Bitcoin deja la especulación: ‘comprar y mantener’ se consolida como la estrategia ganadora

La institucionalización del activo, con los ETF al contado y las tesorerías corporativas como Strategy, ha cambiado la forma de invertir. Los gestores analizan el bitcoin con los mismos parámetros que las acciones o el oro.

La estrategia de comprar y mantener bitcoin se ha convertido en la dominante. Los datos de BlackRock y Fidelity lo confirman: los ETF al contado gestionan miles de millones.

Oriol Blanch, director de Bitvavo en España, resume ese cambio: el mercado dejó de estar dominado por el trading minorista y hoy una porción creciente del suministro está inmovilizada en manos de tenedores de largo plazo, tesorerías y vehículos de inversión.

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Para Ignacio Santos, CEO de Fazil Crypto, el bitcoin se parece cada vez más a la forma tradicional de invertir en otros activos: comprar, mantener y hacer compras periódicas en lugar de intentar acertar con el mejor momento para entrar y salir.

El cambio no fue espontáneo. Cuatro hitos lo marcaron: los futuros de CME en 2017, la tesorería de Strategy en 2020, los ETF al contado en Estados Unidos en 2024 y su escalada en 2025 y 2026.

De la especulación minorista a la tesorería corporativa

Javier Pastor, director de Formación de Bit2Me, sitúa el punto de inflexión corporativo en Strategy. La compañía compró inicialmente 21.454 bitcoin por 250 millones de dólares y declaró el activo como principal reserva de tesorería. Fue, según sus palabras, probablemente el mayor punto de inflexión del segmento.

La aprobación de los ETF al contado en 2024 fue el mayor cambio estructural, añade Pastor, porque convirtió al bitcoin en un activo accesible desde las mismas infraestructuras que usa un inversor para comprar acciones, bonos u oro.

El bitcoin ya no es un activo que se opera; es un activo que se acumula. Y esa diferencia lo cambia todo.

El papel de los ETF y los gestores institucionales

La entrada de los gestores profesionales ha aportado un marco de análisis distinto. Thomas Perfumo, jefe economista de Kraken, explica que un gestor que estudia incorporar bitcoin a una cartera analiza riesgo, correlación, liquidez y rentabilidades a varios años. Eso suaviza parte de la volatilidad que frenaba la adopción.

La propiedad institucional de bitcoin ha alcanzado niveles difíciles de imaginar hace unos años, según Dovile Silenskyte, directora de análisis de WisdomTree. Las instituciones ya no se preguntan si la tecnología blockchain es relevante, sino cuál es la mejor manera de incorporarla a las infraestructuras existentes.

Los ejemplos importan. BlackRock lanzó IBIT, que a 8 de septiembre de 2026 gestionaba aproximadamente 61.600 millones de dólares. Fidelity lanzó FBTC y ya tenía 10.170 millones de dólares bajo gestión en marzo de 2024, apenas unos meses después de su lanzamiento.

Morgan Stanley ha dado un paso adicional con su propio Bitcoin Trust y capacidades de custodia, trading y productos digitales. Para Javier Molina, analista de eToro, que las grandes gestoras creen productos específicos y que los gestores discutan qué porcentaje asignarle ya es una señal importante de maduración. No es un detalle menor.

Análisis: maduración no significa ausencia de riesgo

La institucionalización ha reducido la fricción para acceder al bitcoin, pero no ha eliminado su volatilidad. El propio Pastor advierte de que el activo ha sufrido una corrección del 54% desde máximos en este mercado bajista. Esa cifra desmonta cualquier relato triunfalista. La volatilidad sigue.

Desde mi punto de vista, el cambio de discurso de los gestores es positivo, pero conviene separar la maduración del ecosistema de la ausencia de riesgo. La estrategia de comprar y mantener tiene sentido si se entiende el activo como reserva de valor a largo plazo y no como un billete de lotería. Ignacio Santos apunta a que la entrada de inversores institucionales ha profesionalizado la infraestructura: hoy existen soluciones de custodia institucional, mercados de derivados desarrollados y herramientas de gestión de riesgos que hace diez años apenas existían. La disciplina es la clave.

El reto está en la disciplina. Los inversores que asignan un porcentaje pequeño y hacen compras periódicas resisten mejor los ciclos adversos que quienes buscan acertar el momento exacto. Keith Grose, de Coinbase, habla de un cambio regulatorio relevante: MiCA convirtió a la UE en la primera gran región con un marco integral para criptos, y eso dio reglas claras a la industria. La pregunta no es si el bitcoin se mantendrá en las carteras, sino qué porcentaje acabará asignándole los gestores institucionales.


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