El beneficio de las empresas no financieras se dispara un 30% hasta junio por el tirón energético

La estadística del Banco de España constata que el refino elevó su cifra de negocios un 35,7% y que la rentabilidad del activo subió al 5,7%. Excluyendo energía y combustibles, el resultado ordinario neto se queda en un 2,5%.

El resultado ordinario neto de las empresas no financieras españolas creció un 30,9% en el primer semestre de 2026, frente a la caída del 6,2% del mismo periodo del año anterior, impulsado por energía, refino y comercio de combustibles.

Qué dicen las cifras del Banco de España

La estadística de indicadores económico-financieros que publica el Banco de España sitúa ese avance muy por encima del promedio histórico del periodo 2007-2025 para el conjunto de la muestra. El indicador mide el resultado de explotación y financiero antes de partidas extraordinarias, de modo que la fotografía refleja la marcha del negocio corriente y no el impacto de operaciones puntuales.

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El detalle del agregado revela una estructura de costes exigente. Los gastos de personal subieron un 4,1% y los gastos financieros, un 6,3%, empujados por unos tipos de interés todavía elevados y por un mayor nivel de endeudamiento corporativo. Los ingresos financieros crecieron un 2,8% y compensaron solo en parte ese esfuerzo.

La cifra neta de negocios avanzó un 6,6% entre enero y junio, frente al 3,7% del primer semestre de 2025. El registro supera también su media histórica y confirma que la mejora no procede únicamente de la contención de costes, sino de la actividad.

La ratio de rentabilidad del activo se elevó al 5,7%, un punto completo por encima del 4,7% de un año antes. Es la medida más limpia del rendimiento del balance y la que mejor resume el ciclo actual.

El 30,9% agregado no describe a la empresa española media, sino a un puñado de compañías energéticas que arrastran todo el indicador.

El empuje de la energía distorsiona el agregado

Sin energía, refino de petróleo y comercio de combustibles, el resultado ordinario neto creció un 2,5% en el primer semestre de 2026, frente al 0,4% de un año antes. Ahí está la trampa. La distancia entre el 30,9% y el 2,5% mide con precisión el peso del ciclo energético en el balance agregado.

El refino explica buena parte del fenómeno: su cifra de negocios se disparó un 35,7%, en línea con la evolución de los mercados internacionales de crudo y productos refinados durante el periodo. En ese perímetro operan Repsol, Moeve y las filiales españolas de grupos como BP y TotalEnergies, con márgenes que dependen del diferencial entre el crudo y los destilados.

El valor añadido bruto, la medida de actividad productiva, creció un 12,2%, frente a la caída del 0,8% de 2025. Excluyendo las ramas energéticas, el avance se queda en el 2,2%, por debajo del 4,8% del ejercicio precedente. La mayoría de las ramas de actividad registró tasas positivas, aunque de magnitud muy distinta.

La tabla recoge las tasas de variación interanual de los principales indicadores, salvo la rentabilidad del activo, expresada en nivel.

Indicador1S 20261S 2025Diferencia
Resultado ordinario neto+30,9%-6,2%+37,1 puntos
Resultado ordinario neto sin energía ni refino+2,5%+0,4%+2,1 puntos
Cifra neta de negocios+6,6%+3,7%+2,9 puntos
Cifra neta de negocios sin energía ni refino+2,9%+5,7%-2,8 puntos
Valor añadido bruto+12,2%-0,8%+13,0 puntos
Rentabilidad del activo5,7%4,7%+1,0 punto
resultados empresas España 2026

Dos velocidades en el mismo balance

Fuera de la energía, el negocio crece, pero menos que hace un año. La cifra neta de negocios del perímetro homogéneo avanzó un 2,9%, frente al 5,7% de 2025, y la rentabilidad del activo apenas se movió, del 4,1% al 4,2%. Dos realidades dentro del mismo agregado.

El precedente inmediato es el ciclo de 2022 y 2023, cuando el beneficio del sector energético se disparó tras la crisis de precios internacionales y elevó el agregado nacional de forma muy parecida. Entonces el efecto se diluyó en cuatro trimestres. La diferencia ahora es el contexto de tipos: el precio del dinero se mantiene en niveles que encarecen la deuda corporativa, y eso se nota en el 6,3% de aumento de los gastos financieros, un ritmo que supera el de la actividad en el perímetro no energético.

Para el inversor, la lectura es que el agregado sobrerreacciona al ciclo del refino y de la generación eléctrica. Iberdrola, Endesa, Naturgy y Repsol concentran buena parte del efecto, con fondos como BlackRock, Vanguard o Norges Bank presentes en sus accionariados de referencia y especialmente sensibles a cualquier normalización del margen. La estadística del supervisor llega con el semestre cerrado, así que el mercado ha tenido tiempo de incorporar el grueso del movimiento.

El marco regulatorio energético, con la CNMC y el Ministerio para la Transición Ecológica como actores principales, sigue siendo el factor que más condiciona la segunda mitad del ejercicio. El dato de cierre de 2026 dirá si el 30,9% fue un pico cíclico o el arranque de una tendencia más larga.

📊 Las Claves para el Inversor

  • Qué vigilar: La próxima entrega de la estadística del Banco de España, ya con el segundo semestre incorporado, y el tono que adopte el BCE en sus próximas reuniones sobre tipos.
  • Reacción del valor: El grueso del efecto energético ya está incorporado en las cotizaciones del sector, por lo que el catalizador está en confirmar si el margen de refino se sostiene.
  • Precedente sectorial: El pico de 2022 y 2023 se diluyó en cuatro trimestres; repetir ese patrón devolvería el agregado a crecimientos de un dígito bajo.

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