Cómo rebajar la factura de septiembre sin cambiar tus horas de consumo: las tarifas fijas sin permanencia que triunfan

6
Bono social eléctrico: requisitos, cuantía y si te sale mejor que cualquier tarifa fija

El bono social eléctrico no es una comercializadora ni una tarifa al uso, sino un descuento sobre la factura al que solo puede acogerse el titular del contrato de su vivienda habitual, con una potencia contratada igual o inferior a 10 kW y suministro en la tarifa regulada PVPC. Está pensado para consumidores vulnerables y vulnerables severos según su renta, pero también acceden familias numerosas, perceptores del Ingreso Mínimo Vital, pensionistas con pensión mínima, personas con discapacidad igual o superior al 33%, en situación de dependencia de grado II o III, familias monoparentales y víctimas de violencia de género o terrorismo. Tras el Real Decreto-ley 1/2025, el descuento fue del 50% y el 65% hasta el 30 de junio y baja al 42,5% y 57,5% en el segundo semestre de 2025, para estabilizarse en el 35% y el 50% desde enero de 2026. La bonificación se aplica sobre un máximo de 4.761 kWh anuales.

Merece un hueco en la lista porque, si cumples los requisitos, es imbatible frente a cualquier tarifa fija: ningún descuento del mercado libre se acerca a ese porcentaje sobre el consumo. A cambio, tiene una trampa que conviene entender: no es una tarifa fija ni sin permanencia al estilo de las que dominan el mercado libre, sino que obliga a contratar el PVPC con una comercializadora de referencia, donde el precio cambia cada hora y resulta más volátil. Además, si tu consumo supera el tope bonificado, el exceso se paga al precio completo del PVPC. Como compensación, abre la puerta al bono térmico, de entre 35 y 375 euros anuales, y refuerza la protección frente a cortes de suministro. Por eso la decisión depende del umbral de renta: por debajo, el bono arrasa; por encima, la comparativa se juega entre tarifas fijas.

Siguiente

Publicidad