El diésel en España cuesta ya 1,795 euros por litro, el segundo precio más bajo de la Unión Europea. Solo Malta, con un mercado de carburantes congelado desde 2020, vende el gasóleo más barato entre los Veintisiete. El cambio se produce tras la entrada en vigor del descuento de 20 céntimos por litro el 1 de septiembre.
El último boletín petrolero de la Unión Europea, con datos recogidos hasta el 7 de septiembre, confirma la caída semanal del 3,75% en el surtidor español. Es el primer descenso intersemanal del diésel en dos meses. La vez anterior que bajó el precio al consumidor, el litro se pagaba a 1,535 euros.
El descuento de 20 céntimos cambia el ranking europeo
A finales de agosto, con una ayuda fiscal de diez céntimos por litro, España ocupaba la octava posición entre los Veintisiete. Malta, Polonia, Suecia, Bulgaria, Chipre, Hungría y Luxemburgo suministraban diésel más barato. Una semana después, con el doble de descuento, solo Malta resiste por delante. Bulgaria y Hungría completan el podio, pero a 1,812 y 1,864 euros por litro, respectivamente.
La Comisión Europea publica estos datos con periodicidad semanal, y el último boletín recoge los precios medios comunicados por los Estados miembros hasta el 7 de septiembre. La metodología incluye impuestos y ayudas aplicadas en cada país, por lo que la comparación entre mercados resulta homogénea.
El gasóleo más caro de la UE se vende en Finlandia, con 2,477 euros por litro. Países Bajos, Dinamarca y Alemania superan los 2,3 euros en todos los casos. La distancia entre el surtidor español y el finlandés se amplía hasta los 0,682 euros por litro.
La media comunitaria se sitúa en 2,107 euros por litro para el diésel, mientras que la media de la zona euro asciende a 2,137 euros. El precio español queda unos 31 céntimos por debajo de la media de los Veintisiete, una ventaja que no existía con el descuento de diez céntimos.
La posición española mejora por una decisión fiscal, no por una caída estructural del mercado: el litro sigue más caro que hace un año.
El descuento no ha neutralizado la tendencia alcista. El gasóleo se ha encarecido un 27,4% respecto al año pasado y un 29,6% desde el 1 de enero, de acuerdo con el histórico elaborado a partir del boletín comunitario.
El diésel vuelve a bajar en el surtidor, pero lo hace desde una base acumulada de subidas del 29% en lo que va de año.
La gasolina sube por la rebaja del apoyo fiscal

Mientras el diésel recibe 20 céntimos de descuento desde el 1 de septiembre, la gasolina ha visto reducida su ayuda a 5 céntimos por litro. El resultado inmediato ha sido un encarecimiento en el precio de venta. España se coloca como el duodécimo país de la UE con la gasolina más barata, frente a la novena posición de la semana previa, cuando la rebaja era de 10 céntimos.
El precio medio de la gasolina en España se situó en 1,815 euros por litro durante la primera semana de septiembre. Ese nivel es el más alto desde julio de 2022, apenas unas semanas después del récord histórico que siguió a la invasión rusa de Ucrania.
La senda europea también es alcista. La gasolina media de la Unión Europea se sitúa en 2,041 euros por litro y la de la zona euro, en 2,099 euros. El surtidor español queda 22,6 céntimos por debajo de la media comunitaria, pero la tendencia semanal apunta al alza.
En la UE, la gasolina más barata sigue estando en Malta, seguida de Bulgaria (1,571 euros) y Suecia (1,587 euros). Dinamarca repite como el país con el carburante más caro, con 2,631 euros por litro, por delante de Países Bajos (2,465) y Alemania (2,331).
Malta, el espejo congelado que explica los límites del descuento
El caso de Malta resulta singular. Desde 2020, el Gobierno maltés mantiene congelados los precios de los carburantes: 1,34 euros la gasolina y 1,21 euros el diésel. Cualquier sobrecoste se cubre con fondos públicos. Esa intervención extrema permite al país encabezar de forma estructural los rankings de precios bajos, al margen de la cotización del Brent o de los impuestos especiales.
España no aplica una congelación de precios, sino un descuento temporal sobre el impuesto. La diferencia es relevante: el descuento se puede revertir con un acuerdo de Gobierno, mientras que la congelación maltesa exige una decisión legislativa distinta y un coste fiscal permanente. El plan de ayudas español caduca al final de septiembre y, por ahora, el Ministerio de Economía no ha confirmado una prórroga.
El vicepresidente primero y ministro de Economía, Carlos Cuerpo, aseguró este lunes en ‘Los Desayunos’ de RTVE que analizará los precios de septiembre y que el Ejecutivo no dejará de acompañar a las familias si resulta necesario. La formulación deja abierta la puerta a una extensión, pero sin compromiso de fechas ni de cuantías. Si el descuento desaparece en octubre, el diésel español volverá a retroceder en el ranking europeo con cierta rapidez.
El riesgo de fondo no está solo en el combustible. La retirada del apoyo se produce con un gasóleo un 27,4% más caro que hace un año y con una gasolina en máximos desde julio de 2022. El margen presupuestario para mantener 20 céntimos de rebaja por litro durante meses es limitado, sobre todo si el precio del crudo repunta en el cuarto trimestre.
El transporte por carretera, principal consumidor de diésel, observa estos movimientos con atención. Una ayuda fiscal de 20 céntimos durante unas semanas alivia el coste logístico, pero su retirada en octubre devolvería presión a los márgenes del sector. La evolución de los precios mayoristas del gasóleo, no solo el descuento, determinará el impacto final sobre la cadena de suministro.
La comparación con la media de la UE relativiza la foto. El litro español de diésel es 31 céntimos más barato que la media de los Veintisiete, pero el consumo de carburante sigue expuesto a la volatilidad del mercado mayorista. El encarecimiento acumulado del 29,6% desde enero no se compensa únicamente con una ayuda temporal.
La próxima fecha relevante es el 30 de septiembre, cuando vence el plan de ayudas. La decisión de Economía sobre la prórroga, que podría conocerse en la última semana del mes, marcará si la segunda posición europea del diésel español es una foto estable o un espejismo de final de verano.




