4La carne de vacuno y el cordero: la proteína animal que se resiste a bajar
La carne de vacuno se ha ganado un puesto fijo entre los alimentos que más tensionan el bolsillo. El IPC desglosado la cerró en 2025 con una subida anual del 17,2% y en los primeros meses de 2026 mantenía un avance interanual en torno al 15%, muy por encima del 3,2% que de media registraba el conjunto de la alimentación en febrero. El problema de fondo es la oferta: España acumula años de recorte de cabaña y las cotizaciones se han asentado en niveles estructuralmente altos, con la ternera y los añojos moviéndose en la horquilla de 6,8 a 7,3 euros por kilo canal. Esta semana las lonjas muestran un vacuno que frena las bajadas de las últimas sesiones, pero que sigue muy lejos de volver a los precios previos al último tirón. El encarecimiento ya se nota en la compra: los hogares redujeron un 2,2% el volumen adquirido mientras el gasto crecía un 9,3%.
El cordero es el otro gran protagonista de la escalada. Su precio acumulaba en febrero de 2026 un alza interanual del 8,5%, y esta semana las lonjas han vuelto a subir todas las categorías: en Salamanca hasta 0,20 euros por kilo vivo y en Segovia otros 0,20, con el cordero extra IGP por encima de los 9,5 euros por kilo. En los lineales, el kilo de ovino ha llegado a superar los 23 euros en periodos de máxima demanda. La razón de fondo repite el patrón del vacuno: menos rebaños. España ha pasado de rondar los 21,5 millones de ovejas a situarse cerca de los 16 millones, y los sacrificios cayeron un 2,7% en el primer trimestre de 2026, con un descenso del 2,2% en la producción de carne. Ante esta tesitura, más de un tercio de los consumidores ya reconoce haber renunciado a comprar carne por motivos económicos, y el ovino es una de las categorías donde esa retirada se nota con más fuerza.



