Kristin Smith vuelve a la Blockchain Association como consejera delegada interina desde el 17 de octubre y mantiene la presidencia del Solana Policy Institute. El relevo deja al principal lobby cripto de Washington y a la plataforma que defiende los intereses de SOL compartiendo la misma firma.
La asociación confirmó el cambio. Summer Mersinger, que dirigía el grupo desde junio de 2025, deja el cargo el 16 de octubre y se queda como asesora hasta final de año para acompañar la transición.
Para Smith, el regreso tiene poco de improvisado. Fue la primera contratación de la entidad cuando esta arrancó en 2018 y la dirigió como CEO hasta 2025. Entonces la dejó para ponerse al frente del recién creado Solana Policy Institute, o SPI, el vehículo con el que Solana quiere tener voz propia en el Capitolio. Conservó, eso sí, la presidencia del consejo de la Blockchain Association.
Desde el instituto subrayan que su trabajo allí no cambia y que las tareas en la asociación son adicionales. La asociación confirma el mismo reparto de funciones.
Dos mesas y una sola firma en el lobby cripto
La Blockchain Association es la patronal más visible del sector en Estados Unidos y funciona como lo que el mercado llama un lobby: un grupo de presión que contrata acceso a legisladores y agencias para influir en la letra pequeña de las normas. Agrupa a exchanges, gestoras de fondos, emisores de stablecoins (monedas digitales ancladas al dólar), y desarrolladores. El Solana Policy Institute hace lo mismo, pero con un único destinatario: la regulación que afecta a Solana y a su token, SOL.
Mersinger no llega nueva al sector. Fue comisionada de la CFTC, la agencia que vigila los mercados de derivados, desde marzo de 2022, y aterrizó en la asociación en junio de 2025. Su etapa quedó marcada por la GENIUS Act, la ley de stablecoins que se firmó en julio de 2025, y por un ritmo de contacto notable: la propia asociación contabiliza más de 300 reuniones con personal del Congreso y de las agencias a lo largo de 2026, además de los viajes de sus miembros a Capitol Hill.
En Washington, la diferencia entre una ley que castiga y una ley que ignora no se decide en el discurso, sino en quien consigue la reunión.
Mersinger ha puesto en valor el recorrido del sector en su despedida, desde la ley de stablecoins hasta una claridad regulatoria real en la SEC y en la CFTC, y ha recordado que Smith construyó la asociación desde cero. Smith, por su parte, ha definido la vuelta como algo personal.
El varapalo de la Clarity Act que aprieta el calendario

El relevo se produce una semana después de que el Senado frenara la Clarity Act, la ley marco de estructura de mercado con la que el sector pretendía ordenar de una vez por todas el reparto de competencias entre la SEC y la CFTC. La votación para cerrar el debate, celebrada el 15 de septiembre, terminó 49 a 50 y se quedó a 11 votos de los 60 necesarios. Cuatro republicanos votaron en contra y ningún demócrata votó a favor. El texto sigue disponible para su seguimiento en el portal oficial del Congreso.
La tramitación tampoco se cerró limpia. Una reescritura de última hora eliminó las protecciones explícitas frente a responsabilidad penal para desarrolladores de software dentro del artículo 18 U.S.C. 1960, la norma que castiga la transmisión de dinero sin licencia. Desde Coin Center calificaron el cambio de profundamente decepcionante, y 18 fiscales generales estatales, con la neoyorquina Letitia James a la cabeza, advirtieron de que la medida podía debilitar la persecución del fraude en sus territorios.
Lo que Solana gana y lo que se le puede girar en contra
Para medir lo que está en juego conviene recordar de dónde viene Solana. En 2023, la SEC incluyó a SOL entre los tokens que consideraba valores en sus demandas contra Binance y Coinbase, una etiqueta que pesó durante meses sobre la liquidez del activo y sobre la capacidad de bancos y brókers estadounidenses de ofrecerlo. La foto cambió en 2025, cuando la agencia retiró el caso contra Coinbase y el Congreso aprobó la ley de stablecoins. En paralelo llegaron las solicitudes de ETF al contado de SOL de gestoras como VanEck, 21Shares, Bitwise, Canary o Grayscale, que trasladaron el centro de gravedad del futuro de la red a los despachos de Washington.
Con ese tablero, tener a la misma persona presidiendo el lobby general y el de Solana es una ventaja evidente de acceso. También es un flanco. El resto de redes competidoras puede leerlo como un conflicto de intereses, y el sector arrastra un historial reciente de puertas giratorias entre agencias y despachos: la propia Mersinger pasó de comisionada de la CFTC a dirigir la patronal en cuestión de semanas.
El segundo riesgo es la ausencia de ley marco. Sin la Clarity Act, el encaje de SOL depende de la discrecionalidad de la SEC y de la CFTC, y esa discrecionalidad cambia con cada administración. Los fiscales generales estatales, mientras tanto, siguen siendo un frente abierto por su cuenta.
La fecha a vigilar es el 17 de octubre, cuando Smith asuma el doble cargo. Después, el calendario electoral de noviembre de 2026 y la capacidad del Senado para recuperar el texto en una nueva legislatura marcarán si el SPI consolida su influencia con reglas o sin ellas.





