La UE estudia reforzar la operación Aspides en el Mar Rojo ante los ataques hutíes y el alza del crudo

Italia y Grecia sostienen hoy los tres buques principales de la misión, con unidades temporales de España, Alemania, Francia, Países Bajos y Bélgica. Los ministros de Defensa abordarán el refuerzo el 28 de septiembre en Bruselas.

La Unión Europea estudia reforzar la operación Aspides en el Mar Rojo. Kaja Kallas ha pedido a los Estados miembros más buques y aeronaves para proteger el estrecho de Bab el-Mandeb de los ataques hutíes, mientras los costes energéticos se disparan en Europa.

He leído la carta que la alta representante envió a las capitales el 19 de septiembre, y no es una petición de trámite. Kallas reclama «más medios navales y aéreos adecuadamente equipados», incluida una mayor capacidad de «protección cercana», para que la operación Aspides pueda desarrollar su mandato por completo. El detonante inmediato es la solicitud del ministro de Defensa italiano, Guido Crosetto, después de que una fragata de su país escoltara a un mercante nacional frente a las costas de Yemen el pasado viernes.

Publicidad

Los medios disponibles y el control hutí del estrecho

Antes de discutir refuerzos, conviene poner cifras a lo desplegado. La misión se sostiene sobre tres buques principales, aportados por Italia y Grecia, complementados de forma temporal por unidades de Alemania, Francia, España, los Países Bajos y Bélgica. El mando estratégico corresponde a Grecia y el control operativo alterna entre Atenas y Roma; ahora lo ejerce el almirante Vasileyos Griparis.

  • Control territorial: los hutíes controlan el puerto de Moca, la isla de Perim y las islas Hanish, una palanca que Kallas califica de «amenaza grave» para la seguridad marítima y que, según su carta, «ya está perjudicando los intereses europeos».
  • Tráfico crítico: Roma considera críticas unas diez travesías marítimas semanales a través del paso, eje del comercio entre el océano Índico y el Mediterráneo.
  • Mandato: Aspides se lanzó en febrero de 2024 con carácter defensivo, pero está autorizada a usar la fuerza para proteger mercantes, como ya hicieron los buques italianos Caio Duilio y Fasan.

El estrecho de Bab el-Mandeb es determinante para el comercio energético, y ahí está la parte que más me interesa: el encarecimiento de la energía en Europa no es un telón de fondo, sino el motivo por el que Bruselas mueve ficha ahora.

No es una ruta marítima cualquiera. Por ese cuello de botella entran cada semana cargamentos de crudo y gas licuado con destino a puertos europeos, y cualquier interrupción se traslada al prompt de los mercados antes de llegar a la factura del consumidor.

¿Basta con más buques en el agua?

ataques hutíes

Varios analistas advierten de que un despliegue naval por sí solo puede resultar insuficiente y reclaman cobertura aérea frente al control hutí de buena parte de la costa yemení. Francia y los Países Bajos ya operan en la zona para proteger sus propias flotas, y Roma podría reforzarse con buques basados en Yibuti, aunque en ese escenario pediría a los aliados que asumieran parte del gasto militar; obtener esa aprobación sería muy complicado.

«Necesitamos más medios navales y aéreos adecuadamente equipados, incluida una mayor capacidad de protección cercana, para que la operación pueda cumplir plenamente su mandato». — Kaja Kallas, alta representante de la UE para Asuntos Exteriores y Política de Seguridad, carta a las capitales europeas, 19 de septiembre de 2026

La exposición italiana explica la urgencia. Roma perdió un Eurofighter en un bombardeo hutí contra una base saudí la semana pasada y mantiene activos avanzados en varias bases de Arabia Saudí, además de contingentes en Bahréin, Emiratos Árabes Unidos y Kuwait, ya en riesgo por la guerra entre Estados Unidos e Irán.

El ministro de Exteriores italiano, Antonio Tajani, ha insistido en los últimos meses en la misma idea: si no hay contribución militar de los demás Estados miembros, tendrá que haber contribución financiera.

Lo que veo en el mandato y en el calendario

Lo que veo aquí es una misión defensiva a la que se le pide disuadir un problema terrestre. Aspides nació como escolta y su mandato permite el uso de la fuerza contra quien ataque a un mercante, pero no neutralizar lanzaderas ni almacenes en la costa yemení. Hasta ahora, la presencia europea ha funcionado como paraguas suficiente.

El control hutí de Moca, Perim y Hanish cambia la ecuación: quien domina esas posiciones decide cuándo y dónde se tensa el paso. La contradicción que los datos no resuelven es doble. Ningún Estado miembro ha ofrecido por ahora bases o aeronaves para esa cobertura aérea, y Roma ha dejado claro que no esperará a Europa si necesita más escoltas para sus cargueros, lo que debilita la lógica de una misión común. Los dos hitos que voy a seguir son la reunión de ministros de Defensa del 28 de septiembre en Bruselas y el Consejo de Asuntos Exteriores del 12 de octubre en Luxemburgo.

🌍 El impacto en España y Europa

El impacto directo en España es indirecto, pero llega por cuatro vías concretas, y conviene no confundir la misión naval con la factura energética.

  • Euríbor: un encarecimiento sostenido del crudo tensa las expectativas de inflación de la eurozona y frena la senda bajista del Euríbor a 12 meses, referencia de la mayoría de las hipotecas variables españolas.
  • Inflación: el gas natural europeo y los carburantes son el canal rápido. Si el TTF repunta, la cesta energética vuelve a presionar el poder adquisitivo antes de que el BCE consolide su objetivo de inflación del 2%.
  • Empresas: los exportadores españoles con rutas hacia Asia afrontan primas de seguro de war risk más altas y fletes más largos si las navieras vuelven a desviar buques por el Cabo de Buena Esperanza.
  • Compromiso militar: España figura entre los países que han aportado unidades de forma temporal, de modo que cualquier refuerzo decidido en septiembre u octubre implicará medios y presupuesto.

Publicidad