Donald Trump ha anticipado este sábado en Dublín que la guerra con Irán terminará pronto. También ha asegurado que el precio del petróleo se desplomará cuando concluya el conflicto, una afirmación que llega con el barril de Brent en 104,61 dólares tras haber superado los 109 durante la semana.
He contrastado estas declaraciones con los datos del mercado del crudo. El presidente estadounidense ha condicionado el fin de la guerra a un calendario político interno: las elecciones de mitad de mandato del 3 de noviembre. Según Trump, los rivales “intentan aguantar todo lo que pueden para complicar las elecciones”.
Los datos del crudo y la presión sobre el mar del Norte
Trump ha repetido en Irlanda su tesis: la oferta adicional de petróleo y gas aliviará los precios. Su referencia más directa ha sido el mar del Norte. “Si el Reino Unido abre el mar del Norte, vuestros precios se desplomarán”, ha afirmado.
“Si el Reino Unido abre el mar del Norte, vuestros precios se desplomarán. En cuanto abran el gran mar del Norte, y aún no lo han hecho, siendo uno de los yacimientos más valiosos del mundo, los precios van a bajar muchísimo.” — Donald Trump, presidente de Estados Unidos, Dublín, 12 de septiembre de 2026
El contexto no es menor. El gasóleo de calefacción en Irlanda ha subido un 40% desde el inicio de la guerra entre Estados Unidos e Irán. El barril de Brent, referencia en Europa, cerró el viernes en 104,61 dólares, después de alcanzar los 109 dólares durante la semana, su nivel más alto desde mediados de mayo.
- Brent: 104,61 dólares el viernes; máximo semanal de 109 dólares.
- Gasóleo de calefacción en Irlanda: aumento del 40% desde el inicio del conflicto.
- Próximo hito político: elecciones de mitad de mandato en EE.UU. el 3 de noviembre.
La tesis de Trump sobre el mar del Norte coincide con un punto de inflexión regulatorio en Reino Unido. El primer ministro Andy Burnham podría autorizar la próxima semana el proyecto gasístico Jackdaw, cerca de Aberdeen. Esa decisión pondría fin, de facto, a la congelación de proyectos de hidrocarburos que los laboristas mantenían desde julio de 2024.
Una promesa de precios que no despeja la prima geopolítica del crudo
Lo que veo en esta declaración es un intento de orientar expectativas de oferta a corto plazo. La prima geopolítica del petróleo no depende solo del anuncio de un fin de guerra; depende del acceso al shipping por el estrecho de Ormuz y de la credibilidad de los plazos.
Trump insiste en que los precios bajarán “muchísimo”. Es una afirmación direccional. Pero el mercado sigue cotizando un barril por encima de los 100 dólares, lo que sugiere que los operadores incorporan prima de riesgo. El conflicto con Irán y el bloqueo del estrecho de Ormuz no se han resuelto; solo se anticipan.
Además, la relación con Europa en comercio y energía sigue marcada por la decepción mutua, según Trump. La presión sobre Reino Unido para abrir el mar del Norte es también un mensaje a la Unión Europea: más oferta fósil como antídoto a los precios altos. No obstante, el proyecto Jackdaw no es una solución inmediata para la factura energética europea; tardaría años en producir y en alterar el equilibrio del mercado.
El bloqueo del estrecho de Ormuz no solo afecta al suministro físico; encarece los seguros y los fletes, lo que sostiene el barril en un nivel que no se explica por fundamentales de inventarios. En ese sentido, la promesa de Trump opera como una señal política, no como un cambio inmediato de la oferta.
El próximo hito a vigilar es la autorización formal de Jackdaw por Downing Street y la evolución del tránsito por Ormuz. Si el Gobierno británico confirma la exploración, veremos si el mercado descuenta más oferta o si la prima se mantiene.
🌍 El impacto en España y Europa
Un desplome real del Brent tras el fin del conflicto aliviaría la inflación energética de la eurozona y limitaría la presión sobre el BCE. Para España, importador neto de crudo, un barril por debajo de los 90 dólares se traduciría en menores costes de transporte y contención de precios de los carburantes.
- El Euríbor no reacciona directamente al petróleo, pero una caída sostenida del crudo modera las expectativas de inflación y reduce la urgencia de subidas del BCE.
- Las hipotecas variables españolas dependen más del Euríbor que del crudo; el canal indirecto llega a través de la evolución de los precios.
- Las empresas exportadoras del IBEX 35 con alta exposición energética, como las manufactureras, verían aliviados sus costes si el Brent se mantiene por debajo de los 100 dólares.
Si la guerra con Irán no termina tras el 3 de noviembre, como promete Trump, la prima geopolítica seguirá presionando los precios de la energía en Europa.




