Aave abre DeFi al capital institucional con préstamos en USDC y colateral tokenizado

La propuesta permitiría a fondos y tesorerías pedir USDC sin mover su bitcoin de Anchorage. La gobernanza de Aave decidirá si el modelo avanza hacia un mercado aislado en Aave V4.

Aave quiere atraer al capital institucional con préstamos en USDC respaldados por bitcoin que permanece custodiado, sin moverlo a las finanzas descentralizadas (DeFi). La idea aún no es un producto operativo: debe superar la votación de su comunidad, pero dibuja un puente poco habitual entre la custodia tradicional y los préstamos on-chain.

Qué propone Aave con el colateral custodiado

El plan, recogido por DiarioBitcoin, consiste en representar mediante tokens los activos mantenidos por Anchorage, un custodio especializado en activos digitales, para usarlos como garantía en Aave sin retirar el bitcoin de su infraestructura. Esos recibos digitales se han bautizado como Custodied Collateral Tokens (CoCTs) y se apoyan en CustodySync, una herramienta de Chainlink que sincroniza la información del activo custodiado con la cadena. La stablecoin USDC, vinculada al dólar, sería el préstamo a recibir.

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En la práctica, una institución conservaría su bitcoin en Anchorage y recibiría una representación on-chain que podría depositar en Aave V4 como colateral para pedir un préstamo. Al reembolsar el principal y los intereses, los CoCTs se quemarían y el bitcoin quedaría liberado en poder del custodio. El activo original no se vende ni se traslada a una cartera autocustodiada.

La estructura intenta evitar la vía más utilizada hoy para buscar apalancamiento en DeFi: convertir el bitcoin original en una versión envuelta, conocida como WBTC, antes de depositarla en un protocolo de préstamos. Ese paso adicional añade riesgos de contratos inteligentes, exigencias de cumplimiento y complejidad operativa que muchas tesorerías prefieren no asumir.

No es un detalle menor. La propuesta permitiría pedir liquidez sin vender bitcoin ni moverlo de un entorno vigilado. Para fondos y gestores sujetos a políticas internas estrictas, esa combinación cambia el cálculo de coste, riesgo y cumplimiento.

Aave no intenta convencer a las instituciones de que suelten sus llaves privadas: intenta hablar el idioma de la custodia que ya conocen.

Por qué importa para las instituciones

El valor total bloqueado de Aave —el dinero depositado en el protocolo que el sector llama TVL— se sitúa entre 17.600 y 19.000 millones de dólares, según fuentes con distintas fechas de corte. En junio, la referencia del borrador apuntaba a unos 12.500 millones de dólares. El crecimiento sugiere que el interés por los préstamos descentralizados sigue firme, justo cuando Aave busca ampliar su base de prestatarios.

Stani Kulechov, fundador de Aave, ha presentado la iniciativa como un mecanismo pionero que permitiría a las instituciones pedir stablecoins en Aave V4 contra garantías mantenidas por un custodio calificado. En su planteamiento, los prestatarios accederían directamente a la liquidez de los mercados del protocolo, sin renunciar al control y la supervisión que ofrece Anchorage.

Eso sí, el recorrido no está garantizado. La propuesta debe convencer a la gobernanza de Aave, que deberá evaluar el equilibrio entre liquidez, seguridad, cumplimiento y derechos asociados a los tokens de garantía. Si lo logra, ampliaría el conjunto de activos utilizables en DeFi; si no, la distancia entre la infraestructura institucional y los protocolos on-chain seguirá limitando la llegada de nuevos prestatarios.

El análisis: una puerta que la gobernanza aún debe abrir

El movimiento recuerda a otros intentos del sector por acercar el capital regulado a Ethereum sin romper sus procesos internos. La aprobación de los ETFs spot de ether en Estados Unidos en julio de 2024 ya abrió la puerta a la inversión pasiva. Ahora, Aave hace el movimiento inverso: en lugar de llevar el activo al inversor tradicional, lleva la liquidez de DeFi a la tesorería que no quiere moverse de su custodio.

No conviene confundir una propuesta con una realidad operativa. La ejecución técnica posterior deberá materializar la conexión entre Anchorage, Chainlink y los mercados aislados de Aave V4, es decir, compartimentos de riesgo separados del resto del protocolo. La competencia tampoco duerme: Morpho y Kamino son actores relevantes en préstamos descentralizados y podrían adaptar productos similares. El punto de partida puede consultarse en el sitio oficial de Aave.

La tesis de Aave es razonable: el capital institucional no entrará del todo en DeFi si la alternativa es renunciar a la custodia regulada. El riesgo, como casi siempre en Ethereum, está en la ejecución y en la claridad legal de los CoCTs. No son bitcoin, son un derecho sobre bitcoin depositado. La mayoría de las tesorerías institucionales tiene comités de riesgo que mirarán exactamente eso, no la tecnología.

De hecho, lo más interesante de esta propuesta no es el bitcoin como colateral. Es la posibilidad de que una entidad custodiada pida prestado sin autocustodia. Eso, si termina de cuajar, abriría un mercado que en DeFi llevaba años atascado.


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