Balancer, uno de los protocolos históricos de las finanzas descentralizadas (DeFi) sobre Ethereum, estudia cerrar sus operaciones y repartir un tesoro estimado en 9 millones de dólares entre los titulares del token BAL. La propuesta, publicada en su foro de gobernanza, sustituiría la recompra de tokens aprobada en abril por un sistema de quema y canje.
El plan no implica un reparto inmediato. Los pools de Balancer pasarían a funcionar solo en modo retirada a partir del 30 de octubre de 2026 y los colaboradores oficiales terminarían su actividad un día después. La primera distribución de fondos se plantea para finales de mayo de 2027, una vez que expiren los bloqueos del token de gobernanza veBAL.
BAL se quema a cambio de una parte del tesoro
La gobernanza de Balancer no plantea vender el tesoro en mercado ni conservar el protocolo. La propuesta reemplaza el programa de recompra conocido como BIP-919 por un mecanismo que exige a los titulares quemar sus BAL, es decir, enviarlos a un proceso irreversible de destrucción, para recibir una parte proporcional de los activos que aún controla el protocolo.
Ese cambio de modelo tiene consecuencias para BAL. Una recompra tradicional genera demanda en el mercado y puede ayudar a sostener el precio. Con el canje, el valor de referencia pasa a ser el tesoro disponible, que se estima en al menos 9 millones de dólares, aunque la cifra final dependerá de los activos que queden y de los gastos del cierre.
Tampoco hay un precio fijo por token. Si todos los BAL en circulación resultaran elegibles, el tesoro actuaría como una base patrimonial, no como una promesa de recompra. La cifra final podrá variar según los activos que sigan bajo control del protocolo.
La distribución no se haría en una sola ronda. La propuesta contempla una entrega inicial, un posterior airdrop y un barrido final de fondos para evitar que queden activos sin reclamar.
Lo que se vota no es un rescate: es una liquidación ordenada de lo que queda.
Nada de esto es inmediato.
Del retiro de liquidez a la espera por veBAL
El calendario operativo es más rápido que el financiero. Desde el 30 de octubre de 2026, todos los pools de Balancer solo admitirían retiros, lo que impediría añadir liquidez pero permitiría recuperar los fondos depositados. El presupuesto para mantener las operaciones hasta mayo de 2027 ronda los 150.000 dólares.
Los titulares de BAL sin bloqueos podrían canjear antes, sobre el papel. Quienes mantienen veBAL, la versión bloqueada del token que otorga poder de voto y ciertos incentivos, tendrán que esperar a que venzan sus plazos. Ese mecanismo, parecido al sistema veCRV de Curve, complica el reparto porque los tokens comprometidos no pueden entrar de inmediato al canje. La mayoría de los proveedores de liquidez tiene hasta el 30 de octubre para decidir si retira su capital o migra a otro protocolo.
Dos fechas mandan. Los proveedores de liquidez miran al 30 de octubre; los titulares de veBAL, a finales de mayo de 2027.
El precio de mantener vivo un protocolo DeFi
Balancer nació en 2020 como un creador de mercado automatizado que permitía pools con pesos personalizados, una alternativa flexible a Uniswap. Llegó a ser infraestructura relevante para carteras indexadas y lanzamientos de liquidez. Sin embargo, el protocolo arrastra un historial difícil: en noviembre de 2025 un exploit provocó pérdidas estimadas entre 110 y 128 millones de dólares.
La confianza se resintió y el margen se redujo. Balancer Labs, la entidad que impulsaba parte del desarrollo, cerró en marzo de 2026. Un mes después, la gobernanza aprobó la recompra que ahora se plantea cancelar. La reversión, de una estrategia de compra a una de liquidación, es coherente con una tesorería que no alcanzaba para sostener el ecosistema.
El cierre propuesto no borra la utilidad histórica de los creadores de mercado automatizados ni de los tokens de gobernanza. Lo que sí muestra es el coste de mantener estructuras cuando los ingresos caen y los incidentes de seguridad aceleran la salida. La pregunta que queda para la DeFi de Ethereum no es si habrá más liquidaciones, sino si se harán con la transparencia y la previsión que aquí se intentan.





