8El aceite de oliva, la excepción que baja: lo que sí da un respiro al bolsillo
Frente al goteo de subidas que domina la cesta esta semana, el aceite de oliva firma la excepción. El virgen extra que se paga en origen ronda los 3,3 euros el kilo, según las cotizaciones de Infaoliva y la Junta de Andalucía, el nivel más bajo de las últimas cuatro campañas. El traslado al lineal se ha acelerado en septiembre: Mercadona ha recortado su botella de un litro de marca propia hasta 4,45 euros —venía de 4,70 y llegó a estar en 5,25 hace unos meses— y su garrafa de tres litros a 12,80, arrastrando a Consum, que iguala ese precio, y a Dia y Eroski, que se quedan en 4,65. Carrefour aprieta con la garrafa de cinco litros de Carbonell a 19,95 euros dentro de su promoción «Precio Imbatible», lo que deja el litro en 3,99 euros, por debajo de la barrera psicológica de los cuatro euros que no se veía desde antes de la crisis.
El origen de este respiro está en las almazaras. Tras dos campañas de sequía que llevaron el litro a entre 12 y 15 euros en 2023 y 2024, la producción se ha recuperado hasta rondar los 1,3 millones de toneladas en la campaña 2025/26, y el precio medio de los aceites de oliva cayó un 39,8% en 2025, según el Informe de Consumo Alimentario del Ministerio de Agricultura. Esa normalización explica que el aceite aparezca casi en solitario en el capítulo de bajadas del IPC mientras otros alimentos básicos siguen encareciéndose. El bolsillo lo ha notado en las dos direcciones: las compras de los hogares subieron un 9,9% en volumen, hasta 143,3 millones de litros, y el consumo per cápita se elevó a 3,06 litros. En el campo, eso sí, los productores avisan de que el precio en origen ya está por debajo de los costes de muchas explotaciones tradicionales.



