4El tope que casi nadie lee: unidades máximas por socio y hasta agotar existencias
El precio que sale en la app es solo la mitad del cartel. La letra que casi nadie despliega es la que fija cuántas unidades puedes comprar a ese precio, y Lidl la esconde donde nadie mira: dentro de la vista detallada de cada cupón. Ahí se concreta, cupón a cupón, el número máximo de artículos bonificados, y en muchos casos el tope se aplica por cupón o incluso por ticket, de manera que las unidades que superan el límite se cobran a precio normal. A esto se suma que cada cupón es de un solo uso: una vez canjeado desaparece de la aplicación, y no se puede repetir ni ceder a otra persona, porque va vinculado a la cuenta del socio. Por eso este punto merece estar en la lista: el ahorro real depende de esa cifra minúscula, no del porcentaje llamativo que aparece en grande.
El segundo tope, el de las existencias, convierte cualquier rebaja en una carrera. Las condiciones del programa recuerdan que los artículos están disponibles hasta agotar existencias y que no todos los productos tienen por qué estar en todas las tiendas ni con stock asegurado. Es decir, el descuento puede seguir activo en la app mientras en tu supermercado ya no queda género, y la propia cadena admite que no puede garantizar la disponibilidad en cada filial. Estas restricciones condicionan la decisión de compra y, sobre el papel, deberían figurar de forma clara y destacada. No siempre ocurre: el organismo irlandés de publicidad (ASA) dio la razón a un cliente que compró cuatro estanterías con descuento Lidl Plus y solo recibió el descuento en una, al considerar que el límite de una unidad por persona debía haberse anunciado con más claridad; la empresa se comprometió entonces a señalarlo en los puntos de venta.



