Mercadona lanza su nueva línea de otoño: 3 productos por menos de 2€ que vuelan en 48 horas

5
La letra pequeña: qué llevan dentro y qué no

La letra pequeña empieza en la lista de ingredientes, y ahí los tres productos juegan cartas muy distintas. La sopa hortelana Hacendado (bol de 350 g, 1,70 €) se elabora con agua, hortalizas en proporción variable —patata, cebolla y puerro—, zanahoria en un 8%, judía verde en un 4%, lentejas rojas y verdes, guisantes, cereales perlados como la cebada y la espelta, judías blancas y azuki, aceite de oliva virgen extra, sal, doble concentrado de tomate, plantas aromáticas y pimienta negra. Los raviolis ‘Serrana’ (bandeja de 250 g, 1,90 €) esconden un relleno de jamón serrano y queso. Y las galletas Biscuit de Hacendado (154 g, en torno a 1 €) combinan harina de trigo, azúcar, grasas vegetales de palma y palmiste, cacao desgrasado en un 3% y una crema de relleno que representa el 29% del peso, con unas catorce piezas por envase.

Lo que no aparece en los titulares pesa igual o más. La sopa se vende como fórmula sin conservantes ni potenciadores del sabor, algo posible gracias a una cadena de frío que la mantiene entre 2 y 6 °C y a la obligación de consumirla en 24 horas una vez abierta, pero contiene gluten por la cebada y la espelta y puede arrastrar trazas de frutos secos, leche, apio, soja y huevo; además, cada bol acumula 2,4 g de sal y solo 4,6 g de proteína, lejos de ser una comida completa. Las galletas no son un producto dietético: el relleno es una crema emulsionada con leche desnatada en polvo, lecitina de soja y caramelo como colorante, no son aptas para celíacos y suman 35 g de azúcares y 19 g de grasa —10 saturadas— por cada 100 g. Y los raviolis, con jamón serrano en la farsa, quedan fuera de cualquier dieta vegetariana.


Publicidad