Precio del gasóleo: 24 céntimos más el 1 de octubre también para transportistas si el Gobierno no lo frena

La subida estimada responde al fin del decreto de ayudas por la crisis de Oriente Medio, el 30 de septiembre. La gasolina se encarecerá otros 6,05 céntimos y la patronal de estaciones de servicio reclama un nuevo paquete fiscal.

EN 30 SEGUNDOS

  • ¿Qué ha pasado? El gasóleo se encarecerá 24,20 céntimos por litro el 1 de octubre si el Gobierno no prorroga el decreto de ayudas vigente hasta el 30 de septiembre.
  • ¿Quién está detrás? La patronal de estaciones de servicio Ceees ha lanzado la advertencia. La subida afecta a conductores y, sobre todo, a transportistas.
  • ¿Qué impacto tiene? La gasolina subiría 6,05 céntimos por litro. Los transportistas perderían además la devolución de cinco céntimos del gasóleo profesional.

El precio del gasóleo subirá 24,20 céntimos por litro el 1 de octubre si el Gobierno no aprueba un nuevo decreto antes del 30 de septiembre. La advertencia de la patronal de estaciones de servicio Ceees coloca a transportistas y conductores ante el mayor repunte fiscal de los carburantes desde la retirada de la rebaja del IVA.

Qué sube exactamente el 1 de octubre

El actual escenario parte del segundo paquete de respuesta a la crisis de Oriente Medio. El decreto ley en vigor desde julio ha permitido que en septiembre el impuesto especial sobre hidrocarburos del gasóleo esté 20 céntimos por debajo de su tarifa habitual, y ha dejado la gasolina con una rebaja impositiva de cinco céntimos. La vigencia acaba el 30 de septiembre.

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Según los cálculos de Ceees, la gasolina se encarecerá 6,05 céntimos por litro; el gasóleo, 24,20 céntimos. La subida del diésel resulta de sumar los 20 céntimos de incremento bruto más el IVA correspondiente. La del combustible de gasolina aplica el mismo mecanismo sobre los cinco céntimos de rebaja que ahora expiran.

El golpe al transportista y la petición de Ceees

El impacto más duro lo encaja el transporte profesional. Además de los 20 céntimos que reciben a través del impuesto sobre hidrocarburos, los transportistas tienen reconocida una devolución de otros cinco céntimos por litro consumido mediante el gasóleo profesional. La mayoría de los transportistas encaja el golpe con pocas alternativas si el decreto cae, advierte la patronal.

Ceees reclama al Ejecutivo que recupere las herramientas fiscales de primavera, y que proteja al consumidor. Su presidente, Javier de Antonio, ha afirmado: ‘La situación actual de los mercados internacionales no deja margen para la demora. Necesitamos que la Administración recupere las herramientas fiscales que ya demostraron su eficacia en primavera para proteger al consumidor y garantizar la supervivencia de nuestra red de estaciones de servicio’.

El fin del decreto no es un ajuste fiscal neutro: el transporte profesional pierde a la vez dos ayudas y el surtidor lo nota al día siguiente.

Cabe recordar que la rebaja del IVA de los carburantes se eliminó en junio tras una reprimenda de Bruselas. El decreto del 20 de marzo llegó a dejar ese impuesto en el 10%, frente al 21% habitual, pero la Comisión Europea impuso volver al tipo general. Esa experiencia hace difícil que el Gobierno repita ahora la misma fórmula, aunque la presión del sector reproduce el guion de hace unos meses.

La patronal de estaciones de servicio insiste en que el mercado internacional no da margen. No es una cuestión menor: cada céntimo en el gasóleo se traslada a la cadena logística, a los precios en los lineales y al coste de la última milla. Por eso, el debate en el Consejo de Ministros se mira con lupa: cualquier prórroga tendría que encajar con las exigencias de Bruselas y con un contexto de precios del crudo que no da señales claras.

Hoja de Ruta: Claves del Viaje

Primera clave: el bolsillo. Repostar un depósito medio de 55 litros de gasóleo costaría 13,31 euros más si la subida de 24,20 céntimos llega al surtidor de forma limpia. En gasolina, el encarecimiento de 6,05 céntimos elevaría ese mismo depósito unos 3,33 euros. Son estimaciones directas sobre el precio de venta al público, sin contar posibles movimientos del crudo.

Segunda clave: la zona cero. El tejido del transporte por carretera, con especial peso en los corredores logísticos de Madrid, Barcelona, Valencia y el eje mediterráneo, absorbería el golpe en pleno arranque del último trimestre. Las pequeñas estaciones de servicio, muy expuestas a la competencia de las redes automatizadas, son otro eslabón sensible.

El dato que resume la noticia son esos 24,20 céntimos. La cifra se conecta con el precedente de marzo, cuando el Gobierno logró contener precios a cambio de renunciar más tarde al IVA reducido por la advertencia de Bruselas. Hoy la decisión está en el aire; la próxima fecha crítica es el 30 de septiembre.


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