5Cómo comprobarlo tú mismo y qué hacer si el precio no baja a la hora prevista
Para comprobarlo tú mismo, lo primero es fijar una referencia antes de la hora que tengas marcada: abre la app de Lidl Plus, entra en la ficha del producto y captura la pantalla con el precio actual y, si aparece, el precio anterior tachado. Comprueba que la oferta está cargada en «Mis cupones» o en la pantalla de inicio y que has seleccionado bien tu tienda favorita, porque muchos cupones son personalizados y cambian de un usuario a otro. Pasado el momento clave, vuelve a entrar, actualiza y compara. Lo que se mueve no es la etiqueta de la estantería, sino la disponibilidad del cupón y el descuento que se resta al escanear la tarjeta en caja. Ten en cuenta el calendario: el folleto de la semana siguiente suele estar ya en la app con antelación (en algunos mercados, desde el viernes) y los cupones se renuevan en días fijos, a menudo lunes y jueves, además de las promociones de fin de semana que arrancan el viernes.
Si a la hora prevista el precio no baja, no des por hecho que haya engaño: Lidl no publica una hora oficial exacta y el desfase puede depender de la tienda o de que el cupón no se haya cargado en tu cuenta. Prueba a cerrar y reabrir la app o a reiniciar sesión, y confirma que tienes conexión, que el cupón sigue vigente y que cumple las condiciones. Muchas ofertas están ligadas a un formato o un peso concretos —por ejemplo, una bolsa de 500 g y no la de 1 kg— y se cobran íntegras si coges otra variante. Si ya has pagado y el descuento no se aplicó, guarda el ticket digital y reclama en el establecimiento o ante atención al cliente; si no hay solución, pide la hoja de reclamaciones o acude a una OMIC o a una asociación de consumidores. Recuerda que las promociones están limitadas al stock: cuando se agota, la oferta decae aunque siga apareciendo en pantalla.



