El bono español a 10 años supera el 4,05%, máximo desde 2023, y arrastra al Ibex un 0,30%

La venta masiva de deuda soberana eleva también el bono alemán al 3,57% y el francés al 4,68%, niveles de 2008. El Ibex pierde los 19.600 puntos lastrado por el petróleo y la geopolítica.

El bono español a 10 años supera el 4,05%, máximo desde 2023. La venta global de deuda se ha convertido en el nuevo riesgo para las bolsas europeas, y el Ibex 35 ya lo ha notado: cerró el jueves con una caída del 0,30%, hasta los 19.573,40 puntos, según los datos recogidos por Europa Press.

No es un movimiento aislado. El rendimiento del bono japonés a 10 años repunta casi un 3% y se instala en el 3,069%, un nivel que no se veía en más de treinta años. El estadounidense con el mismo vencimiento cotiza en el 5,12%, tras superar de nuevo la barrera del 5%. La deuda soberana se vende en casi todas las plazas al mismo tiempo.

Publicidad

Europa tampoco escapa. El bono francés a 10 años alcanza el 4,68%, niveles de 2008, mientras el alemán rebasa el 3,57%, cotas de 2010. El gilt británico aguanta en rendimientos previos a la crisis financiera, hace casi dos décadas. El detonante es común: el dinero dejó de ser gratis y ahora los Estados lo pagan.

España vuelve a un terreno que no pisaba desde 2023. Un rendimiento por encima del 4,05% encarece cada subasta del Tesoro y tensa la prima de riesgo. El diferencial con Alemania, el termómetro que los inversores miran más que la cifra absoluta, vuelve a cotizar el riesgo país en máximos del ciclo.

La OCDE ha alertado sobre esta dinámica y ha emplazado a los gobiernos a reasignar el gasto público. El Instituto de Finanzas Internacionales cifra en 3,5 billones de dólares los intereses que las economías avanzadas han pagado por su deuda en los últimos doce meses, por encima del gasto mundial estimado en inteligencia artificial, defensa y energía.

Los gastos por intereses se están disparando en los mercados maduros justo cuando cada vencimiento antiguo se refinancia a tasas mucho más altas.

El bono español a 10 años encarece cada subasta del Tesoro

Un rendimiento por encima del 4,05% no es solo una cifra de pantalla. Cada subasta del Tesoro se coloca ahora a un precio peor que hace un año, y eso se traslada con retardo a hipotecas, crédito corporativo y coste de la deuda autonómica.

La foto global es la de una deuda pública que supera ya los 365 billones de dólares, unos 320 billones de euros, con un incremento de 10 billones de dólares solo en el primer semestre del año. El IIF señala a Estados Unidos, Reino Unido, Francia y Japón como los países con déficits más persistentes y facturas de intereses crecientes.

Cabe recordar que este escenario llega con la inflación repuntando, el petróleo caro y unos gobiernos que intentan amortiguar por la vía del gasto público los efectos de la guerra de Irán. La combinación es la peor posible para la deuda: más emisión, más inflación, y menos margen fiscal.

El Ibex 35 cae un 0,30% y pierde los 19.600 puntos

La bolsa española acusó el golpe. El Ibex 35 cerró en 19.573,40 puntos tras dejarse un 0,30%, en una sesión que empezó en positivo y terminó en rojo. La subida del rendimiento de los bonos y el encarecimiento del petróleo pesaron más que cualquier otro catalizador.

El movimiento tiene lectura sectorial. Los bancos, que se benefician de tipos altos, encuentran techo cuando el mercado empieza a temer el riesgo de crédito. Las utilities y las telecos, con mucha deuda en balance, son las primeras en notar el repunte del coste de financiación. El ladrillo cotizado mira con atención.

Hay una contradicción que conviene subrayar. El mismo bono alto que presiona a la bolsa es el que sostiene el margen de la banca. Mientras el diferencial se mantenga contenido y no haya susto de crédito, los bancos del Ibex pueden aguantar el tipo mejor que el resto del índice.

prima de riesgo España

El coste de la deuda ya compite con la inversión productiva

Hay un dato que resume el cambio de régimen. Las economías avanzadas dedican más dinero a pagar intereses que al conjunto de inteligencia artificial, defensa y energía. Cuando el servicio de la deuda supera a la inversión productiva, el crecimiento futuro queda hipotecado. Esa es la verdadera historia detrás del 4,05%.

El paralelismo histórico ayuda. En 2010, durante la crisis del euro, el bono español a 10 años superó el 4% antes de desbocarse hacia el 7%. Las condiciones de entonces no se parecen a las de hoy: el Tesoro coloca con holgura y el BCE mantiene una red de seguridad. Aun así, la memoria del inversor institucional juega en contra cuando la cifra se repite.

La diferencia de esta vez es el origen. No es un problema exclusivamente español ni periférico. Alemania, con el bono al 3,57%, y Francia, con el 4,68%, están peor de lo que estaban hace quince años. España se ha desacoplado del relato periférico y cotiza pegada al núcleo europeo, lo que a la vez protege y expone.

El riesgo que no hay que perder de vista es fiscal. La OCDE lo ha dicho sin rodeos: el gasto público tiene que reasignarse. Si España no estabiliza su déficit antes de que el ciclo se gire, el diferencial con Alemania volverá a abrirse. Es la variable que de verdad importa para la prima de riesgo.

La pregunta no es si el bono español vuelve al 3,50%, sino cuánto tiempo aguanta el mercado pagando el 4,05% sin exigir una prima de riesgo más alta. Ahí se decide el próximo tramo del Ibex.

Veredicto Merca2

Cotización al cierre: El Ibex 35 terminó la sesión del jueves en 19.573,40 puntos, con un descenso del 0,30% que borró el intento de subida de la mañana. El índice pierde la referencia de los 19.600 puntos en una jornada de presión vendedora sobre la deuda.

Clave técnica: El bono español a 10 años por encima del 4,05% sitúa el rendimiento en máximos desde 2023 y deja la vista en la zona del 4,20%. Si esa cota se rompe, el diferencial con Alemania podría ampliarse y abrir una nueva fase de tensión para la prima de riesgo.

Publicidad

Apunte macro: La deuda pública global supera los 365 billones de dólares y los intereses de las economías avanzadas alcanzan los 3,5 billones en doce meses. Con la inflación repuntando y el petróleo caro, el coste de financiación de los Estados seguirá al alza.


Publicidad