Europa se rebela contra el litio de China con una planta alemana de reciclaje
Accurec Recycling ha puesto en marcha en Krefeld (Alemania) una planta que recupera litio de baterías usadas sin recurrir a químicos agresivos. Lo que me interesa no es solo el proceso, sino lo que retrata: el litio que Europa compra a China, hasta el 70% del de grado batería, sigue siendo el eslabón más frágil de su transición energética.
La compañía es familiar, se fundó en 1995 y lleva tres décadas reciclando baterías. En Krefeld procesa unas 5.000 toneladas anuales con 85 empleados y mantiene una segunda planta en Mülheim an der Ruhr. La instalación que centra la atención arrancó en diciembre de 2025 y recupera el 50% del litio contenido en las baterías, el umbral que la normativa europea exige para 2027. Entre el 65% y el 70% de los químicos de litio de grado batería que consume Europa procede, según la empresa, de producción china.
Las cifras de una planta que aspira a cuadruplicar su capacidad
- 5.000 toneladas de baterías procesadas al año en Krefeld, con 85 empleados en plantilla.
- 50% de litio recuperado hoy; el objetivo declarado es superar el 80% en el primer trimestre de 2027.
- 5,5 millones de euros de inversión para duplicar la superficie operativa de la planta.
- 20.000 toneladas anuales de capacidad objetivo, cuatro veces el volumen actual.
Tomadas una a una, las cifras parecen menores. Sumadas, describen otra cosa: una empresa de 85 empleados cubriendo un hueco que la política industrial europea no ha cerrado. La pregunta no es cuánto litio se recupera, sino quién se queda con él.
Llevamos cerca de un mes trabajando en la ampliación. Queremos elevar tanto la capacidad como el rendimiento para que en el primer trimestre de 2027 podamos recuperar el 80% o más. — Simon Bremer, jefe de desarrollo de Accurec Recycling, en declaraciones a Euronews, septiembre de 2026
Agua en lugar de ácidos y una masa negra que se marcha a Asia

El proceso, bautizado internamente como CLIMA, arranca con la clasificación y el desmontaje de las baterías, sigue con una pirólisis que descompone los componentes orgánicos y termina con una extracción en agua. El tratamiento térmico vuelve soluble el litio; el resto del material no lo es y se separa lavándolo. El calor de la pirólisis se reaprovecha después para recristalizar la sal de litio: según la empresa, el consumo energético cae casi un 50% y las emisiones por tonelada de carbonato de litio más de un 59%.
El obstáculo aparece un paso más atrás. La mayoría de las plantas europeas producen black mass, un concentrado intermedio de litio, níquel y cobalto todavía sin separar, y el continente apenas tiene instalaciones para extraer cada material por separado. Buena parte de esa masa negra se exporta a Asia, sobre todo a China y en menor medida a Corea. Los materiales valiosos recuperados de las baterías usadas acaban fuera de la cadena europea.
Hay además un problema de precios: los compradores asiáticos pagan primas tan altas por la masa negra europea que lastran la viabilidad de cualquier procesador local. La única salida europea relevante que cita Bremer es AMG Lithium, en Bitterfeld (Alemania), con quien Accurec firmó un memorando de entendimiento pendiente de detalles técnicos.
Lo que veo: una política industrial europea sin eslabones intermedios
Lo que veo aquí es un problema de secuencia, no de tecnología. Europa ha legislado el final de la cadena —contenido reciclado obligatorio en baterías nuevas desde 2031, masa negra declarada residuo peligroso desde diciembre de 2025— antes de construir el tramo intermedio. Y una exigencia de contenido reciclado sin requisito de origen permite, además, comprar el material a un tercero.
De ahí la petición de Bremer de sumar un componente europeo al contenido reciclado. La comparación con Northvolt resulta inevitable: apoyar proyectos insignia sin la red de proveedores y clientes que los sostiene no basta. China ya demostró con las tierras raras y el germanio que puede restringir suministros estratégicos.
El riesgo que los datos no resuelven es de escala. Aunque Accurec alcance las 20.000 toneladas anuales, será una fracción mínima del consumo europeo, y los controles de exportación solo funcionarán si las aduanas tienen medios. Me fijo en dos hitos: el contenido reciclado obligatorio de 2031 y las cifras que la compañía publique para el primer trimestre de 2027.
🌍 El impacto en España y Europa
Para el lector español, la noticia se traduce en tres frentes.
- Automoción: si el litio reciclado en Europa gana peso, baja la exposición de los fabricantes de baterías y de los ensambladores de vehículos eléctricos con plantas en España a los precios y a las decisiones de Pekín.
- Tejido industrial: los proyectos españoles de gigafactorías y de procesamiento de litio compiten hoy con el black mass que se vende a Asia; sin demanda europea obligatoria de material autóctono, su escala queda en el aire.
- Política comunitaria: Bruselas tiene pendiente decidir si añade un requisito de origen europeo al contenido reciclado, una decisión que afectaría a toda la industria auxiliar del automóvil.
El efecto directo sobre el Euríbor y las hipotecas variables es nulo: aquí no hay canal de tipos de interés. El impacto llega por los costes de producción y por la seguridad de suministro.





