La etiqueta CERO en el aire: los híbridos enchufables emiten hasta seis veces más CO₂ real

Un estudio de Transport & Environment con datos de la Agencia Europea de Medio Ambiente mide 145 gramos de CO₂ por kilómetro en uso real, frente a 24 gramos homologados. La revisión europea de 2027 puede alterar el distintivo y el acceso a las ZBE.

La etiqueta CERO de los híbridos enchufables está en entredicho tras medirse hasta seis veces más CO₂ en tráfico real.

El sistema de distintivos ambientales de la DGT abre las Zonas de Bajas Emisiones a los vehículos con etiqueta CERO, un grupo en el que los híbridos enchufables conviven con eléctricos puros. Ahora, un estudio europeo vuelve a sacudir esa clasificación: el uso cotidiano no se parece al laboratorio.

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La organización Transport & Environment (T&E) ha analizado datos de la Agencia Europea de Medio Ambiente sobre unos 220.000 vehículos matriculados en 2024. La conclusión es demoledora para los vehículos híbridos enchufables.

En las pruebas de homologación oficiales, estos modelos declaran una media de 24 gramos de CO₂ por kilómetro. En conducción real, la cifra se dispara hasta 145 gramos de CO₂ por kilómetro. Una brecha de seis veces que, además, va en aumento.

Los híbridos enchufables apenas reducen un 14% las emisiones de un gasolina o diésel, pese a su etiqueta CERO.

Qué dice el estudio y a quién afecta

El informe de T&E no deja lugar a dudas sobre la distancia entre el papel y el asfalto. Los 145 gramos por kilómetro medidos en uso real están muy cerca de los 169 gramos que emite un coche convencional de gasolina o diésel. Dicho de otro modo: la ventaja medioambiental del PHEV se reduce a solo un 14%.

La brecha también crece. En los coches matriculados en 2023, los PHEV emitían 138 gramos reales frente a 28 gramos homologados. Un año después, las emisiones reales han aumentado un 5% mientras los datos oficiales bajaban un 15%.

Cuándo se decide el futuro de la etiqueta y qué excepciones hay

La Unión Europea tiene prevista para 2027 la revisión de los factores de utilidad, los coeficientes con los que se calcula la contribución del modo eléctrico en las pruebas oficiales. De ajustarse, las marcas tendrían que declarar cifras de CO₂ más realistas, y eso tocaría de lleno la catalogación ambiental de los híbridos enchufables.

No obstante, la patronal europea de fabricantes, ACEA, presiona para retrasar o suprimir esa actualización. Mientras llega una decisión, el conductor no recibe una señal clara: la etiqueta CERO sigue vigente, pero su continuidad pende de la revisión del reglamento comunitario.

Eso sí, no todos los híbridos enchufables contaminan igual. El rendimiento medioambiental depende sobre todo del uso que haga el conductor. Las situaciones que disparan las emisiones reales son:

  • Circular sin recargar la batería, algo habitual en flotas de empresa.
  • Usar el coche en autopista con el motor térmico como protagonista.
  • Agotar la autonomía eléctrica y arrastrar el peso extra de las baterías con gasolina.
etiqueta CERO ZBE

Pese a las dudas, los PHEV mantienen una cuota destacada: el 9,8% de las matriculaciones de la UE en el primer semestre de 2026.

Cómo evitar que tu híbrido enchufable deje de ser CERO en la práctica

Si circulas con un híbrido enchufable, el estudio no te retira la etiqueta hoy, pero sí te avisa de por dónde pueden ir las normas. Para minimizar el impacto ambiental real y no quedarte sin acceso a una ZBE en el futuro:

  1. Recarga la batería antes de cada trayecto urbano, aunque sea corto.
  2. Planifica los viajes largos con la batería cargada para que el eléctrico entre en los tramos urbanos.
  3. Consulta los datos reales de consumo de tu modelo, no solo los homologados.
  4. Evita usar el modo híbrido de gasolina en ciudad si tienes alternativa eléctrica.

La brecha entre el laboratorio y el asfalto: lección para el conductor

La etiqueta CERO nació con buena intención, pero premia una tecnología híbrida que rinde en condiciones ideales y falla en el uso real. El conductor medio puede creer que su PHEV es prácticamente un eléctrico, y los datos de T&E demuestran que no es así.

En mi lectura, el problema no es solo de los fabricantes, sino de una metodología de homologación que sigue sin reflejar los hábitos de recarga. El peso de la batería hace que el motor térmico trabaje más cuando no hay enchufe. Y eso anula gran parte del beneficio medioambiental que justifica el distintivo CERO.

El riesgo para el conductor es tangible. Si la UE ajusta los factores de utilidad en 2027, muchos modelos actuales podrían quedar reclasificados y perder ventajas de acceso a las ZBE. No habrá multa automática, pero sí restricciones que conviene vigilar. La recomendación es sencilla: recarga a menudo y sigue de cerca la revisión europea.

🚨 Ficha de la Normativa

  • Infracción / Novedad: Posible revisión de la etiqueta CERO de los híbridos enchufables por emitir hasta seis veces más CO₂ en uso real.
  • Sanción económica: No aplica.
  • Puntos del carnet: No aplica.
  • Entrada en vigor: Revisión de factores de utilidad prevista para 2027; sin confirmación oficial de cambio de etiqueta DGT.

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