Viajeros de larga distancia en tren caen un 13,4%: ni Renfe, Ouigo e Iryo frenan el desplome del AVE

La alta velocidad pierde un 14,1% de usuarios hasta julio y todos los meses cierran en negativo. El avión interior y el autobús crecen mientras Renfe, Ouigo e Iryo no logran sostener la demanda agregada.

Los viajeros de la larga distancia ferroviaria cayeron un 13,4% entre enero y julio de 2026, según la estadística de transporte de viajeros del INE. El retroceso es todavía mayor en la alta velocidad: el bloque que agrupa AVE, Avlo, Ouigo e Iryo pierde un 14,1% de usuarios respecto al mismo periodo de 2025.

La alta velocidad modera la caída, pero encadena siete meses en negativo

La larga distancia movió unos 26,8 millones de viajeros entre enero y julio, frente a los cerca de 30,9 millones del año anterior. En alta velocidad el volumen bajó hasta los 22,2 millones, lejos de los 25,8 millones del mismo tramo de 2025. El dato no es un tropiezo puntual: todos los meses del periodo han cerrado en negativo.

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Enero arrancó con una caída del 14,4% en alta velocidad; febrero se desplomó un 32,1%, marzo retrocedió un 17,7% y abril un 15%. A partir de mayo la corrección se moderó, con descensos del 7,1%, 9,8% y 6,8% en junio y julio respectivamente. Julio fue, de hecho, el mes menos malo del año para la alta velocidad.

El INE contabiliza de forma conjunta AVE, Avlo, Ouigo e Iryo, de modo que el 14,1% de pérdida es una foto agregada del segmento. No permite atribuir cuotas concretas a Renfe, Ouigo o Iryo. La guerra de precios abierta desde la liberalización de 2021 tampoco aparece desglosada en la estadística: solo constata que el mercado de alta velocidad, tras varios ejercicios de fuerte crecimiento, cambia de signo.

Mientras el AVE cae, el avión interior y el autobús suben

El contraste con el resto del transporte público es relevante. En julio, el transporte público superó los 449 millones de viajeros y creció un 1,2% interanual. El transporte aéreo interior avanzó un 3,6%, con casi cinco millones de pasajeros, y el autobús sumó un 2,2%. El ferrocarril total bajó un 3,2% en el mes, con el transporte marítimo de cabotaje también en negativo.

Este reparto refleja una tensión de fondo en la movilidad interurbana. Mientras el tren de alta velocidad pierde viajeros, el avión doméstico se recupera en rutas donde la oferta AVE y el precio no consiguen retener al cliente. La estadística no aclara las causas, pero deja una pista: la competencia de Ouigo e Iryo ya no se traduce, al menos por ahora, en un crecimiento neto del mercado.

Tras varios años de euforia liberalizadora, la alta velocidad española vuelve a perder pasajeros mientras el avión y el autobús ganan terreno en el mismo corredor interior.

Hoja de Ruta: Claves del Viaje

El impacto más directo es para la planificación de Renfe, Ouigo e Iryo. Con 22,2 millones de viajeros en siete meses y una caída agregada del 14,1%, el crecimiento orgánico del mercado se ha frenado. La liberalización aportó nuevas frecuencias y tarifas, pero no ha blindado al tren frente a una competencia más amplia: el avión interior y el autobús ganan cuota como alternativa en determinados corredores.

La zona cero de esta corrección es el sistema ferroviario de alta velocidad, con especial exposición de los corredores donde la oferta se ha multiplicado desde 2021. El dato agregado de julio —caída del 6,8% en alta velocidad— sugiere, además, que la moderación no es sinónimo de recuperación. Mientras no se estabilice la demanda, las cuentas de las operadoras quedan bajo presión.

Como precedente, conviene recordar que el segmento vivió un fuerte ciclo de crecimiento tras la liberalización. No estamos ante una red madura estancada, sino ante una red que hasta hace poco ganaba pasajeros y que en 2026 ha cambiado de tendencia. La lectura prudente es que la guerra de precios no ha ampliado la base de clientes: ha redistribuido viajes dentro de una tarta que, por ahora, se encoge en la alta velocidad.

Observamos un riesgo: si la debilidad continúa, Renfe, Ouigo e Iryo tendrán que explicar ante Mitma y la CNMC si el problema es de demanda, de precios o de oferta. La próxima foto llegará con los datos de agosto, que mostrarán si la temporada alta veraniega logra cambiar el signo de un año, por ahora, muy gris para el AVE.


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