La DGT estudia bajar la tasa de alcohol al volante de 0,5 a 0,2 g/l. La propuesta contempla multas de 500 a 1.000 euros y la pérdida de 4 a 6 puntos. A día de hoy, no está aprobada: los límites actuales siguen en vigor.
Ahora mismo, el límite general en sangre es de 0,5 gramos por litro para la mayoría de los conductores. Los noveles con menos de dos años de carnet y los profesionales tienen un umbral más estricto: 0,3 g/l. En aire espirado, los máximos son 0,25 mg/l y 0,15 mg/l, respectivamente.
Qué plantea la DGT y a quién afecta
El borrador que el Gobierno ha vuelto a impulsar unifica el límite en 0,2 g/l para todos los conductores, sin distinguir entre noveles, profesionales o conductores generales. En la práctica, supone acercarse a la tolerancia cero: una sola cerveza, una copa de vino o un vermut podrían superar el umbral en la mayoría de las personas.
La cifra no es una prohibición total, pero depende del peso corporal, el sexo, la ingesta de alimentos y el tiempo transcurrido desde el consumo. Por eso no puede establecerse una cantidad fija segura si se conduce.
Con el límite de 0,2 g/l, una sola copa de vino puede situarte por encima del umbral permitido: el margen de error desaparece.
Cuándo entraría en vigor y qué sanciones se aplicarían
La rebaja no tiene fecha de entrada en vigor. Para que sea efectiva necesita un trámite parlamentario exitoso y su posterior publicación en el BOE. El primer intento fracasó en la Comisión de Interior del Congreso de los Diputados, con 18 votos a favor y 19 en contra.

Hasta entonces, quienes superen el límite actual se enfrentan a una multa de 500 euros y 4 puntos. En niveles más elevados o en caso de reincidencia, la sanción asciende a 1.000 euros y 6 puntos. Si el nuevo umbral se aprobara, más conductores quedarían expuestos a estas mismas horquillas con consumos mucho más bajos.
Cómo evitar el positivo con el nuevo umbral
Si la tasa de 0,2 g/l llegara a aprobarse, la única forma de no superar el límite sería no beber antes de conducir. Ni una caña con la comida. La lectura de 0,2 g/l en sangre equivale a un máximo de 0,1 mg/l en aire espirado, frente a los 0,25 mg/l actuales.
No existen trucos fiables para bajar la tasa: ni el café, ni masticar chicle, ni esperar unos minutos eliminan el alcohol del organismo. Cada hora se metabolizan entre 0,1 y 0,15 g/l, pero ese ritmo varía mucho de una persona a otra.
La conclusión práctica es clara: si has bebido, no conduzcas.
Análisis: una medida con lógica de seguridad vial y sin fecha
La propuesta de bajar la tasa a 0,2 g/l responde a una tendencia europea: Estonia, Polonia y Suecia ya aplican ese límite a todos los conductores, y países como Chequia o Eslovaquia imponen tolerancia cero. En ese marco, la iniciativa no es una extravagancia, sino una equiparación con los países más restrictivos de la Unión Europea.
El debate está en la proporcionalidad. La multa por dar positivo con una tasa baja sería la misma que por superar con creces el límite actual, y ese salto puede resultar duro para el conductor ocasional. Una persona que hoy bebe una cerveza y conduce sin sanción pasaría a arriesgar 500 euros y 4 puntos con una norma de de tráfico más estricta.
El contexto de siniestralidad respalda la urgencia del Ministerio del Interior: en julio y agosto de 2026 fallecieron 240 personas en carretera, diez más que un año antes. Aunque el dato no detalla cuántos accidentes estuvieron ligados al alcohol, el repunte de la mortalidad y el récord de 102 millones de desplazamientos refuerzan el relato de que no sobra prevención.
Sin embargo, la norma está lejos de aprobarse. El primer intento cayó por un solo voto, y el Gobierno necesita ahora una mayoría que no tiene garantizada. Quien piense que la tasa de 0,2 ya está vigente puede relajarse con el dato correcto: hoy sigue mandando el límite de 0,5 g/l. Eso sí, conviene seguir la tramitación de cerca, porque si sale adelante, el margen para beber al volante se esfuma.
🚨 Ficha de la Normativa
- Infracción / Novedad: Propuesta para bajar la tasa máxima de alcohol al volante de 0,5 a 0,2 g/l para todos los conductores.
- Sanción económica: De 500 a 1.000 euros según la tasa y la reincidencia.
- Puntos del carnet: De 4 a 6 puntos.
- Entrada en vigor: Sin fecha: pendiente de tramitación parlamentaria y publicación en el BOE.




