026, el 14,9% del total y máximo de la serie de los Registradores.
- ¿Quién está detrás? El comprador internacional, liderado por británicos (3.510 operaciones), neerlandeses (3.430) y marroquíes (3.125), según Idealista.
- ¿Qué impacto tiene? El capital foráneo sostiene un mercado nacional que cae un 1,9% en el semestre.
La compra de vivienda por extranjeros toca máximos: 51.630 operaciones en el primer semestre de 2026 y el 14,9% del total, según los Registradores.
El dato contrasta con el enfriamiento general. En 2025 se registraron más de 705.000 compraventas, el mejor resultado desde 2007, pero en el primer semestre de 2026 se han vendido 346.030 viviendas, un 1,9% menos que un año antes.
El primer trimestre aguantó con 178.096 operaciones, el tercer mejor registro desde 2007. El segundo cayó un 5,7% trimestral hasta las 167.934, la cifra más baja de los últimos siete trimestres.
El capital foráneo sostiene el mercado mientras el comprador nacional se retira
En ese contexto, el comprador internacional ha ido a más. Pasó del 13,92% de las operaciones en el primer trimestre, con algo menos de 24.800 compras, al 15,98% entre abril y junio, con más de 26.800 adquisiciones: el máximo de la serie de los Registradores.
El semestre suma casi 51.630 compraventas de foráneos, un 8% más que en el tramo anterior y un 3,8% por encima de 2025. La brecha entre el comprador nacional y el extranjero se ha abierto en dos trimestres consecutivos.
Mientras el comprador nacional frena, el capital extranjero convierte la costa y los archipiélagos en el último refugio del ladrillo español.
El mercado residencial español ha dejado de crecer por el empuje interno y se sostiene sobre la demanda internacional. No es una novedad, pero sí un cambio de equilibrio: el peso foráneo se concentra en las plazas con más tirón turístico.
Alicante, Málaga y Baleares: el mapa real del comprador internacional
El comprador extranjero es de ideas fijas y se concentra en el arco mediterráneo y los dos archipiélagos. Los pesos más altos están en Baleares (30,5%), la Comunitat Valenciana (29,6%), Canarias (25,8%), Murcia (22,7%), Cataluña (16,4%) y Andalucía (14,6%). Madrid se queda en el 7,5%.
Al bajar al detalle provincial, el mapa se dispara. En Alicante el 45,5% de las compraventas llevaron firma extranjera, más de 11.340 operaciones. Le siguen Málaga (35,7%, con 6.463), Baleares (30,5%), Girona (25,1%), y Las Palmas (23,2%). Por volumen, tras Alicante y Málaga aparece Barcelona, con más de 5.640 compras de foráneos y el 15,1% del total provincial.
Los británicos mantienen el liderazgo con más de 3.510 operaciones, el 6,8% del total foráneo, pero los neerlandeses aprietan: 3.430 viviendas y el 6,7%. Los marroquíes adelantan a los alemanes con 3.125 unidades, frente a las 3.100 de los germanos. Los ciudadanos de la Unión Europea concentran casi el 58% de las transacciones, rozando las 29.860 unidades.
La Ficha del Inversor: precios, tendencia y perfil
La métrica que mejor retrata al comprador extranjero es el precio que paga. Los ciudadanos de América del Norte desembolsaron entre 4.336 y 4.311 euros por metro cuadrado, muy por encima de los 3.085-3.149 de la Unión Europea o los 2.668-2.691 de Asia.
De cara a los próximos seis meses, el peso foráneo seguirá creciendo. El mercado nacional afronta la recta final de 2026 con menos operaciones y deja al capital internacional como principal sostén. La duda es si Alicante, Málaga o Baleares aguantan otro semestre de precios al alza sin agotar al comprador local.
El perfil que encaja es doble: el family office europeo y el inversor patrimonial que busca segunda residencia en la costa y las islas, y el comprador minorista nórdico y británico que se instala de forma permanente. El inversor institucional puro sigue mirando el Build to Rent (promociones enteras concebidas para alquilar) más que la vivienda vacacional.
Conviene mirar atrás. En el boom de 1997-2007 el comprador extranjero fue punta de lanza en la costa, y cuando estalló la burbuja en 2008 los precios de Alicante y Málaga se desplomaron más que la media nacional. La dependencia del capital foráneo sostiene el mercado en los ciclos expansivos y lo golpea con más fuerza en las correcciones. El siguiente dato de los Registradores, el del tercer trimestre, marcará si el récord se consolida o se queda en un espejismo de primavera.





